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Cómo fingir que amas a tu pareja

A los tres o cuatro años ya nadie ama a la persona con quien está saliendo, aquí van unos trucos para que parezca que la llama sigue viva.

por Pol Rodellar
28 Febrero 2018, 8:29pm

Foto vía el usuario de Flickr winstonavich 

Esos días en los que el amor era puro fuego en el pecho y que se traducía en infinitas e insanas maratones sexuales, han pasado a la historia. Ya llevas unos tres o cuatro años saliendo con ese individuo y ahora el amor se ha parado como una paloma posada en una farola: permanece inactivo e improductivo, pero está cómodo. Podrías exigirle más a la vida, pero las cosas “ya están bien así”.

Amar, lo que es amar, ya no amas. El significado del verbo se define por otros comportamientos y sensaciones. Estás en ese punto en el que no llorarías ni una sola lágrima si te vieras en la situación de tener que cortar, pero te da pereza volver a estar solo, tener que vivir únicamente con tu sueldo y tener que buscar a personas nuevas para eyacular. Esta pereza hace que prefieras fingir un falso amor en vez de enfrentarte a la realidad.

Sabes que todo esto tiene un punto inmoral —bueno, quizás sea algo más denso que “un punto”, la idea es autoengañarse hasta morir— pero la verdad es que no quieres dejar la relación porque, qué diablos, vivir con una persona con la que te llevas bien supone ahorrar mucho en gastos de alquiler. Además, a la hora de hacer las compras, se nota, y mucho.


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Si no compartieras los gastos tendrías que vivir en un apartamento-cueva sin luz, en un barrio degradado o compartir cuarto con desconocidos o estudiantes, algo lamentable. También está el problema de la soledad, con tus amigos emparejados y envejeciendo a toda velocidad, sin tu pareja, te quedarías completamente solo y siempre está bien poder contar con la opinión sincera de alguien que te pueda decir si das pena o no con esa nueva chaqueta que te compraste.

Piénsalo, con pareja puedes comprarte cosas que no podrías permitirte nunca en soledad, como ese televisor enorme que tú solo no habrías ni podido cargar hasta casa. Sabes que si aguantas esta situación tendrás la vida solucionada. No amas a esa persona que vive contigo, pero si logras mantener la relación, con los trabajos de los dos, podrás vivir bastante bien hasta que te mueras.


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No pasa nada, el país está hecho una mierda y tampoco se puede ir pidiendo lujos a la vida. Es, en definitiva, una cuestión de supervivencia. Una vez superada la idea de que prefieres vivir cómodamente a vivir enamorado, el truco consiste en intentar que la relación —tu estabilidad económica— no se rompa, que la persona que duerme a tu lado piense que las cosas van bien y que la sigues queriendo como el primer día, y eso solamente se logra siguiendo todos y cada uno de estos maravillosos consejos gratis.

NO SER UN IMBÉCIL

Para empezar, algo básico. Ya sabes que no te gusta este ser vivo que vive contigo pero esto no quiere decir que tengas que ser una persona desagradable. La decisión de seguir cabalgando un caballo muerto la has tomado tú, así que tú tendrás que lidiar con tus propios demonios. Sé agradable, no te quejes en exceso e intenta que la tristeza no se apodere de tu vida, una vida que ya has aceptado que no puede mejorar más.

Eso sí, finge algún enfado de vez en cuando, no puede ser que SIEMPRE seas perfecto. El amor muchas veces se traduce en pequeñas disputas, celos y mierdas así. Una vez cada tres meses enfádate o compórtate como una molestia, no te sientas mal, las parejas normales lo hacen.

ACORDARTE DE SU CUMPLEAÑOS

Un buen detalle es acordarse SIEMPRE de ese trece de Agosto, su cumpleaños. Es un pequeño detalle sin importancia que siempre agradecerán. Gracias a Dios, hay aplicaciones como Facebook que te lo recordarán, incluso puedes ponerte una alarma en el Google Calendar un mes antes por si quieres regalarle algo que requiera una cierta cantidad de tiempo, como un viaje a Cartagena —típico, pero aparecen siempre buenas ofertas—; una ida a los termales —“te mereces un descanso, trabajas mucho en la agencia”— o unas entradas para ver a los Red Hot Chili Peppers, que odias profundamente, pero que esa persona adora.

PENSAR COMO SI FUERAN UNO

Pensar en pareja significa pensar siempre para los dos. Parece básico pero mucha gente no lo hace. Si quieres ver una película en el cine, en vez de hacer lo normal y comprarte una entrada para ti, compra dos y le dices a tu chico o chica que le invitas al cine, se sentirá querido y no tendrás que preocuparte por frases como “es que vas siempre sin mí”.


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LO DE FOLLAR

Follar con alguien a quien no amas tampoco es tan duro, la gente exagera mucho, hablan sin saber una mierda de las cosas. En el fondo todos queremos follar de vez en cuando, sea con quien sea. En las relaciones existe esa primera etapa en la que solo piensas en follar con la pareja; luego esa en la que solo piensas en masturbarte y no follar con la pareja; luego en la que anulas el sexo y finalmente esa en la que se reactivan las ganas de follar y masturbarte y todo te da absolutamente igual, solo quieres eyacular de vez en cuando. Ahora estás en esa última fase.

Hazle “el amor” a esa persona y ya está, puedes estar pensando en montarte historias con actores, actrices o con la gente esa del apartamento de estudiantes que ves a través de la ventana, ese que hay frente a tu casa y que algunos fines de semana observas mientras hacen afters desnudos.

En fin, esto lo sabe todo el mundo: no hace falta pensar en la persona con la que estás follando para follar bien y disfrutarlo.

REDES SOCIALES

No te niegues si te comenta eso de poner públicamente en Facebook que son pareja. Síguelo en Twitter e Instagram, ponle “me gustas”, comenta las fotos que cuelgue y ponle emojis de corazones y toda esa basura. No te envidees al colgar en tu muro fotos de los dos en ese viaje a Cartagena que hiciste por su cumpleaños, que crea que no te da cosa mostrar tu amor en Internet. Eso sí, tampoco seas una persona pesada porque se agobiará, demasiadas notificaciones nos ponen a todos un poco nerviosos.

Otro detalle importante: contesta rápido por WhatsApp, como si no hubiera nada más importante en todo el mundo que responder esa tontería sobre la nevera dañada.


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CELOS

Esta es buena. Finge celos de alguien que trabaje con tu pareja, tienes que estar un poco atento a las redes sociales para tener el MacGuffin perfecto. “Pues últimamente he visto que vas siempre a comer con Carlos” y cosas así. Es inofensivo pero le generará cierta autoestima.

Eso sí, no indagues demasiado en su vida privada, puede que encuentres un amante real y este truco de los “celos” podría llevarte a que quisiera dejarte por el otro y entonces todo el plan se iría a la mierda y tendrías que pagar tú solo un alquiler. En fin, si encuentras un amante real, no le comentes nada de nada. El silencio es el mejor amigo de los problemas de pareja.

LOS VIAJES

Viaja todo lo que puedas. SI viajas mucho, creerá que quieres descubrir el mundo junto a ella, pero realmente es una muy buena forma de evitar los problemas del día a día —arreglar de una vez esa estantería, repartir equitativamente la comida para los tuppers del día siguiente (tú siempre quieres más cantidad cuando toca pollo y menos cuando toca esa ensalada rara con pasas), decidir la emisora que escuchan por la mañana o lo de comprar pan con cereales o sin cereales—. Viajar enmascara la terrible realidad de que, efectivamente, no son almas gemelas.

También, si estás en esa fase en la que no quieres follar, los viajes siempre aportan maravillosas excusas como “estoy cansado de andar durante todo el día” o “ya sabes que yo no tiro en carpas”.

EL TEMA DE LOS FAMILIARES

Evidentemente cada jueves vas a cenar con sus padres y no hay ningún problema con esto. Piensa que es mejor eso que compartir apartamento con unos niños.


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MIMOS

El contacto físico es importante. Aunque no te apetezca, cógele la mano, abraza, sé, básicamente, una persona cariñosa. Nadie puede distinguir una muestra de cariño falsa de una auténtica, solamente los duendes y todo el mundo con un mínimo de sensatez sabe que los duendes no existen. Créeme, son solo unos segundos, no es tan duro tocar a alguien durante seis minutos (espaciados en el tiempo) al mes.

EL ANILLO

Un día ponle un anillo de compromiso en el bolsillo de su chaqueta y pídele un encendedor o algo que siempre guarde ahí. La sorpresa será máxima. Si te dice que sí, estás salvado, será mucho más difícil que te abandone con la ley de por medio, por lo que ya no hará falta que hagas todas estas mierdas que he enlistado arriba.

Este artículo apareció originalmente en VICE ES.

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