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El número de la corona y el cetro

Skinema: Condemned

Chris Nieratko ama los videos porno de celebridades y odia los condones.

por Chris Nieratko
20 Diciembre 2015, 6:00pm

​ The author with Heidi Fleiss

The author with Heidi Fleiss


Esta reseña hace parte de la edición de diciembre de VICE.

Director: Eli Morgan Gesner
Calificación: 2/10

Sufro de dislexia leve, así que cuando mi amigo Eli Morgan Gesner me envió una copia de su nueva película porno de terror, que se estrenó en noviembre, le escribí de inmediato diciéndole que no la iba a ver. Sólo le puse: odio los condones. (En inglés condones se escribe "condoms", que es similar a "condemned", al menos para un disléxico). No soporto ver escenas de sexo en las que los actores usan condones: hay algo en el látex arrugado que es realmente molesto y que tiene el poder de aniquilar erecciones (más aún cuando los actores eligen usar condones estrafalarios de colores neón). Nunca he usado un condón más tiempo de los cinco segundos que le toma a mi pene ponerse flácido. Considerando que me hice la vasectomía y tengo diez años de matrimonio encima, afortunadamente nunca más tendré que soportar esa vergüenza.

Hubo un pequeño espacio entre el nacimiento de mi segundo hijo y el corte de mis conductos deferentes en el que mi esposa me sugirió que usara condón para evitar tener un tercer hijo. Le expliqué que había trabajado lo suficientemente duro en los últimos 40 años para merecer dos cosas en la vida: nunca tener que volver a usar un condón y nunca volver a tener que soportar una escala en un vuelo. Le dije que para evitar que quedara embarazada de nuevo tendríamos que escuchar las sabias palabras de mi abuela de 86 años: "No puedes embarazar a una mujer por la boca".

Supongo que mi mayor reproche a los condones es el efecto que tienen sobre nuestra economía. Hice una investigación, impulsada por mi déficit de atención, y descubrí que se espera que las ventas mundiales de condones superen los 27 000 millones de unidades en 2015, mientras que el último conteo de abortos a nivel global, en 2008, fue de 43 millones. Esto me llevó a deducir que los condones están afectando en gran medida el crecimiento del mercado laboral del aborto. No soy Stephen Hawking, pero uno puede argumentar que la eliminación de los condones podría acabar por completo con el desempleo en Estados Unidos. Supongamos que las compras de condones en ese país correspondan a una décima parte de las compras de condones en el mundo. Teniendo en cuenta que hay 320 millones de ciudadanos viviendo allá, eso equivaldría aproximadamente a ocho abortos por cada hombre, mujer y niño (asumiendo que los hombres pudieran abortar y que nadie quisiera tener a sus hijos) que no están siendo realizados. Con un costo promedio de 470 dólares por aborto, todo resulta siendo un plan de estímulo bastante obvio.

Así que le mandé un mensaje a Eli para informarle que no iba a ver su propaganda procondones. "Eli, tú representas todo lo que está mal en este país. No voy a promover nada que le dificulte a los estadounidenses de clase media hacer una vida y alimentar a sus hijos, sobre todo ahora que los republicanos están retomando el control de esta gran nación y poniendo de nuevo el poder en manos de los ricos, que saben lo que es mejor para los pobres y oprimidos. ¡Abortos para todos mis amigos!".

Rápidamente me calló y con una respuesta breve hizo que cambiara de opinión: "En la película actúan la hija de Sean Penn y el hijo de Dres, de Black Sheep".

¡Increíble! ¡Me encantan los videos porno de celebridades! De todo el material obsceno que me han enviado en los últimos 15 años, los videos de sexo de celebridades son los únicos a los que me aferro con la esperanza de que algún día pueda ponerlos en una cápsula del tiempo para que las civilizaciones futuras puedan entender mejor el culto a los héroes de esta generación. ¿Paris Hilton? ¿Kim Kardashian? ¿Tila Tequila? ¿Farrah Abraham? ¿Qué tienen en común todas estas mujeres maravillosas y talentosas? Así es. Sólo tienen una cosa notable en sus hojas de vida.

Personalmente mi video porno favorito de celebridades sigue siendo ese en el que el exnovio de Heidi Fleiss, Tom Sizemore, hace la muestra en contra de los condones más grande de todas las películas porno. El hombre, completamente embalado por la cocaína, le grita directamente a la cámara: "A la puta mierda el Departamento de Policía de Los Ángeles. Que se jodan. Espero que se mueran 22 policías esta noche y que todos ellos tengan un montón de hijos".

Puedes encontrar más estupideces en ChrisNieratko.com o en lacuenta de Twitter @Nieratko.

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Volumen 2 Número 6
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