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Hoy cumple 20 años el álbum 'Homework' de Daft Punk

"Probablemente van a escuchar muy seguido cómo este álbum 'introdujo la música dance a las masas'... eso no es cierto".

por Angus Harrison
20 Enero 2017, 9:10pm

This post ran originally on THUMP UK.

Es el año 1993 y el escenario es EuroDisney, una locación curiosa para un rave. En algún lugar del backstage, podríamos imaginarnos optimisticamente entre un Donald Duck colapsado y un Goofy cajeando sus dientes de dos pesos hasta el desgaste. Tienen que gritar para escucharse entre ellos por encima del ruido de la música, sin embargo, la conversación llega lo suficientemente lejos para que Thomas Bangalter y Guy-manuel de Homem-Christo depositaran un casete en las palmas sudorosas de MacMillan.

En la cinta está grabado un track llamado "The New Wave" el cual se llamaría posteriormente "Alive", el primer ensamble de Homework, el álbum debut de Daft Punk, el cual cumple 20 años hoy. Era una génesis extraña, pero adecuada.

El resto de esta historia probablemente es conocida por cualquier mente con un mínimo de conocimiento de la historia de la música pop-cum-dance. El sello Soma lanza los contenidos del casete, seguido por los posteriores lanzamientos de "Da Funk" y "Rollin' and Scratchin'". Tras el hit de "Da Funk", el interés que el público general posa en el dúo agotó rápidamente la limitada capacidad de la firma Glassgow. Con la bendición de Soma, Thomas y Guy trasladaron la fiesta a Virgin Records, e hicieron los acuerdos par grabar su albúm debut; el albúm que convirtió a Daft Punk en el suceso del momento, y luego la gran cosa que es actualmente, y luego en un fenómeno cultural.

A medida que el álbum celebra este aniversario mítico, seguramente oirán con frecuencia como éste "introduce la música house a las masas" o "revitaliza la escena underground". Con todo respeto, eso es, parcialmente, mierda. En 1997 la fiesta libre del reino unido estaba convirtiéndose en una cultura de club corporativa, el drum & bass estaba pegando en estados unidos, Armand Van Halen estaba remixeando a Barbara Tucker, los de Drexciya estaban lanzando su LP debut y el KLF estaba haciendo un llamado a "que se jodiera el milenio". La música electrónica era una cultura diversa y feroz que tenía las uñas genuinamente bien clavadas en la conciencia pública. Es lindo comerse el cuento de que dos franceses que usaban máscaras cómicas introdujeron la música house al mundo, pero la constante urgencia de hacer encajar al dúo de alguna forma en la gran historia de la música dance— en algún lugar entre Jeff Mills y David Guetta—siempre acaba por ser medio torpe.

Homework no introdujo la música dance a las masas. A la música dance estaba yendo bien y ya. Este álbum fue responsable de introducir algo mucho más singular que eso a la población global. Homework introduce a Daft Punk.

Homework permanece hasta este día como una de las declaraciones más adudaces que se hayan lanzado. Es un álbum tan desobediente, irreverente y con acabados tan agrestes que podría ser llamado punk tan cómodamente como se le llama funk. Aparte de las canciones que todos conocemos y amamos —ya vamos para allá— olvidamos con facilidad que la segunda mitad del LP está cargada de sonidos afilados y a veces violentos. Los golpes y gemidos del "Rock n' Roll", las implacables y brillantes revoluciones de "Burnin" y el feedback agresivo en los loops de "Rollin' & Scratchin'", todos son recordatorios del edge estridente y de su temprano gusto por los apóstrofes. De esto se trataba Daft Punk antes de que se perdieran en el cosmos y dejaran de sonar de forma emocionante.

Hablar del lado ruidoso es, sin duda, la mitad del panorama. Cualquier reflexión de Homework que olvide hablar de sus dos magnos hits estaría más que incompleta. En primer lugar, a imagen y semejanza de "Da Funk", Daft Punk hizo su showcase con su don inherente de fusionar el ritmo de las pista de baile con un crujido metálico, algo que definiría la escena electrónica francesa que los precede, talvez mejor personificado por Justice. Luego tenemos "Around The World —el "Smells Like Teen Spirit de Daft Punk— el cual dudo que ninguno de nosotros pueda olvidar cuando escuchó por primera vez. Solamente tiene tres líneas, y aún así es una de las canciones más finas del pop.

Aún así, el mejor señalador de su verdadero espíritu viene en la forma de 9 canciones. Maestros, si no lo habían hecho,—y si no se han auto-felicitado por llegar así de lejos a un artículo de un álbum que nunca habían oído, por favor háganlo ahora —junten un estrepitoso beat grande con la voz de Thomas Bangalter, modulada arriba y abajo simultáneamente mientras se sale de los rieles de las influencias guiadas de Daft Punk. De Joey Beltram a Romanthony, a Dr. Dre, a DJ Sneak a Briam Wilson y la lista sigue. En un acto para exponer abiertamente sobre la mesa sus deudas, tenemos el testamento de Daft Punk a la deificación del pasado de la cultura pop. Son nostalgias de las cuales no se avergüenzan, y el Homework empezó una carrera que recalibra su herencia musical para darle origen a una bizarre e inmejorable voz propia.

Después de todo, su debut fue abrumadoramente independiente. Este espíritu,—personificado tanto en la música como en su decisión de retener la propiedad de sus master-recording por medio de su sello Daft Trax— permanece como su logro más grande. Así como Bangalter lo puso en una entrevista con the Guardian en el 2001, "Somos unos freaks de la libertad porque queremos que todo se haga desde ella. Libertad es tener el control sobre tu arte, y vivimos en una sociedad en la cual aquellos que pagan por el arte lo controlan". Estas palabras trascendieron en la historia, y son vigentes hoy más que nunca.

En lo que respecta a los álbumes clásicos, es difícil llamar perfecto al Homework. No es el tipo de álbum que merezca canonizarse en los cimientos de la esfera estética. En lugar de eso, Homework es algo muy diferente: un punto indeleble e inamovible en la cultura, una expresión alegre, joven y carismática. Le falta el oído para la melodía y la narrativa que posee el Discovery —que permanece como su obra maestra— y tampoco puede resistir el peso en valor que posee el Random Access Memories. No obstante, su debut todavía tiene una cualidad vital que desde entonces ninguno de sus trabajos a estado cerca de recrear.

Homework es el recordatorio de que las grandes cosas no siempre suenan complicadas. ¿Cuándo fue la última vez que la música electrónica, o la música en un sentido más amplio, disfrutó de una revolución que fuera así de divertida? En un mundo donde "la cultura importante" viene frecuentemente en un empaque monocromático, rodeado del comentarios, análisis y las infaltables declaraciones políticas, Homework nos recuerda con su estoicismo cómo lo radical funciona mejor siempre y cuando no olvide ser juguetón.

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