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Entrevistamos a Andrés Serrano, el fotógrafo que vuelve estética la violencia

El fotógrafo estadounidense ha experimentado durante un largo rato en el territorio espinoso de la violencia, vista a través de la estética.

por Whitney Mallett
11 Julio 2016, 4:00pm

"Dog Position II" por Andrés Serrano. Todas las fotos cortesía de Andrés Serrano.

El sufrimiento puede ser hermoso. O puede volverse hermoso. El fotógrafo estadounidense Andrés Serrano ha experimentado durante un largo tiempo en el territorio espinoso de la violencia, vista a través de la estética. Su última serie, Torture, que se puede ver este mes en el festival francés de fotografía Rencontres d'Arles, no es la excepción. Las fotos de Serrano, que abarcan las naturalezas muertas de instrumentos de tortura medievales y retratos de víctimas contemporáneas de abuso de derechos humanos, exaltan formalmente el salvajismo sistematizado y nos obligan a fijar la mirada en este tema repulsivo por más tiempo.

La exposición, presentada por la galería parisina Collection Lambert y la organización de arte con conciencia social a/political, permite observar a verdaderas víctimas de la violencia que recrean sus horrores, así como a voluntarios que se ofrecieron a representar escenarios de tortura de la edad media.

La serie incluye el retrato de una mujer bajo el seudónimo de Fátima, quien fue encarcelada, torturada y violada varias veces por las fuerzas de seguridad sudanesas cuando vivía en Jartum. Fátima escapó al Reino Unido, pero su martirio se magnificó cuando la detuvieron de nuevo en el Centro de Detención de Migrantes de Yarl's Wood. Serrano también fotografió a los "encapuchados", un grupo de personas sospechosas de pertenecer al IRA que fueron sometidas a "las cinco técnicas" —pararse contra la pared, colocación de capuchas, sometimiento por ruido, privación de sueño, y privación de alimento y bebida— a manos del ejército británico en la década de 1970. En otras fotos, los voluntarios escenifican los castigos del viejo mundo. En una de las imágenes, una mujer con un tatuaje en la espalda baja está sentada en un caballo de madera diseñado para partir su cuerpo en dos, mediante pesas atadas a sus tobillos.

"Kevin Hannaway, 'The Hooded Men'", por Andrés Serrano.

Muchas de las fotos que aparecen en Torture fueron tomadas en Foundry, una fábrica de armamento del siglo XIX, ubicada en Maubourguet, Francia. Este sitio, parecido a un calabozo, fue convertido por a/political en un espacio de artes experimentales en 2015. Otras imágenes muestran sitios donde se cometieron atrocidades en la vida real, incluyendo una cárcel de la Stasi en Berlín Oriental y un campo de concentración nazi en Mauthausen, Austria. La variedad de épocas, víctimas y lugares que Serrano eligió para su serie podría parecer un tanto arbitraria, ya que aglomera diversos incidentes en una experiencia universal de la tortura. Sin embargo, las fotos sugieren que la violencia racionalizada es inherente a las sociedades humanas.

Serrano es famoso por capturar temas perturbadores con una reverencia sorprendente. En 1987, el artista generó controversia con Piss Christ, una imagen de un crucifijo en un vaso de su propia orina. A través de los años ha fotografiado cuerpos calcinados y acuchillados hasta la muerte y excrementos de todo tipo, incluido el suyo. Además ha documentado a los vagabundos de Nueva York, así como al Ku Klux Klan. El Museo Real de las Bellas Artes de Bélgica presenta actualmente una retrospectiva de su obra, "Fotografías sin censura".

En 2013, VICE lo siguió a Cuba para retratar a los habitantes de la isla. En esta ocasión lo llamamos para hablar de la tortura, el poder y el legado de controversia.

"The Wooden Horse" por Andrés Serrano.

VICE: ¿Cómo abordaste la fotografía de tus modelos? Por ejemplo, los retratos de los famosos "encapuchados"?

Andrés Serrano: Los "encapuchados" son estos irlandeses que fueron detenidos por las autoridades británicas —básicamente esclavizados—, y fueron obligados a llevar capuchas durante los años que los tuvieron cautivos. Ahora presentaron una demanda contra el gobierno británico gracias a Amal Clooney, una abogada civil de derechos humanos que está defendiendo su causa.

Cuando tomé las fotos, decidí no hacerlo de una manera normal; es decir, no hice retratos convencionales, sino que más bien los fotografié con las capuchas negras sobre sus cabezas. Quedaron muy sorprendidos por mi petición y creo que no se lo esperaban. Pienso que les inquietaba tener la sensación de déjà vu, no sólo por el miedo de regresar en el tiempo a ese lugar, sino también por el miedo a que se desencadenaran ciertos recuerdos. Pero yo diría que, al final, se sintieron bien con la idea. Al principio tuvieron que respirar profundo. Quedé muy agradecido y feliz de que lo hicieran.

La tortura parece ser parte de la condición humana. —Andrés Serrano

En muchas de estas imágenes utilizas accesorios y lugares que parecen ahistóricos. Se ven como si pudieran pertenecer a cualquier época. ¿Esto implica que es inevitable violentar a los demás?

La tortura parece ser parte de la condición humana. Toda guerra tiene víctimas de tortura; cada siglo ha pasado por muchas atrocidades. Me refiero a la época medieval, a los juicios de brujas, a la Inquisición, a las Cruzadas. Y más allá de la tortura están la explotación y la humillación. En muchos sentidos, las personas sufren torturas, aunque no sea literalmente. Todavía están siendo torturadas. Pero en este momento la gente quiere cambiar la opresión y la pobreza. Hay una revolución en contra del status quo a nivel mundial, porque el status quo nos hace prisioneros a todos. La tortura es algo específico. Puede ser física, o puede ser mental. Pero hay un tipo de lucha que siempre va a estar entre nosotros, sobre todo cuando tenemos a la clase dominante, y luego a todos los demás.

"Room of Blood"por Andrés Serrano.

¿Los modelos que fotografiaste sintieron dolor durante las sesiones?

A pesar de que son reconstrucciones, hubo una gran cantidad de molestias físicas a la hora de mantener estas posiciones. A pesar de que no era real, sí hubo un nivel de tortura.

Al hacer este proyecto, descubrí que las personas torturan a otras personas cuando ejercen poder sobre ellas. Los modelos hicieron exactamente lo que les pedí. Imaginen que no fueran voluntarios, y que no tuvieran más remedio que obedecer al torturador. La tortura va más allá del dolor físico. Es también la humillación de que la víctima hará cualquier cosa que les pidas.

"Untitled XXIII" por Andrés Serrano.

Este proyecto y gran parte de tu otro trabajo tiene una dimensión política, pero escuché una entrevista anterior donde decías que preferías el término "acto de conciencia" para describir tu trabajo como algo político, porque el arte político por lo general parece propaganda.

No me veo a mí mismo como un defensor de una causa o un artista con una agenda. No estoy tratando de salvar el mundo. Sólo me veo como el niño en el cuento del traje nuevo del emperador. El niño es el único que puede decir que el emperador está desnudo.

Estamos condicionados a no mirar ciertas cosas. Es una sobrecarga mirar porque nos sentimos mal por todo, entonces optamos por ignorarlas. Por lo tanto digo: "Oye, mira esto". Siento que lo que hago es recalcar lo obvio.

"Untitled II" por Andrés Serrano.

Sé que eres cristiano y muchos de tus proyectos tienen que ver con resaltar el sufrimiento de tus semejantes.

Soy cristiano. A veces soy un cristiano incomprendido, pero soy cristiano. También soy artista. No es como que puedas decir, "es un buen tipo", o "es un mal tipo". Tal vez eres un poco de ambos. Pero podría decir que mi trabajo tiene un sentido de humanidad. Me preocupan las mismas cosas que al Papa, abrir un diálogo con Cuba, el problema de la gente que vive en las calles. Es mi sueño que el papa Francisco se reúna conmigo, y me dé su bendición, y tal vez me encargue realizar una obra para la iglesia de la misma manera en que los artistas religiosos han trabajado para la iglesia en el pasado.

Trato de establecer conexiones con artistas religiosos del pasado, como Hieronymus Bosch. Incluso considero a Luis Buñuel como un artista religioso, ya que tiene sentimientos ambivalentes y contradictorios sobre el catolicismo. Eso demuestra, con toda razón, que la iglesia todavía está dentro de ti.

Hay una cierta estética con la que tengo que estar a la altura. Elijo crear objetos hermosos, incluso si tratan con temas que te hacen sentir incómodo. —Andrés Serrano

Incluso formalmente, hay una cualidad reverencial sobre cómo retratas a tus modelos que tal vez te conecta más con aquellos artistas religiosos del pasado que con los artistas contemporáneos de la actualidad.

Muchas veces, el arte contemporáneo es intelectual e insensible. No es política; no es social. Se trata de arte acerca de nada. Mi arte significa algo, y no es fría, porque no soy una persona fría. Francamente, no entiendo mucho el arte, así que tiene sentido para mí que tal vez algunas personas no entiendan mi trabajo.

"Untitled VIII" por Andrés Serrano.

Parece que tu trabajo inicial causó controversia entre la gente conservadora, que se sintió ofendida fácilmente. Pero también parece que tus críticos han cambiado a lo largo de los años. Ha habido intelectuales que tienen problema con la forma en que tu obra vuelve hermoso el sufrimiento. Cuando te acercas a un tema, ¿pretendes que se vea hermoso?

Esa es una noción que no es bien recibida en el arte hoy en día. La gente no quiere que sea hermoso. Pero creo que hay una cierta estética con la que tengo que estar a la altura. Elijo crear objetos hermosos, incluso si tratan con temas que te hacen sentir incómodo. Si mi trabajo no tuviera ese impulso, esa dualidad, el contraste entre lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, sólo estaría creando imágenes bonitas. Sería un trabajo decorativo y a nadie le gustaría.

La gente espera que yo sea provocativo o controvertido, y si no lo soy, quedan decepcionados y no escriben sobre mí. Una cosa que me hace sentir mal es que en los últimos veinticinco años he tenido unas quince exposiciones importantes en museos en Europa, y sólo he tenido una del estilo en Estados Unidos. En ese país me conocen como "Andrés Serrano, el artista controvertido", mientras que en Europa sólo soy "Andrés Serrano, el artista". En Estados Unidos, sólo me conocen por Piss Christ.

"Crematorium Urns, Buchenwald" por Andrés Serrano.

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