De salpullido a abortos: así es vivir junto a un río contaminado en Perú
Imagen vía Amnistía Internacional
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De salpullido a abortos: así es vivir junto a un río contaminado en Perú

Un reporte de Amnistía Internacional revela los padecimientos que sufren las comunidades indígenas de este país.
18 Septiembre 2017, 9:08pm

Una mañana de 2014, Conny Llerena, una indígena peruana de la comunidad de Cuninico, bañó a su hijo con el agua del Río Marañón, que va desde el norte hacia el centro del país.

Tan sólo tres meses después, al niño le comenzaron a salir ronchas que desde hace tres años no se le han podido quitar. Luego de asistir al médico, descubrieron que tenía plomo en el organismo.

Otros miembros de la misma comunidad empezaron a sentir el mal sabor del agua del río. Varios de ellos comenzaron a sufrir síntomas como calambres, cólicos estomacales, ardor en la orina e incluso abortos espontáneos.

Imagen vía Amnistía Internacional

En ese mismo año, Juana, indígena de la misma comunidad, estaba trabajando sus tierras cuando una punzada en el vientre la dejó paralizada. Luego de quince días de sangrar, acudió al médico donde le informaron que había perdido a un bebé de dos meses.

Si bien los médicos no han podido establecer las causas, Amnistía Internacional, en su nuevo reporte "Estado Tóxico. Violaciones del derecho a la salud de Pueblos Indígenas en Cuninico y Espinar, Perú" señala que el 30 de junio de 2014, Petróleos del Perú S.A. (Petroperú) reportó un derrame del oleoducto cercano a un afluente del Río Marañón.


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"Las comunidades de Cuninico se acercaron a nosotros para hacer la denuncia debido a la contaminación de sus fuentes de agua, y a la exposición de metales pesados, tanto en el agua como en el medio ambiente", explicó Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Esta situación es bien conocida por las autoridades peruanas. En 2016, el Ministerio de Salud elaboró un estudio donde el cincuenta por ciento de la población de Cuninico y San Pedro tenían valores de mercurio por encima de lo normal, mientras que el dieciséis por ciento, mostró cadmio. Sin embargo, las autoridades no han hecho nada para sanear el agua.

Estas sustancias afectan los riñones, el sistema óseo y respiratorio, y es cancerígeno para el ser humano. Asimismo, el mercurio tiene efectos cognitivos y afecta sistema inmune.

"Declararon una emergencia sanitaria por contaminación del agua. Pero la respuesta negligente e insensible no cumple con los estándares en materia de derechos humanos. En Cuninico puso una unidad de salud, un cuarto con una televisión y una laptop, en un lugar donde no hay luz muy a menudo", dijo Guevara-Rosas.

Imagen vía Amnistía Internacional

La misma realidad se repite en la provincia de Espinar, en el departamento de Cusco, al sur de Perú. Aquí habitan 6 comunidades indígenas cuyo territorio está siendo afectado por una minera. Los habitantes utilizan los ríos Cañipía y Salado para bañarse, comer y cocinar.

Carmen Catalina, de la comunidad de Alto Huacané, padece dolor de cuerpo y de pulmones y ha sido operada de cálculos en el hígado. "No nos maten paulatinamente, tomen en cuenta que nosotros también somos seres humanos. Que piensen en el medio ambiente, que piensen cómo vivimos nosotros", dijo Catalina.