diez preguntas

Diez preguntas que siempre quiso hacerle al administrador de un motel

¿Qué es lo más extraño o exótico que ha visto?
14 Febrero 2018, 10:55pm
Fotos: Mateo Rueda. | VICE Colombia. 

Aunque la palabra "motel" se define como un establecimiento público situado en las proximidades de las carreteras o fuera del núcleo urbano, acá en Colombia y en Latinoamérica la palabra está bien lejos de significar eso.

El acto de "motelear" tiene que ver más bien con desfogar la pasión o, en palabras más sinceras, dejar fluir la arrechera en un sitio adecuado específicamente para tirar. Habitaciones temáticas que van desde lo egipcio o japonés hasta cuartos chavistas o futuristas. Juguetes sexuales de múltiples formas y tamaños. Camas y sofás eróticos, duchas con vidrios transparentes, tubos especiales para hacer pole dance, y otros servicios no aptos para menores de edad. Esos son los reyes de estos lugares. Los mismos que se han convertido en el escenario perfecto para que la gente saque a la luz ese actor porno que todos llevan dentro.

Aprovechando el papayazo del Día de San Valentín, que si bien es la copia de una celebración gringa que no se celebra mucho en esta tierrita, pero que reitera el mito del amor romántico, del sexo y de la pasión quisimos ahondar más los mitos que rodean al tema de los moteles. Hoy, aunque el tema ya no es tan controversial como lo era hace veinte o treinta años, sigue habiendo muchos interrogantes por resolver.

Para responder esas preguntas que pocas personas saben, pero que todos tenemos en la cabeza, quisimos hablar con uno de los duros del negocio de los moteles: Jesús Antonio Bravo. Este hombre lleva diecinueve años trabajando en la industria motelera bogotana y los últimos cuatro en Motel Amarte, uno de los más concurridos de Chapinero.

VICE: ¿Qué diferencia al motel Amarte de los demás?
Jesús Antonio Bravo: Casi todos los moteles son similares, pero nosotros nos esmeramos en el servicio a todos nuestros clientes. Tenemos una clientela muy selecta, por la ubicación que tenemos y los costos de nuestras habitaciones y servicios que ofrecemos, como jacuzzi_,_ sauna, wi-fi gratis, camas con movimiento, sillas eróticas y decoraciones especiales.

Cuadro erótico en las escaleras del motel.

¿Nos puede contar más de estos servicios del motel?
Nosotros estamos abiertos todos los días, veinticuatro horas, a excepción de jueves santo y viernes santo, porque las directivas del lugar le tienen respeto a la Semana Santa, de acuerdo a su religión.

Además tenemos servicios de diferentes habitaciones: sencilla, amarte, ejecutiva, suite presidencial y habitaciones VIP. La diferencia entre cada una es el espacio y los servicios que ofrecen. Por ejemplo, la sencilla es una habitación pequeña, y la suite presidencial es la más grande y cuenta con servicios de sauna y jacuzzi.

También tenemos dos habitaciones que tienen el servicio de cama con movimiento. Lo especial de esta es que no se encuentra este tipo de cama en todo el mundo y todo lugar. Entonces, fuera del movimiento que hace la pareja, la cama ayuda a la persona a hacer más movimientos.

(Risas).

Izquierda: uno de los tipos de sillas eróticas del motel. Derecha: cama con movimiento.

¿Qué tarifas maneja el motel y de qué dependen?
La habitaciones cuestan entre cuarenta y cinco mil y ciento cuarenta mil pesos. Tenemos una carta con los precios de las habitaciones y de los productos que vendemos: licores, gaseosas, cervezas y comida. También, tenemos otra "carta" de nuestra boutique de juguetes sexuales.

Entonces, dependiendo de lo qué el cliente quiera, el precio varía.

Todo lo llevamos a la habitación. Además, tenemos un servicio con un horario de domingo a jueves en el que las personas tienen derecho a la habitación seis horas. Los viernes y sábados es el mismo precio, pero por tres horas.

¿Qué venden en su boutique sexual?
Vendemos desde trajes eróticos hasta lubricantes y toda una serie de productos que se encuentran generalmente en sex shops. También vendemos condones, pero esos no están exhibidos ni en la carta ni en la vitrina.

Vitrinas de juguetes sexuales del motel.

¿En promedio, cuánta gente visita el motel al mes?
Eso es muy relativo. Este negocio es como cualquier otro, como un restaurante o una panadería, por decir. Hay una clientela habitual, pero también hay días buenos y malos. No es lo que la gente cree, que un motel es una máquina de hacer plata. No.

Así como se puede hacer plata, los gastos también pueden ser bastantes y muy elevados. Hay muchos productos que se deben comprar, en especial para el aseo. Precisamente esta clase de negocios se destacan porque deben tener un aseo impecable.

Pero en Bogotá normalmente uno llamaría al fin de semana, al viernes y al sábado, como días buenos. Estos son los días en los que la gente más sale a rumbear después de una semana de trabajo. Son los momentos perfectos para desinhibirse un poco (risas). Ahí es cuando más se mueve el motel, de resto entre semana es normalito.

Izquierda: Instructivo de posiciones sexuales para usar el sofá erótico. Derecha: Tubo de pole dance.

Vimos en la página que solo aceptan la entrada de parejas y no de grupos al motel, ¿por qué?
Porque todavía no tenemos habitaciones super amplias en las que podamos atender un grupo de seis u ocho personas. Nuestros espacios siguen siendo reducidos para recibir tal cantidad de gente.

Sí, vienen grupos de cuatro o seis personas. Cuando pasa, lo que hacemos es que los ubicamos en dos o tres habitaciones y pueden reunirse todos en una sola habitación, tomarse unos tragos y luego si quieren se pueden volver a pasar a sus habitaciones.

¿Algún menor de edad ha intentado entrar al motel? En caso de que sí, ¿cómo fue?
Sí claro, muchos han intentado entrar, pero nosotros exigimos cédula. Si vemos una persona muy joven le pedimos el documento y, si no lo tiene, lamentablemente lo devolvemos.

Sin embargo, vimos en la página del motel que prometían proteger la identidad de la gente, ¿cómo es eso?
Claro, esta clase de negocios requiere eso. La privacidad es una prioridad. A diferencia de un hotel, en donde usted llega y se registra, en el motel no tiene que hacerlo. A ninguno de los que trabajamos acá nos interesa saber cómo se llama el señor o la señora que llegó al motel, tampoco nos interesa saber ni de dónde viene ni para dónde va.

Simplemente lo que pasa es que viene una pareja, pide el servicio, nosotros se lo damos, y ya. La pareja se va y ya. No sabemos ni nos interesa quién era, ni nada en especial.

Protectores de placas de carros.

¿Qué es lo más extraño o exótico que ha visto en el motel?
No, no he visto nada (risas). Nosotros no vemos... Pero de pronto lo más extraño es haber visto mujeres muy jóvenes con personas muy adultas. Uno sabe que hay un desbalance.

¿Qué decoraciones o servicios especiales ofrecen? ¿Por qué cree que esto es importante para el cliente?
En cualquier fecha y cualquier día del año ofrecemos el servicio de decoración especial. El señor o la señora llama porque quiere tener un detalle con su pareja y reserva lo que cuesta el decorado. Este generalmente consiste en velas, bombas, rosas y una botella de champaña. Adicionalmente, con pétalos se escribe una leyenda sobre la cama que la persona solicite como: "te amo" o "feliz día". Es muy frecuente este servicio.