Quantcast
Los fantásticos desnudos de Shae Detar

El amor por el collage, el color y el teatro llevó a esta fotógrafa a un mundo onírico fantástico dentro del arte.

Shae Detar comenzó su carrera encarnando el papel de Ricitos de Oro, pero cuando intentó aprender inglés se dio cuenta de que la actuación no era lo suyo. Tras una corta carrera como modelo, decidió estudiar arte en la School of Visual Arts, aunque se dio cuenta de que aprender a utilizar programas de diseño gráfico estaba muy lejos de su objetivo profesional.

Mientras tanto, su amor por el collage, el color y las formas de expresión más tangibles la llevó a un mundo onírico fantástico dentro del arte. Adoptó una técnica antigua de pintura a mano sobre fotografías que versaban sobre animales, naturaleza y la figura humana femenina. Shae habló con VICE sobre el cuerpo de la mujer, el trabajo en Nueva York y cómo no arruinó su primer trabajo comisionado.

¿Cuándo eliminaste la línea entre la fotografía y la pintura en tu trabajo?
Cuando era adolescente cogía revistas y las recortaba para hacer collages y sobre ellos pintaba cosas. Nunca pensé que fuera arte y no tenía la intención de ser artista, siempre estuve convencida de que quería ser actriz.

¿De dónde viene tu pasión por el cuerpo humano?
Crecí viendo revistas de moda inglesas y japonesas en las que siempre admiré el estilismo y el maquillaje. Al coger mi pasado en el teatro y la actuación y mezclarlo, el resultado es un estilo artístico colorido, estilizado y casi cinematográfico o teatral. Tomo imágenes que me atraen y, por alguna razón, los sujetos siempre han sido mujeres. Al fotografiar desnudos opté conscientemente por retratar el cuerpo femenino sin hacer que las mujeres se sintieran como un objeto sexual.

Háblanos sobre el proyecto que hiciste para Aritzia.
Aritzia me encontró por Instagram hace unos años. De hecho, ese proyecto fue el segundo trabajo profesional de mi carrera artística. El primero fue un editorial para Aritzia y a los seis meses me contrataron para un proyecto más ambicioso.

El chico que me contrató era muy gracioso: creo que tenía mucha presión por parte del dueño de la compañía y estaba muy nervioso de haber contratado a alguien tan joven como yo. Me repitió mil veces: "Si la cagas podría perder mi trabajo". Yo básicamente decidí adoptar la filosofía de "fake it 'til you make it" (pretende hasta que aprendas) y traté de que su estrés no interviniera con mi creatividad.

Tenía en mente dos ideas, ellos eligieron una y me empeñé en que se llevara a cabo. Todo fue súper rápido, emocionante y surreal, y al final les encantó lo que entregué. Fue una forma de probarme a mí misma que podía enfrentarme a un trabajo de esa magnitud y salir victoriosa. Desde entonces ningún proyecto me intimida.

¿Cuál fue tu primera exposición y cuál fue el momento más importante de tu carrera?
La galerista y curadora Andi Potamkin me ofreció mi primera experiencia en una galería. Andi es una mujer increíblemente genuina, apasionada e inspiradora (además de guapa), y creyó en mí desde el comienzo. Ella y Steven Kasher, dueño de la NYC Gallery, organizaron una exposición sobre el trabajo de cinco fotógrafas en Chelsea y yo fui una de ellas. Esa presentación fue esencial en muchos aspectos y la cantidad de prensa que cubrió el acontecimiento fue de mucha ayuda. Indudablemente, eso me abrió muchas puertas.

¿Es difícil trabajar como artista en Nueva York? ¿O crees que ya estás en un punto cómodo en tu carrera?
Definitivamente hay momentos en los que sí es una lucha y en los que se requiere de mucho esfuerzo... pero casi todo lo que vale la pena necesita trabajo, ¿no? Y es de esos momentos de los que aprendemos, nos hacen más fuertes. Tener que trabajar duro es parte fundamental de la ecuación para lograr lo que quieres en la vida. Le dedico al arte todo lo que tengo y jamás dejaré de esforzarme.

¿Qué importancia ha tenido Instagram en tu carrera?
Instagram ha sido indispensable. Fue la manera de presentarle al mundo mis imágenes y que la gente pudiera compartirlas en sus propias cuentas y blogs. Ha habido galerías o comisarios que han encontrado mi trabajo de esta forma y que a partir de entonces me seleccionaron para exponerlo en sus espacios. Asimismo, también he conseguido proyectos comerciales gracias a esta plataforma. Creo que para un artista es una herramienta increíble.

shaedetar.com