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Rock al Parque 2016

‘Chaos A.D.’ de Sepultura es el disco anti-colonialista que el thrash siempre necesitó

Sepultura es uno de lo invitados a Rock Al Parque 2016 y aprovechamos para repasar uno de sus discos más memorables.

20 Abril 2016, 8:00pm

Ilustración por Colleen Tighe.

Chaos A.D. de Sepultura es una flecha con la punta envenenada de sentimientos anti-racistas y anti-colonialistas. Esto lo convierte en el álbum perfecto para musicalizar este momento histórico. Solía poner Chaos A.D. a todo volumen mientras manejaba en mi pueblo natal ubicado en Wyoming y me enseñó más acerca del significado de la opresión que la mayoría de las clases de historia que tuve en el colegio.

Lanzado en 1993, este álbum marcó varias transiciones importantes para Sepultura. En sus trabajos anteriores, las letras hablaban de desolados paisajes post apocalípticos.
En una entrevista concedida para Metal Hammer, el guitarrista Andreas Kisser dice: “Incluso en Arise, todavía seguíamos escribiendo letras muy ligadas al heavy metal y muy basadas en la fantasía. Pero con Chaos A.D. comenzamos a tratar temas más políticos y sociales”. Beneath The Remains, el tercer álbum de Sepultura lanzado en 1989, ayudó al cuarteto brasileño a ganar reconocimiento internacional. Pero, como Kisser comenta, no fue hasta que el mundo empezó a apoyar Arise entre 91 y el 92, que la banda empezó a “analizar y comprender lo que se era ser brasileño”. Después de visitar países “más privilegiados” como Estados Unidos e Inglaterra, Sepultura “vio a Brasil desde un ángulo distinto”. Esa perspectiva los ayudó a entender que en vez de crear mundos imaginarios con sus letras, ellos debían representar y examinar la confusión social de Brasil.

Con Chaos, la banda también empezó a mirar hacia la música de su país. Las dos primeras placas de Sepultura, Morbid Visions (1986) y Schizophrenia (1987), estaban influenciados por la Show No Mercy-era de Slayer. Por su parte, Beneath The Remains (1989) y Arise (1991) buscaban ser más brutales y mostraban el estilo de death metal de Obituary y Carcass. Sepultura incluso usa afinaciones más bajas en Chaos A.D., lo que vuelve al álbum una especie de taladro que penetra la tierra. En ese LP, la banda también dio su propio giro hacia la música tradicional de Brasil.

Igor Cavalera tal vez es uno de los bateristas más subestimados del metal, merece estar al lado de Dave Lombardo, Vinnie Paul y Gene Hoglan. Él comienza “Refuse/Resist”, la canción que abre el disco, con un furioso golpeteo triple de los tambores, enfatizado con descomunales ritmos de guitarra. En esta canción, como en el resto del álbum, el estilo de Igor está directamente influenciado por la percusión de la batucada característica de la samba, lo que le inyecta una intensidad maniática al disco.

En un charla hecha con un sitio de fans, Igor recuerda que cuando era pequeño iba a los partidos de fútbol. Él dice que: “normalmente la gente llevaba un montón de tambores, cada persona tenía su tambor y entre todos improvisaban una samba”. Al igual que la percusión de un partido del fútbol brasileño, la batería de Igor es un enérgico llamado a las armas. En el caso de Sepultura, es un llamado para destruir al control colonialista.

En el punto más alto del gigante groovero que es “Refuse/Resist”, el guitarrista y vocalista, Max Cavalera, grita: ““Tanks on the streets / Confronting police / Bleeding the plebs”. Un año antes de que Sepultura grabara este disco, sucedió la infame masacre de la cárcel de Carandiru –un terrible motín en el que 111 reclusos murieron a manos de la policía militar de Sao Pablo–, la letra de la canción habla de ese sangriento evento. Pero el mensaje del tema es universal. La portada del sencillo de “Refuse/Resist” es una foto de un estudiante surcoreano enfrentando a la policía con con un coctel Molotov en una de sus manos. Esta canción aplica para cualquier ataque violento de los militares contra los civiles.

Al inicio de “Territory”, la batucada de Igor dirige a Sepultura hacia una tormenta de thrash antes de bajarle el tempo con un pulverizante ritmo de tambor lleno de groove. Mientras que Kisser y el bajista Paulo Xisto Pinto Jr. Acompañan la canción, Max Cavalera grita acerca de los políticos racistas y la plaga que genera su odio y discriminación. A pesar que el video hace referencia a la violencia que Israel ejerce contra palestinos y libaneses, “Territory” se acomoda a cualquier situación en la que un gobierno use la xenofobia para justificar la crueldad. Después de un terremoto que te obligara a romper algo, Cavalera gruñe: “Dumb asshole’s speech… / Racist human being”.

“Slave New World” es una diatriba feroz contra la censura, hecha con un estilo de guitarra similar al de Pantera. La siguiente canción “Amen”, habla de lo absurdo que es introducir de forma violenta los ideales religiosos en la gente. Este tema ilustra el genial y dinámico sentido que tiene Sepultura para lograr pasar de un ritmo pesado a uno más calmado, complementado con voces misteriosas y poderosas percusiones brasileñas. Cavalera y Kisser impulsan esta parte con delicadas notas de guitarra, que rápidamente se convierten en un tren descarrilado tocado con la técnica del sweep-picking. Después, el grupo hace una transición a un riff que cae como una losa de mármol que fue tirada desde el techo de un rascacielos. Finalmente, Igor termina “Amen” con una explosión de samba. Sin duda este es el “Master Of Puppets” de Sepultura.

La quinta canción, “Kaiowas”, provee un brillante contraste con la guerra metálica de Chaos A.D. Este tema instrumental es un tributo a los Guarani-Kaiowá, una tribu de Brasil que fue desplazada de su territorio. “Kaiowas” usa el sonido del folclor tradicional brasileño para manifestar esa idea. Igor y Paulo Jr., quien toca una percusión adicional en el tema, comienzan la canción con un trance que se intensifica a medida que Cavalera y Kisser introducen sus delicadas guitarras acústicas. Con un estilo puro de batucada, Paulo Jr. e Igor enfatizan el ritmo de “Kaiowas” y lo vuelven el corazón de la canción. Las progresiones de las guitarras de Kisser y Cavalera, mantienen una calidad narrativa antes de reventar en un jam contestatario y tribal. Igor y Paulo Jr. tocan un nuevo ritmo que tiene su propio pulso gravitacional y las armonías de la guitarra de Kisser danzan en el aire. “Kaiowas” probablemente es la canción acústica más pesada que he escuchado en mi vida y como está en un álbum de Sepultura, es un argumento valido para decir que todas las influencias musicales tiene cabida en el metal.

Después, Sepultura lanza esa boca de tiburón anti-colionalista que es “Propaganda”. El tema comienza con notas altas y abrasivas que la banda constantemente destruye con un poderoso groove. Profundizando en ideas que aplican perfectamente a nuestro actual clima político, Cavalera gruñe: “Why don’t you realize that you’re fucked up / Why criticize what you don’t understand / …you’re so afraid”. Inmediatamente, Sepultura detona con un sonido similar al que haría un ariete medieval al estrellarse contra una puerta. Como en “Territory”, esta canción alude a cómo los racistas se auto-imponen un estado de alienación, que se manifiesta cuando Max grita: “Life teaches me you’re always alone”.

Mientras que la música de “Nomad” es abusiva y militarista, su letra habla de las crisis culturales que sufren las personas que son forzadas a salir de sus territorios. Después de esta descarga de metal viene “We Who Are Not As Others”, que es un canto arrullador hecho con interludios de batería. Cavalera y Kisser sofocan el segundo puente de la canción con venenosos punteos, antes de que la banda vuelva al riff inicial. Que en ese punto está recargado por los repetitivos gritos de Max en donde se habla de lo angustiante que es vivir en la periferia de la sociedad.

En vez del lo inconfundibles gruñidos de Cavalera, “Manifest”, muestra un voz estilo noticiero de radio donde se describe la masacre de Carandiru y se comenta acerca de la insensible violencia, y cómo la Policía de Sao Pablo se convirtió en una entidad obsesionada con el poder que está fuera de control. La instrumentalización refleja este brutal tópico, al comenzar con un neurótico y castigados arregló de batería, seguido por una frenética percusión que suena al mejor estilo del hardcore. Como se demuestra a lo largo de todo el disco, “Manifest” muestra la astucia de Sepultura para combinar los comentarios sociales de hardcore con el estilo pesado del metal.

La versión original de Chaos A.D. cierra con “Clenched Fist”. El tema empieza con una nube nociva de noise industrial, este corte se estructura con varios cortes angulares y letras centradas en la fuerza que cada individuo debe tener cuando enfrenta la lucha social. La reedición de 1996 tiene como extra una interpretación pseudo-house de “Refuse/Resist” que fue usada en Mortal Kombat: More Kombat, y una deslumbrante y cruda versión of “Kaiowas”.

Muchos puristas del thrash ven Chaos A.D. como el disco que llevó a Sepultura a la mediocre tierra del nü-metal, pero por la forma en la que aborda Brasil de forma musical y política, este álbum es el magnum opus de la banda. Como “War Pigs” de Black Sabbath, el mensaje social de Chaos A.D. es atemporal y universal, lo que lo hace el mejor álbum de metal que jamás se haya grabado.

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