​Alcolirykoz: rap de la A a la Z

Charlamos a fondo con el trío de Aranjuez que desde hace ya varios años lleva el rap colombiano al siguiente nivel. ¡Respetos para ellos!

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mar. 4 2015, 4:08pm

Foto por Julián Gaviria

Gambeta es el terco. Desde los 14 años supo que quería ser rapero y convenció a Kaztro, su primo, a que todo eso que escribía en cuadernos para desahogarse lo convirtiera en rimas. Con un computador prestado, por allá en 1999 los primos empezaron a hacer los primeros beats y unos años después invitaron a su vecino Fazeta para que se les sumara como DJ.

Los Alcolirykoz vienen de Aranjuez, un barrio de Medallo de faldas empinadas donde una familia cabe completa en una moto y los buses van de arriba a abajo cual montaña rusa. Un lugar entre tibio y caliente que desde los años de Pablo Escobar lucha por desmarcarse del estigma, el del niño sicario, el de los combos y el de las fronteras invisibles. Un lugar cuyas esquinas siempre están repletas de niños jugando y señoras echando chisme. De chorizos, perros, panaderías, arepas, helados, salpicones. De viejos venteros que acumulan siglos atestiguando atardeceres desde esta zona también conocida como aRAPjuez, pues aquí el rap se quedó a vivir en sus rincones. Aparte de los borrachos de la rima, de aquí también han surgido grupos como los Crew Peligrosos.

Maestros de las artes verbales, a lo largo de su discografía los Alcolirykoz nos han enseñado cómo contar con los dedos cuando no se cuenta con suerte, nos han advertido que la gente educada no habla con la boca llena pero si con la cabeza vacía, nos han indicado que el lujo no es para tanto, es para tontos, y hasta nos han regalado una balada para no dormir. Son paisas atrevidos que hicieron del rap su trabajo y que vienen sacando oro de sus ruinas desde entonces.

En 2007 lanzaron el demo En letras mayúsculas, con un sonido todavía crudo y hasta oscuro y repleto de rimas a toda velocidad. Tres años después vino su primer disco, La revancha de los tímidos , que mantuvo la velocidad demostrando una vez más lo sagaz de su mente y de su lengua, con beats menos densos y la presencia de instrumentos como la batería, la trompeta y el trombón. "Somos lo contrario a 50 Cent y punto: él es un bruto lleno de diamantes, nosotros somos un diamante en bruto", escupían en "Comediantes del Velorio", mostrando con altura un fino sarcasmo que se convertiría en su sello .

Al año siguiente apareció el EP El despilfarro. En este, Kaztro y Gambeta aumentaron la velocidad de su rapeo sin dejar de lado la calidad y el ingenio, cierta atmósfera paisa y el tono peculiar de sus versos, que por momentos parecen más trova paisa que hip hop.

Posteriormente, en Viejas Recetas, remixes y otras rarezas (2012), sorprendieron con coros cantados en "Clases de etiqueta" y "Mi barrio es mi estado", samples de jazz, soul y bolero, y una presencia fuerte del piano, a veces alegre y otras veces nostálgico: sonidos dinámicos sobre los cuales hicieron piruetas con un amplio vocabulario, donde resaltan palabras y expresiones regionales como "muergano", "mijo" o "culebrero", personajes como el putas y misía dolores, y rumores de esquina, como el vendedor de aguacates o la doña escandalosa del barrio. Y ahí, quizás, su máxima virtud: los Alcolirykoz han logrado elevar el rap local a un nivel competitivo, con un sonido 100% auténtico, suyo y sobre todo: nuestro. Con el ingenio de sus letras y lo autóctono de sus relatos, han logrado conquistar públicos que se habían mantenido al margen del rap. Son historias a la colombiana, desde los 15 de la niña hasta el TLC y el sistema de salud, desgracias narradas con gracia y un humor de pura esquina. Tan discípulos de Fernando González y Gonzalo Arango como de Gangstarr y KRS ONE, así son.

El mismo año que estos tres calvos lanzaron su demo fueron invitados a abrir el concierto del legendario Method Man. A partir de ahí han sido invitados tres veces al Festival Altavoz (2010, 2012 y 2014), al Estéreo Picnic (2013), al concierto Radionica en Medellín (2012) y al de Bogotá (2014), entre muchos otros escenarios. Antes de finalizar el año pasado compartieron tarima con el recién desaparecido Canserbero.

Bajo el nombre Efectos Secundarios, su cuarto disco salió por fin al mercado a finales de 2014. Fueron dos años de preparación y para menguar la espera, en 2013 salieron a la luz las canciones "Anestesia Local 1" y "Anestesia Local 2", que fueron de vital importancia para el disco, pues narran una historia que cambió para siempre la vida de la banda y por consiguiente, la línea de su agrupación. Cual si fuera una película, en el primer episodio Kaztro narra la historia de un concierto que tuvo lugar en su barrio, el sueño cumplido, las calles que los vieron crecer ahora los veían gigantes sobre la tarima. Al terminar el toque, de camino a su casa, se detiene con un amigo para hacer un graffiti y otra historia se comenta. Esta vez llega Gambeta para repartir la segunda dosis de anestesia local y relatar el castigo impartido por el combo de turno al que no le pareció lo del graffiti y decidió reprenderlos a punta de puñal. Entre el dolor y el susto, Kaztro reaparece con un coro más letal que las heridas: "Mi seguridad social la llaman R.A.P / Jamás me podrás matar / Yo vivo en tu MP3". Esta secuencia, real, trazó la linea que debía seguir un disco que, a punta de rimas entrañables, se pasea con nostalgia y valentía por la vida con la única certeza de que en cualquier momento, por cualquier motivo, esta se acaba.

Y más en estas montañas.

Así como ellos, acostumbrados a subir por las empinadas calles de Aranjuez, parece ir su carrera. En ascenso. En medio de esa trocha cuesta arriba, se tomaron el tiempo de contarnos algo de su historia, del presente del rap y de su futuro.

¡Respetos!

¿Por qué Alcolirykoz?

Gambeta: El nombre salió guevoniando. Antes nos llamábamos Arnez, haciendo referencia a Aranjuez, porque nosotros empezamos en el rap con gente del barrio y el barrio es muy importante, hace parte de nosotros... las historias, las vivencias... Nos gustaba ese nombre porque era de la A a la Z. Luego terminó en Alcolirykoz, que era un tiro, porque no somos alcohólicos sino Alcolirykoz. Parece guevoniando, pero es un nombre que llama la atención.

¿Cómo se definirían?

Gambeta: Nosotros siempre lo tuvimos claro, queríamos que lo nuestro fuera algo muy propio para así poder aportar al rap de la ciudad. Quisimos estructurar el rap de una manera más musical, con jazz, soul... nos obsesionamos con escribir bien, nada de relleno, eso lo impusimos y valió la pena. Además utilizamos el sarcasmo, porque uno no se está ni quejando ni diciendo que la vida es muy dura y ya, el sarcasmo siempre está como burlándose de lo malo y eso nos soyaba. Esa era la forma de desquitarnos de lo que nos pasaba.

¿Qué es para ustedes el rap?

Gambeta: Uno dando esa definición siempre se queda corto. Pero para mí el rap es una manera de vivir. Vas por la vida relajado y ¡pum!, te tropezás con eso y decís: "No hay otra". Encontrás tus ideas y tu manera de pensar en otros y te das cuenta: "¡Hay más como yo, esto es lo mío!". Pero no es una etapa que se quema, esto no es como quitarse y ponerse unos boxers. Es más, el que sea capaz de hacer eso nunca fue, aunque también es válido. Uno no puede decir que fue rapero, eso no existe. Nadie fue rapero: usted es rapero y ya.

¿Y que es el "género urbano" entonces?

Gambeta: Es la disculpa pa' salirse un poquito del rap y de lo que lo encasilla, algo así como "Yo soy algo de rapero y algo de reggaetonero junto". Es un nombre más técnico para el reggeatón, permite la mezcolanza pero es creado por la industria, sin alma. Todo el que pueda rapear sobre lo que sea, está dentro del género urbano. Por eso el rap muchas veces no tiene su lugar, porque los raperos cambian todo para encajar y entonces eso ya no es rap, es otra cosa. A veces comete el error, cuando cede ese paso y deja de ser rap para que lo suenen.


Ahora hay muchos raperos...

Gambeta:Uno sabe cuando alguien está ahí pa' que lo vean y cuando se la está sudando. Hay unos que están solo por figurar. Un día una vieja de una revista nos dijo: "¿Sabe por qué su gremio está tan desprestigiado? No cualquiera dice que es músico de jazz, ni médico, porque eso lo tienen que sustentar. En cambio cualquiera sí dice que es rapero". Muchas veces no hay compromiso de la gente para hacerlo bien. Si es por hobbie está bien, pero todos quieren el reconocimiento así no sea meritorio.

¿Cuales son esos méritos?

Gambeta: La habilidad con las palabras, hacer, escoger el beat, montarse... eso es una técnica, una habilidad, no depende solo de lo que se canta. En resumidas cuentas, cuando uno escuchaba el rap de la USA muchas veces no entendía lo que decían, pero la manera en que lo decían, los beats, eso era lo que cautivaba. Eso conquista gente sin entender. Uno no puede depender estrictamente de sufrir, porque el día que uno no esté sufriendo entonces se le acaba el talento. También hay gente que no dice nada pero rapea mucho, entretiene, y hay que madurar ese concepto. El rap no tiene que cambiarle la vida a todo el mundo.

Según ustedes, ¿el rap está ligado a la condición social, es como una forma de lucha?

Gambeta: Por eso es muy fácil que nos sigan viendo como una noticia mala, que funciona, como "Ah, mataron a Gambeta y ahora sí es importante porque es la muerte de un rapero, no si era bueno o malo". Eso solo pasa con el rap, que esta ligado a la condición social, a la violencia. No a la música, al talento, a lo que hacemos.

El rap es tan personal que cada uno quiere hacer con él lo que le da la gana...

Gambeta: Nosotros hemos tenido eso muy claro y por eso no hemos tenido dilema con nadie... y llevamos mucho rato chimbiando con esto. Hemos respetado a los demás así no estemos de acuerdo con ellos, hemos sido muy legales con lo que hacemos y eso se transmite. La credibilidad que tenemos no es de mentira. No solo en el rap, en todo. Hay manes que parece que tuvieran un libreto del rap y según ellos, como que nosotros nos estamos saliendo de él, entonces juzgan: "Eso ya no es rap, ya no es real". En cambio, si usted le da la libertad al rap de que sea lo que le da la gana, nunca va a querer que llegue otro pirobo y le diga a usted qué hacer. Lo chimba es que Kaztro, siendo como es, y yo, siendo como soy, nos podamos entender.

En Colombia, ¿el rap está de moda o se está abriendo camino?

Kaztro: Las dos, aquí cuando algo se da a conocer se pone de moda porque se aprovechan de eso, pero no tiene cómo acabarse. Esto que está pasando pasó también hace quince años cuando nosotros estábamos empezando. Y nunca se acabó.

Gambeta: El rap se sostiene de la gente que está y que va a seguir viniendo, pero la moda ayuda a que comercialmente crezca.

¿Qué tiene de bueno eso de que sea una moda?

Gambeta: Lo bueno de que sea una moda es que se va creando una industria. El que llega hoy por moda y se va mañana no me quita a mí nada. Lo único malo que puede tener esto es que todo el mundo explote el rap y usted no, sabiendo que usted sí es rapero. Eso sí es lo más perjudicial. Que ni los de las emisoras, los festivales y las tiendas sean raperos. Es que si usted se apropia de lo suyo, es suyo.


Hablando de los conciertos y los festivales, ¿la gente ha empezado a entender que debe pagar?

Gambeta:Colombia es una gran plataforma, por eso hay tantos conciertos, porque somos buena clientela. Pero aquí engrandecen mucho a los artistas de afuera. Hay que hacer los eventos y además crear conciencia en la gente, que pague, que valore. Lo que le falta ver a muchos grupos de acá es que no se pueden regalar. Si usted es bueno y se fijaron en usted, cobre. Si no le pueden pagar lo que usted pide, entonces toque menos. Es que estamos en lo mismo los de acá y los de afuera. Se respeta es la trayectoria, para mí no es un favor abrirle un concierto a nadie. La gente cree que una persona puede vivir de la admiración. Y no. El panadero vive de hacer pan, el zapatero de los zapatos, ¿pero de que vive un rapero? ¿Del respeto? Con el respeto no como.

¿Cuales son las plazas más importantes para el rap en Colombia?

Gambeta: Medellín y Bogotá son las primeras, pero vienen organizándose Pereira, Cali, Barranquilla y Pasto.

Ustedes se mantienen fieles al rap y ya suman cuatro discos y un demo. ¿Cómo lo han logrado?

Gambeta: Nosotros somos afortunados porque hemos logrado que la gente valore lo que hacemos, les hemos demostrado el camino que llevamos y nos compran mucho los discos. De este último sacamos 400 copias y se vendió en un mes, aún sin hacer el lanzamiento oficial. Vamos a reeditar. Alguien alguna vez nos decía que nosotros teníamos consolidada una cosa muy difícil de lograr y que es a lo que todo artista le apuesta, y es a que haya gente que siempre esté esperando algo de uno. Eso no se puede comprar. Usted puede pagar payola, pero no puede comprar el gusto de la gente, que en las ciudades estén esperando sus discos o que vayamos a tocar. Y eso es lo más duro, ganarse un nombre en el rap cuando la gente es tan aficionada a lo de afuera. Si usted se gana un lugar acá es porque se partió el alma haciendo lo que hace.

¿Cuál sienten que ha sido el cambio que los ha llevado a consolidarse?

Gambeta: Ya estas más viejo, más maduro en muchas cosas, ya tenés una cancha la hijueputa porque ya has hecho tanto, ya no estás jugando, vas a la fija desde la escogencia del beat. Se afila uno mucho, se vuelve uno un enfermo, todo es minucioso, y eso se ve reflejado en este último disco.

¿Que diferencia a Efectos Secundarios de los discos anteriores?

Kaztro: En este ultimo disco veníamos en una tónica bien y pasó una situación que nos marcó mucho, entonces el disco cogió un rumbo diferente, de 180 grados, porque así nos sentíamos y el rap lo muestra a uno como es.

Gambeta: Los discos anteriores venían en una tónica de soye, de un rap más competitivo, rimas que hablaban de qué tan ninja soy en lo que hago. El Despilfarro es mas suelto, estábamos liberados de cosas sociales, tranquilos, con un toque de alegría, y Viejas recetas, que es el anterior a este, era como una recopilación de cosas, no era del todo nuevo, era un viejito que no conocían. Este tiene un toque más agresivo, Kaztro y yo estamos en una época de hablar muchas cosas que le pasan al país, es muy visceral, arrancamos mucho de nosotros pa' poder lograrlo, hay temas muy grises que no habíamos hecho antes como "Antes del meridiano"... representamos nuevas situaciones. Es un cambio brutal que la gente ha asumido una chimba.

Foto por Daniela Gómez.

¿Hay canciones que fueron determinantes para el disco?

Gambeta:
"Otra canción larga" y "Anestesia local" fueron momentos y cosas que pasaron, cada que las escucho me devuelvo hasta allá. Era algo que teníamos que sacar porque nos estaba matando.
"Anestesia local", por ejemplo, mostró un formato de Alcolyrikoz distinto, que estamos en la calle y que nos puede pasar lo que sea. Nosotros no tratábamos esos temas callejeros, pero esto salió como una película, desde el principio cuando Kaztro cuenta el episodio 1 y luego yo el 2, que es lo gonorrea, y que sea real, que haya sido cierto es lo más teso. Esa mierda fue y eso es lo que le da el peso. "Otra canción larga", Kaztro y yo decimos que es una de las favoritas. La hicimos como una necesidad, llevábamos varios años guardando un tema así y sabíamos que si salía tenía que ser como una terapia personal, y que la gente ahora esté tan empeliculada diciendo que esa canción es brutal me parece un logro el hijueputa. Que no sea una canción pa' bailar, ni nada, sino una canción tan propia.

¿Qué raperos admiran ustedes y recomiendan escuchar?

Gambeta: Por Colombia: Lianna, No Rules Clan, Anyone/Cualkiera, Doble Porción, Gordo Sarkasmus, Fly so High, Aerophone, N. Hardem y Ali aka Mind. Crudo Means Raw y Soul AM (Beat makers). Por América Latina: Rxnde Acozta de Cuba, Lil Supa de Venezuela y Jonas Sanchez de Chile... diría yo muy por encima.

Kaztro: Esos son los que uno ve que tienen esa necesidad de que todo quede siempre mucho mejor, de mandar esto a un nivel más alto. Es gente que se la mete toda, en tarima, en lo que hace, se les nota que aparte de profesionales son tesos. Es como uno pero en otro lado, uno se siente identificado aunque no sea el mismo estilo.

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La niña Sara nos escribió un día diciendo que le gustaría leer una entrevista con los
Alcolirykoz en VICE, a lo que respondimos: "¡Buenísimo! ¿Y por qué no la haces tú?". Síganla por aquí, que está estrenando Twitter y sin duda merece audiencia. ¡Gran trabajo Sarita!

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