Publicidad
Anecdotario

¿Quién es Marc Ribot?

El guitarrista norteamericano acompañará hoy 12 de mayo a Edson Velandia en el lanzamiento de su álbum "Karateka".

por Luis Daniel Vega
12 Mayo 2016, 8:12pm

En oposición a la dogmática movida de música clásica moderna que se practicaba en el uptown y el midtown de Nueva York –específicamente en lugares como Juilliard, el Lincoln Center y la Universidad de Columbia- durante las décadas de los años cuarenta y cincuenta surgió un movimiento de música experimental que se rebeló ante la rígida pompa de la tradición clásica y moderna europea que, después de la Segunda Guerra Mundial, se había tomado como modelo estético dentro de la comunidad de compositores norteamericanos.

En medio de este clima virulento y discriminatorio, los conceptos subversivos explorados por John Cage en la década de los cincuenta, además de la influencia de Marcel Duchamp, incitaron a muchos artistas a crear espacios más flexibles, alejados de la retórica de la música clásica europea y las convenciones comerciales de la música pop. Surgieron en 1961 la serie de conciertos Chambers Street – realizados en el loft de Yoko Ono y curados por el compositor La Monte Young- donde se estrenaron obras de algunos artistas que luego se involucraron con el movimiento Fluxus. Se empezó a hablar de la música del downtown, palabra que, más allá de referirse a un género musical específico, sugiere un estado de ánimo, una práctica interpretativa y un vanguardismo sincrético abierto a la espontaneidad, el performance, la experimentación, el ruido, el cruce de disciplinas artísticas y la influencia de músicas populares como el rock y el jazz.

Asociado directamente al devenir estético e histórico de la música experimental en Nueva York, el espíritu de la controvertida downtown music –término acuñado por el crítico y compositor Kyle Gann- se instaló en músicos como Arto Lindsey, John Zorn, Eugene Chadbourne, Tom Cora, Elliot Sharp, Tim Berne, Zeena Parkins, Ikue Mori y Marc Ribot, quienes se impregnaron de una atmósfera febril –apostada en espacios como The Kitchen, Artist Space, Knitting Factory, Roulette y el loft RivBea de Sam Rivers- donde la novedad se nutrió del minimalismo de Steve Reich y Philip Glass, el conceptualismo de Yoko Ono y Robert Watts, el performance de Laurie Anderson, el totalismo del colectivo Bang on a Can, el rock experimental o no wave de Glenn Branca y Sonic Youth y la improvisación libre de Terry Riley y Pauline Oliveros.

Nacido en New Jersey en 1954, Marc Ribot es heredero de este devenir histórico y uno de los guitarristas más inquietantes en el campo del jazz, el rock y la música improvisada. Empezó su carrera haciendo punk y tocando en bandas de garaje mientras estudiaba con su mentor, el guitarrista y compositor haitiano Frant Casseus. Su estilo desvergonzado, ruidoso y visceral -en el que logra abstraer con rigor e imaginación diversas fuentes musicales como el funk, el klezmer, el blues, el jazz, el son cubano, la cumbia, el free y los sonidos afroperuanos- se empezó a hacer visible en la escena de la llamada downtown music en Nueva York por allá en 1978 cuando arribó a la ciudad y se alistó en los Realtones, una desconocida banda de soul- punk.

Miembro activo –y activista- de una escena musical vigorosa, subversiva y anarquista, Ribot se unió a los legendarios Lounge Lizards, la banda dirigida por el no menos controvertido John Lurie. Con ellos tocó en un periodo de tiempo comprendido entre 1984 y 1989, años en los que también se le vio al lado de músicos de rock y soul como Wilson Pickett, Chuck Berry, Rufus Thomas y Jack McDuff.

Fue por esa época en la que lo invitaron a grabar junto a Tom Waits en el recordado Rain dogs (1985). Gracias a la amistad que sostenían Waits y Laurie, Ribot le aportó al discordante universo sonoro del cantautor un sonido descrito por Barney Hoskyns –biógrafo de Tom Waits- como “una mezcla entre el Beefheart de la Magic Band y el James Chance de los Contortions”. El mismo Waits dijo del guitarrista: “Prepara su guitarra con clavijas de pinza. Tiene todo ese aparato hecho con transistores y papel de aluminio que no se cómo engancha a su instrumento”. Según la revista Rolling Stone, Ribot no solo fue la fue pieza clave en la redefinición de la nueva canción americana en la voz de Waits, sino que le abonó el terreno para posteriormente convertirse en el guitarrista de cabecera de otros héroes del pop- folk como Allison Krauss, Robert Plant y Elvis Costello, entre muchos otros.

El crisol discográfico de Marc Ribot da cuenta de la facilidad que tiene para pasar de un estilo a otro. Debutó a los 36 años con Rootless Cosmopolitans (Antilles, 1990), una grabación que hoy en día es considerada un objeto de culto entre los coleccionistas de jazz y rock. Luego vino Requiem for what´s his name (Les Disques du Crépuscule, 1992) y su primera aparición como solista con el disco Solo guitar Works of Frant Casseus (Les Disques du Crepuscule, 1993). Vinieron registros de punk-jazz como Shrek (Avant, 1994), Don´t blame me (DIW, 1995) –otro disco en solitario- y The book of heads (Tzadik, 1995), el inicio de una fructífera relación con John Zorn, saxofonista y compositor norteamericano que en los años siguientes lo invitó a varios de sus proyectos más llamativos como Electric Masada, Bar Kokhba y el delirante Book of Angels, serie compositiva de Zorn en la que Ribot se despachó el muy rockero Asmodeus: Book of Angels Vol. 7 (Tzadik, 2007).

De la mezcla perturbada entre ruidismo y post rock del trío Ceramic Dogs, al celebrado trío junto a Henry Grimes y Chad Taylor –que recientemente dejó para la posteridad el impresionante Live at the Village Vanguard (Pi Recordings, 2014), pasando por el grupo de soul The Young Philadephians, el homenaje a Arsenio Rodríguez con los Cubanos Postizos, su versión bailable de la música de John Cage (Caged Funk) hasta colaboraciones en bandas sonoras y coreografías de directores como Martin Scorcesse y Wim Vandekeybus dan cuenta de su capacidad mimética que le permite colaborar indistintamente con músicos que van desde Aterciopelados, Marianne Faithful y Sun Ra hasta Susana Baca, Caetano Veloso, The Black Keys, Jeff Bridges, Norah Jones y Arto Lindsay.

Una de las facetas más trascendentales en la carrera musical de Marc Ribot son sus proyectos para guitarra sola que inició en 1995 con la publicación de los discos Don´t blame me (DIW)- con música de Ellington, Albert Ayler, Charlie Haden-, y Book of heads (Tzadik) en el que interpretó la música para guitarra de John Zorn. A estos le siguieron Solo guitar Works of Frant Casseus (Les Disques du Crepuscule, 2000), Saints (Atlantic, 2001), Exercises in futility (Tzadik, 2008) y Silent Movies (Pi Recordings, 2010), esta última, grabación en la que Ribot interpretó una serie de canciones incluidas en el documental El General (2009) de Natalia Almada, otras pertenecientes a la banda sonora de la película Drunkboat (2010) –un drama de género dirigida por Bob Meyer y protagonizada por John Malkovich y John Goodman- y las melancólicas improvisaciones basadas en The Kid (1921) -la película de Charles Chaplin- experimento que el guitarrista ha interpretado más de veinte veces por el mundo desde que le fue comisionada por el Festival de Guitarra de Nueva York en 2010.

Fiel al espíritu libertario e iconoclasta que respiraban una pléyade de artistas en el downtown neoyorquino de la décadas de los setenta, los ochenta y parte de los noventa, Marc Ribot es un activista leal a causas que tienen que ver con los derechos de los músicos y la actividad de pequeños escenarios de música experimental. Es bien conocida su labor incansable preservando el legado de Frant Casseus y su diatriba vehemente en contra de los abusos de las recaudadoras digitales de música. Basta verlo esposado y escoltado por la policía –luego de negarse a abandonar la tarima de Tonic, local fundamental de la escena experimental de jazz en Nueva York que en 2007 cerró definitivamente sus puertas como consecuencia de la gentrificación- para entender su compromiso estético e ideológico que va más allá del panfleto, la solemnidad y la exposición mediática.

(El texto completo de Luis Daniel Vega fue escrito para las Notas al Programa para los conciertos que Marc Ribot realizó en octubre de 2015 en diferentes sucursales del Banco de la República a nivel nacional. Para ir al original hacer click aquí)

***

Marc Ribot estará acompañando hoy 12 de Mayo a Edson Velandia en el lanzamiento de su Disco 'Karateka'. Para saber más del evento haga click acá.

Tagged:
Music
Noisey
John Zorn
marc ribot
concierto
artículos
Edson Velandia
Luis Daniel Vega
Noisey Colombia
karateka