Hablamos con el tipo que grabó uno de los primeros demos de Deftones en 1993

Eric Broyhill trabajó con los de Sacramento en un cassette que incluía las primeras versiones de "Engine No. 9" y "7 Words".

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12 Mayo 2016, 7:13pm


Eric Broyhill hoy en día

“Yo trabajaba como ingeniero de grabación independiente, en Sacramento, al mismo tiempo que los Deftones empezaban a grabar sus primeros demos. En esos años la escena de la música era lo suficientemente pequeña para que prácticamente todos nos conociéramos. Hasta entonces, Deftones había estado trabajando con otro ingeniero, que era y sigue siendo un gran amigo mío, pero un día decidieron ‘engañarlo’ conmigo para registrar un par de canciones de su repertorio para un demo tape”.

El que habla es Eric Broyhill. Un ingeniero de sonido de 48 años que en agosto de 1993, se encerró en los Enharmonik Studios de Sacramento junto a Chino Moreno, Stephen Carpenter, Chi Cheng y Abe Cunningham para grabar por primera vez dos de las canciones más aclamadas en la carrera de Deftones. “La banda eligió ‘Engine Number Nine’ y yo ‘7 Words’", cuenta Eric, desde Estocolmo, donde vive hoy en día.

“Creo que este demo fue un punto de inflexión en su sonido. Y no fue por mi trabajo. Sólo pasó que lo grabaron justo cuando ellos estaban logrando su propio estilo. Con este demo, precisamente, es que el antiguo manager de Deftones, Dave Park, consiguió que los ficharan en Maverick para grabar su primer disco (Adrenaline, 1995)”, revela.

¿Qué pasó después? En 1994, ya con un contrato a cuestas, Deftones entró al estudio con Ross Robinson, en Indigo Ranch, California, para grabar “Nosebleed”, “Root”, “7 Words”, “Teething” y “Fist”. Sólo esta última fue rescatada de esa sesión: aparece como track oculto en Adrenaline. Ese álbum, sin embargo, terminó siendo producido por Terry Date.

“Después del éxito que les significó pactar con una multinacional, ellos se mantuvieron fieles a Sacramento y también a sus amigos. Básicamente no cambiaron. Recuerdo que siempre tenían una sonrisa de oreja a oreja cuando nos topábamos en las calles”, dice Eric.

NOISEY: ¿Cómo fue compartir con los Deftones en la grabación de ese demo?
Eric Broyhill:
Genial, me acuerdo que pasamos un gran momento con ellos, sobre todo con Chino. Para que te hagas una idea, Los Enharmonik Studios, tenían rampas de skate en el interior que Chino y yo usabamos para relajarnos entre grabación y grabación.

¿Chino te pidió que los grabaras de alguna forma especial?
En cuanto a los aspectos técnicos de la grabación, la verdad es que no me acuerdo mucho, puesto que ya han pasado más de 20 años. Lo que recuerdo es que sólo querían sonar como ellos mismos. No tenían conceptos ‘profundos’ o ideas sobre crear algo abstracto en el estudio. Ni tampoco algo distinto de lo que ya habían desarrollado por su propia cuenta. Fue precisamente en esa época cuando el sonido de Deftones comenzó a transformarse en algo más único y menos de la onda de Cypress Hill.

¿Qué diferencias de sonido encuentras entre las versiones del demo y las que terminaron en Adrenaline?
Simple: las versiones de Adrenaline suenan muy bien y las del demo no…

Jajaja.
La verdad es que me encanta la sensación del ‘en directo’ que tiene el demo. Pero la versión de Adrenaline tiene claramente un sonido y una mezcla mucho más pulida. Y puedo asegurar que el demo original suena mucho mejor que la versión sacada del cassette que se puede encontrar en YouTube. Te garantizo que, si alguien me hace llegar el DAT (cinta de audio digital) maestro, puedo traerle mucha vida de nuevo.

Al final del demo de “7 Words” aparece la ranchera “Caminos de Michoacan”. ¿Por qué los Deftones quisieron incluirla? ¿Por las raíces de Chino?
No tengo las más puta idea.

Ah. Desde que escuché esa versión tengo esa duda.
Jajaja.

Tú también has trabajado con Will Haven y Far, dos bandas claves en la escena de Sacramento de los noventa. ¿Cómo fue crecer en esa ciudad con esas bandas tocando?
Fue un gran momento en Sacramento. Por esos días la escena giraba en torno a un lugar llamado The Cattle Club. Recuerdo que hice una gran cantidad de amistades en ese club. Mucha gente iba a ver y apoyar a las bandas que tocaban ahí. Deftones, de hecho, comenzó tocando ahí. Y lo que surgió fue una escena musical que era muy competitiva, creativa y productiva al mismo tiempo. Y el crecimiento ocurrió no sólo para bandas como Will Haven o Deftones; para otros, la banda más grande que salió en esa época de Sacramento fue Cake.

¿Qué te ha llamado más la atención del sonido de Deftones desde ese demo hasta Gore?
No sé cómo explicarlo realmente. Creo que se trata sólo del proceso de crecimiento de unos chicos con mucho talento y energía, que en ese entonces estaban pasando por un momento increíble y que se transformaron en unos profesionales experimentados, dejando el culo en todo lo que hacen.

¿Cuáles son tus tres discos favoritos de Deftones?
En orden: Around The Fur es mi favorito porque explotó mi mente y también me abrió un nuevo camino. Koi No Yokan es mi segunda elección porque considero que es una evolución de lo que el rock puede llegar a ser. Y en tercer lugar Diamond Eyes, porque es increíblemente brutal y hermoso, las dos cosas al mismo tiempo.

¿Y cómo va tu actual trabajo en Monsterlab, Eric?
Desde hace 16 años estoy dedicado a la masterización. Siento que es el oficio más indicado para las habilidades que tengo. Hace seis años me mudé a Estocolmo, Suecia, y construí un estudio de masterización de dos habitaciones. Desde entonces he hecho varios sencillos de pop aquí en Europa, y que dudo que los lectores de Noisey puedan soportar sin vomitar. Aunque, fuera de chiste, uno de los últimos registros de los que estoy orgulloso de haber participado es el disco de Crosses que grabé con Chino y Shaun López.

¿Recuerdas cómo fue grabar el disco de Crosses?
Todo comenzó como un experimento divertido entre dos amigos que querían grabar un EP. Después el proyecto tuvo una razonablemente buena respuesta, así que cada uno de los miembros se enrolló las mangas y se puso a trabajar en más canciones para armar un LP. Mi trabajo fue darles mi feedback a los chicos al final de las mezclas y por supuesto, durante la masterización. Shaun López es el principal responsable de la producción y el registro del disco de Crosses. Uno de los secretos es que gran parte de los sonidos suenan electrónicos, pero la verdad es que se trata de instrumentos tocados por ellos mismos y bajo la influencia de una intensa experimentación. Creo que en ese disco empujamos el rock n 'roll hacia el límite de lo que podía llegar a ser.

Gracias por tu tiempo, Eric.
Gracias a ti por hacerme recordar tan buenos momentos.