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Fotos de Transnistria: El país que no existe

Las Naciones Unidas pueden no reconocer formalmente la independencia del país, pero los 500.000 transnistrios merecen ser vistos.

por Adina Florea; traducido por Daniela Silva
24 Agosto 2017, 4:26pm

Todas las fotos de Anton Polyakov

Este artículo se publicó originalmente en VICE Rumania.

La autoproclamada República de Transnistria, que se encuentra entre Moldova y Ucrania, ha luchado por su reconocimiento como Estado independiente los últimos 27 años. En 1990, el pequeño estado –aproximadamente 124 millas de largo– declaró su independencia de Moldova, después de que ese país se separara de la Unión Soviética. Transnistria, que tenía una gran población rusa, esperaba formar un país que siguiera siendo una parte de la URSS. Después de una guerra de dos años, el gobierno moldavo concedió al país un reconocimiento limitado como "unidad territorial autónoma", con cierto control sobre su economía.

Hoy en día, a pesar de que tiene su propio gobierno, moneda y ejército, Transnistria sobrevive gracias a los préstamos de Rusia y no es reconocida formalmente por las Naciones Unidas. El estado parece estar atorado en el pasado, como si fuese aún parte de la extinta Unión Soviética; una estatua de Vladimir Lenin rebasa de alto al edificio principal del parlamento, la moneda de Transnistria tiene impresas imágenes de los generales soviéticos, y hay un retrato enmarcado de Joseph Stalin que cuelga básicamente en cada hogar y edificio oficial del gobierno.

El fotógrafo de Transnistria, Anton Polyakov, quiere que el mundo conozca un poco más de su patria. Su serie fotográfica "Transnistria Conglomerate" hace poco ganó el premio Bob Books Photobook de The British Journal of Photography por la forma en que "da voz a los ciudadanos de Transnistria y los lleva a nuestra conciencia". Hablé con Polyakov para averiguar cómo es vivir en un país que no existe oficialmente y cómo espera que su trabajo cambie la forma en que la gente ve a un estado que con frecuencia se denomina "el agujero negro de Europa".


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VICE: ¿Cómo enfrentan los transnistrianos la idea de vivir en un país que técnicamente no existe?
Polyakov: Establecer una identidad nacional es muy difícil. Históricamente, varios grupos étnicos –rusos, moldavos, ucranianos y búlgaros– han llamado a Transnistria su hogar. Casi todos los jóvenes se enfrentan a una dura elección. Si te quedas, ¿qué haces en un país que carece de sus propias tradiciones, industria, arte y cultura, y tiene muy pocas esperanzas de desarrollarlas en el futuro? Si te vas, ¿a dónde te vas? La mayoría de la gente escoge entre Rusia y Moldavia.

Para los extranjeros, el país parece un poco como un museo soviético al aire libre.
En términos de símbolos soviéticos y arquitectura, no creo que haya más aquí que en cualquier otra antigua república soviética. Aprecio la estética de la arquitectura soviética; debe ser preservada en vez de reemplazada. Es parte de nuestra historia cultural y es vergonzoso ver a la gente tratando de deshacerse de ella. Nací después de que en Transnistria se declaró la independencia, así que realmente no sé cómo era la vida bajo el régimen soviético. Pero no creo que sea sorprendente que haya una mentalidad soviética. Para muchas personas, ese podría haber sido el período más feliz de la historia de Transnistria.

Por lo que veo en tus fotos, parece haber un amor por el ejército y por el fisicoculturismo entre los jóvenes de Transnistria. ¿Por qué crees que sea eso?
Transnistria aún tiene que desarrollar su propia cultura y tradiciones. El énfasis en nuestros militares y en la educación física es un intento de inculcar ciertos valores patrióticos en los niños, para infundirles un amor por su país.

En tu proyecto de Mahala, exploras la vida rural en Transnistria al visitar la aldea aislada Hristovaia. ¿Por qué estabas tan interesado en esta comunidad?
Cada vez son menos las personas que viven en zonas rurales aisladas, así que quería ver cómo viven los hristovianos en el día a día y cómo influye su cercanía a la naturaleza en sus vidas y su cosmovisión. Quería saber cuáles son los desafíos que enfrentan personalmente y como comunidad.

¿Cómo pasan su tiempo libre los jóvenes en pueblos como ese?
Como te puedes imaginar, hay muy poco que hacer en un pueblo pequeño de un país pequeño. Sin embargo, la mayoría de la gente tiene acceso a la tecnología, por lo que están informados de lo que pasa en otros lugares. Obviamente, los adolescentes de Transnistria son como la mayoría de los adolescentes de todo el mundo, les gusta la música pop, los videojuegos y los chismes.

¿Qué es lo que hace que permanezcas en Transnistria?
Siento que este es mi hogar. No importa a donde vaya, me siento atraído por este lugar. Creo que para mí es importante hacer todo lo que pueda para ayudar a nuestra república.


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