Publicidad
Cultura

Guía para vivir con un sueldo de mierda

No tienes un peso pero no te hundas. Donde tú ves problemas, yo veo soluciones.

por VICE Staff
13 Mayo 2015, 4:47pm

Imagen del usuario de Flickr srgblog


Es increíble, cuesta asumirlo, pero es verdad: ya tienes cierta edad —pongamos que más de 25 y menos de 35— y tienes menos dinero para vivir que cuando esos tipos —tus papás— te daban cada semana unas pocas monedas para gastártelas el fin de semana. Este eres tú, esto es lo que has conseguido con el tiempo que llevas apoyando tus pies en este mundo. Te ha costado 25 años —o los que sean— lograr quedarte cada mes, concretamente cada final de mes, sin un peso en la cuenta bancaria. Sí, normalmente tu cuenta queda teñida de rojo, el color del perdedor social, el color del deudor. Toda una vida invertida en tocar fondo, pero no pasa nada, no es culpa tuya, es cosa del sistema, de "ellos", "los de arriba", "los cerdos".

La triste realidad, fuera de toda teorización anticapitalista, es que no tienes un peso y estás empezando a no tener ni puta idea de cómo manejar tu vida, así que tienes que aprender a vivir con lo que tienes. Como afortunado miembro del precioso club de pobres creo que puedo ayudarte a atravesar esta jungla de escasez. Toma mi mano, la selva es extensa y espesa pero te juro por Dios que no todo será siempre así, dicen que hay triunfos donde llega la luz del sol, nunca los he visto, pero los ancianos me hablaron de ellos y lo único que nos queda es la esperanza de que algún día podremos observarlas con nuestros propios ojos. Vivos o muertos.

Mentalízate: Eres pobre

Lo más importante es aceptar tu situación. Ahora eres pobre, hay cosas que no puedes hacer. No sueñes, arráncate esas alas de imaginación que crecieron en tu espalda cuando eras un niño, no las vas a utilizar nunca más. Amigo mío, la vida significa renunciar a cosas —amores, amigos, trabajos decentes, carros, felicidad...— y cuando tienes poco dinero esto se exacerba. Fue duro y lo hiciste muy bien cuando aceptaste que no eras la clase de tipo que podía salir por la noche y terminar tirando con desconocidas. "Tú tienes otro público", te dijo tu amiga de toda la vida. Ahora tienes que aceptar que no eres la clase de tipo que puede permitirse comprar latas de atún en aceite, por no hablar de que las latas de marca te quedan a millones de kilómetros de distancia de donde te encuentras ahora. "Carulla", "The Market", ¿me estás jodiendo?

El dinero en metálico es lo que te mantendrá con vida, saca las sobras de tu cuenta y conviértelas en algo físico.

Gestiona tu cuenta bancaria

Lo más importante es manejar bien tu plata. Cuando hayas cobrado tu sueldo de mierda y a principio de mes te cobren la administración, el agua, la luz y todas esas cosas supuestamente básicas, tienes que sacar el dinero inmediatamente. Quédate con los días en los que llegan las facturas, tienes que ser muy preciso y estar al tanto. Lo último que quieres es pagar sin querer ese crédito que pediste hace tiempo para comprarte un vuelo a Estados Unidos que resultó ser el peor viaje de tu vida, porque lo único que sacaste de él fueron un puñado de fotos de mierda con una vieja que ahora es tu ex debido a "eso que pasó" durante ese mismo viaje. Te sabe mal no pagar tus deudas —"ya lo arreglaré", te dices— pero ahora no puedes permitirte gastar ese dinero. "Total", piensas- los banqueros son unos cerdos que han destruido la humanidad. Es duro recibir cartas y llamadas de la entidad bancaria pero es algo con lo que se puede vivir, sobre todo teniendo en cuenta que eres una persona que vive con unos 120 mil pesos al mes para comer.

El dinero metálico es lo que te mantendrá con vida, saca las sobras de tu cuenta y conviértelas en algo físico. Serán como 300 mil pesos o algo así, eso es con lo que tendrás que sobrevivir el resto del mes. Convierte los datos en billetes y guárdalos en el sitio más seguro de tu casa. Bésalos antes de ir a dormir, tu vida depende de ellos. REALMENTE.

Vivienda

Lo mejor, pero también lo más triste, es no tener que pagar alquiler, o sea, seguir viviendo con tus progenitores. Eso te dará un margen bastante amplio para poder vivir con cierta dignidad. Bueno, hasta donde llegue la dignidad del "adulto" que vive con sus padres, claro. Si no, confórmate con lo más barato: habitaciones pequeñas sin luz de no más de 600 mil pesos al mes o —si prefieres vivir solo— cuartos húmedos de 400 mil pesos si es que no te importa vivir donde antes descansaba y meaba un portero. Aquí realmente no puedes exigir absolutamente nada, no puedes quejarte de esas manchas en la pared ni de que tus pulmones estén empezando a fallarte por culpa de la humedad. Acepta la oferta más barata, vive en una caja oscura. Cuanto más ahorres en vivienda más te quedará para vivir.

Imagen vía.

Transporte

Caminar es la mejor opción y siempre puedes justificar tu afición a deambular a partir de elucubraciones psicogeográficas y toda esa teoría de la deriva de Guy Debord y los situacionistas. Al fin y al cabo el verdadero trabajo del hombre pobre es endulzar su triste vida con teorías morales y estéticas.

Llegados a este punto ya debes tener controladas las paradas de Transmilenio donde puedes colarte. Está claro que nunca pagarás, y más vale ser atropellado que pagar esos 1.800 pesos que igual desaparecerán en el aire. Si tienes la mala suerte de que te atrapen, lo mejor es fingir que te queda algo, como tocándote los bolsillos, y volver hacia atrás y hacer la fila indignado. Entonces te vas a la otra salida y saltas ahí. Yo llevo tiempo utilizando estos métodos a pesar de que ya tengo plata, pero claro, lo mío es una opción política.

Comida

Esto de la comida es importante porque hay que comer... El tema no es merodear por el supermercado con la palma de la mano abierta, contando dinero, mirando precios de productos y llenando tu cabeza de sumas y restas. Lo que tienes que hacer es ir a "comprar" con una chaqueta ancha. Mejor no hacerlo en un supermercado normal ya que tienen sistemas de seguridad más elaborados. Llénate los bolsillos en los supermercados pequeños, incluso en los que están llenos de familias, de esos que quedan pocos y que están siendo aniquilados por las grandes superficies comerciales. En fin, los negocios de barrio de toda la vida. Moralmente es discutible e incluso despreciable pero no tienes otra opción. Es duro entrar en uno de estos comercios, que te conozcan y te llamen por tu nombre, te cobren el sixpack de Poker y nadie sospeche que debajo de tu chaqueta se encuentran varias latas de atún, enlatados de Zenú, chocolatinas Jet y cuatro huevos de 5 mil pesos que terminarás mezclando con arroz y salsa de tomate.

Pase lo que pase, tengas el dinero que tengas, salir de fiesta es una prioridad.

Salir de fiesta

Pase lo que pase, tengas el dinero que tengas, salir de fiesta es una prioridad. Puede que no te puedas permitir invertir menos de dos mil pesos en un brócoli enano que nadie quiere pero tienes clarísimo que vas a dejar 20 mil pesos para las cervezas y lo que sea ese mismo fin de semana. El dinero de la fiesta es sagrado. Todos tenemos amigos que no tienen plata para comer afuera, pagar la entrada a un concierto o pagar su parte del alquiler; pero siempre están con una Corona en la mano. Estos son los auténticos héroes del siglo XXI.

Cobrar poco —o vivir en una realidad que exige muchos gastos— te da la oportunidad de exprimir tu supervivencia. Cuando todo vaya bien (ejem...) mirarás hacia atrás y verás a ese pobre personaje que hacía mil malabarismos para poder sobrevivir y añorarás todo ese esfuerzo, toda esa lucha que ahora ya no forma parte de tu vida gris, triste y predecible. Lo tendrás todo pero no tendrás nada.

Tagged:
ΜΕΤΡΟ
dinero
salir
bancos
transporte público
Opinion
Vice Blog
pobreza
compartir piso
sueldo de mierda
poco dinero
llegar a fin de mes
cuenta bancaria
recibos impagados
recibos
vivir con tus padres