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The VICE Guide to Right Now

El trago ahora da cáncer, así que ya no me importa nada en el mundo

Maldito 2016.

por Joe Bish
22 Julio 2016, 8:15pm

People giving themselves cancer. Photo via Pixabay

Un grupo de personas dándose cáncer. (Foto via Pixabay)

¿Alguien más está cansado en este momento? Todos los días me levanto como si me hubieran puesto piedras encima y cocido los párpados. Ya no quiero hacer nada. Sólo quiero jugar Rocket League y comer Doritos, no quiero caminar ni andar en un bus, ni escribir, ni pensar. La estoy perdiendo.

Tú crees que el dulce néctar de nuestro viejo amigo el alcohol es un escape seguro a esta desdicha que nos carcome poco a poco. Pero no, estás equivocado mi amigo. ¿Adivina qué? Sí, el trago da cáncer. Siete tipos de cáncer. Ni siquiera tienes que tomar mucho para correr el riesgo de morir por la enfermedad más triste de todas.

"Hay evidencia sólida de que el alcohol causa cáncer en siete zonas de nuestro cuerpo y es probable que en otras también", dijo Jennie Connor, del departamento de medicina social de la Universidad Otago de Nueva Zelanda. "La evidencia epidemiológica respalda el dictamen de que el alcohol causa cáncer de orofaringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto y seno".

Esto significa que tu garganta, tu culo y tus tetas —todo lo que usas con frecuencia— corren el riesgo de llenarse de cáncer sólo porque se te antojó un vinito con la comida. Sólo porque te tomaste una cerveza en el asado de tu amigo o te metiste dos shots seguidos en un matrimonio porque llevabas seis horas tomando y nada que te prendías.

Todo esto es de acuerdo a un estudio publicado en el diario Addiction, que, no voy a mentir, suena muy poco imparcial. Como era de esperarse, los miembros de las organizaciones Cancer Research y Drinkaware intervinieron diciendo que es necesario que se tomen medidas para concientizar a la gente en torno a la relación entre el cáncer y el alcohol. Para esto, sugieren incluir advertencias en las etiquetas de las bebidas alcohólicas.

Bueno, pues déjenme decirles algo, Cancer Research: me encanta tomar, lo hago todos los días y no voy a parar ahora. ¿Qué más me puede ayudar a soportar la oleada de mierda que ha sido este 2016? El ataque de Niza; Trump; el policía gringo que le disparó al afroamericano pero que aparentemente quería dispararle a un hombre autista; las bombas en Irak; Brexit; el ataque de Orlando; todas las celebridades que me gustan que se han muerto; ISIS; mi túnel carpiano; mi cuenta de teléfono; mis sobregiros; el hecho de que existan mis sobregiros; la falta de opciones para almorzar cerca a mi oficina; los precios de los pasajes aéreos; mi pereza. Y ahora esto.

Puto 2016.