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tebeo tropical

El Clipart de Miki Guadamur

El pasado sábado 17 de agosto se inauguró en el Museo del Chopo la exposición Clipart for Fanzines, como parte del ciclo de exposiciones de fanzines que se han llevado a cabo durante este año.

por Inés Estrada, Rodrigo García
06 Septiembre 2013, 3:00pm

El pasado sábado 17 de agosto se inauguró en el Museo del Chopo la exposición Clipart for Fanzines, como parte del ciclo de exposiciones de fanzines que se han llevado a cabo durante este año. La primera fue la de SUBNRMAL, que corrió a cargo de los chavos de Ediciones ¡Joc Doc!, dónde se podían encontrar fanzines nacionales de gráfica actual con una vena irreverente y punk. Para esto, Clipart es una respuesta rotunda y burlona a SUBNRMAL y a toda la escena punk actual. Miki Guadamur es el artista detrás de esta muestra, y si no te suena su nombre te sugiero que dejes todo lo que estás haciendo y veas esta entrevista que le hicimos hace unos años. Pero bueno, como ya sé que son bien huevones, mejor les doy una introducción rápida: Miki ha estado realizando caricaturas desde los 80s, además de música, videos, performances y declaraciones entrañables como que preferiría ser una caricatura como el Tigre Toño a un ser humano. Además es un profesional en mandar a la verga a todo y a todos.

La muestra se enfoca en el periodo específico de 1987 a 1996, cuando Miki publicó sus primeros cómics en fanzines dedicados a la música de la movida underground como el Banda Rockera. Con esta exposición, Guadamur pretende cerrar un ciclo: muchos de estos fanzines se originaron en el mismo Museo del Chopo, donde el Colectivo Cambio Radical Fuerza Positiva y más banda de onda se juntaba por las tocadas y el cotorreo. Entonces los fanzines eran literalmente fanzines, o sea revistas hechas por fans y para fans sobre temas específicos, en este caso la escena de música alternativa de entonces como el punk, el rock urbano y el metal, por mencionar algunos. Y es en esa escena (entre nacional y chilanga) en la que participó Miki por casi una década. En la muestra se puede leer su amplia colección de fanzines punks, que no sólo contienen sus primeros cómics, si no que son un archivo profundo de los origenes de esta contracultura en el país. Aunque Guadamur no le llamaría asi, ya que para él, ya no es posible una diferenciación de la contracultura y la cultura mainstream, todo está consumido en si mismo y lo único que predomina es la enajenación. 

La otra parte importante de la muestra está conformada por su colección de dos comics fundamentales de la época: Chiss y Simón Simonazo, de autoría compartida entre Moraliux y otros caricaturistas. Miki muestra estos cómics como un mejor reflejo de la juventud de la época que los mismos fanzines que ellos hacían. Los personajes de estos cómics exponen con fuerza el valemadrismo, la vulgaridad, el machismo y mucho humor absurdo (a veces involuntario). Y viéndolo asi, la juventud de entonces no parece muy alejada de la de hoy en día, con la diferencia de que ahora el enajenamiento ya no sólo sucede con el alcohol y las drogas, si no que ahora tenemos también a los celulares y las redes sociales para estupidizarnos al máximo.

Además de poder consultar esta extensa colección de publicaciones, en la muestra se puede encontrar un zine editado especialmente para la misma, titulado Trastorno Obsesivo Compulsivo Forever (que hace referencia al primer fanzine autoeditado por Miki con sus cómics, Trastorno Obsesivo Compulsivo Ilustrado). En este se puede encontrar una selección de los mejores cómics de Miki durante esa década. Entre ellos están las aventuras de Guadamur (del cual el autor luego adoptó su nombre para agregarlo a su colección de pseudónimos como XXX o “Hit wey”). Este personaje con apariencia punk (aunque él mismo niega serlo) que manda a la verga a todos por sus incongruencias, y a veces nada más por no tener nada mejor que hacer.

También se realizó en conjunto con el artista una edición de calcomanías que contienen dibujos y frases que se burlan tanto de la cultura como de la contracultura con inmensa sabiduría y humor. En ellas se pueden encontrar plasmadas las drogas de preferencia de la sociedad, como los pastelitos Marinela o un arma homicida como son los autos. Muchas otras son burlas directas a los chicos de Ediciones ¡Joc Doc! y a la cultura punk actual. Y es que Guadamur (como su propio personaje) no puede pasar por alto nada, si no que señala todas las incongruencias, ilustrándolas con singular alegría, restregándonoslo en la cara con su trazo grueso como de MS Paint. Sin duda, Miki sabe que todos somos unos idiotas, y le tomo la palabra. Ni modo, mejor no pretendamos ocultarlo y disfrutemos de nuestro propio absurdo.

Como parte de la inauguración de la muestra, Guadamur hizo una presentación músical, que aunque ya no podrán experimentar, podrán ver y leer todo lo demás expuesto en ella en el tercer piso del Museo del Chopo hasta el 20 de Octubre.

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