Fotografia

Descubriendo Rusia: hooligans, lucha libre y vandalismo

El fotógrafo Pavel Volkov se dedica a documentar estos hechos en su tierra natal.

por Hayley Morgan
23 Marzo 2018, 3:52pm

Todas las fotos por Pavel Volkov

Este artículo está patrocinado por Rusty, que representa la acción, la aventura y el riesgo. En este artículo, exploramos los archivos de uno de nuestros jóvenes e intrépidos fotógrafos para descubrir las historias que esconden sus imágenes.

Pavel Volkov se dedica a documentar todo lo que sucede en su país, Rusia. Además, considera que la gente que protagoniza sus historias son héroes, y lo son, tanto por su fuerza física como por su fuerza mental.

En sus viajes por Rusia, Volkov se involucra en todo tipo de situaciones: peleas organizadas entre hooligans, la habitación de Kirill —un niño gravemente enfermo con grandes sueños—, personas a punto de ser deportadas o amantes de la lucha libre. Además, Volkov es capaz de canalizar todas sus dudas y la sensación de riesgo y miedo que lo inundan para conseguir esas fotografías cuya historia nos invita a conocer más a fondo.

Le hicimos algunas preguntas a Volkov sobre qué se siente al informar desde el corazón de Rusia, meterse de lleno en la acción y perseguir historias que tienen un significado.

VICE: ¿Qué hacías antes de dedicarte a la fotografía?
Pavel Volkov:
Yo lo definiría como “buscarme a mí mismo”. Estuve en diferentes trabajos, desde una planta siderúrgica hasta el sector del ferrocarril, y en varias ciudades. Lo intenté con diversos campos, pero finalmente me decanté por la fotografía. Al principio, hacía retratos y sesiones en algunas bodas, pero, cuando me di cuenta de que quería profundizar en el mundo de la fotografía, estudié periodismo gráfico.

¿Tuviste la sensación de que tenías mucho que perder?
Sí, claro, fue como volar al espacio. Dejé de lado mi vida y me mudé a otra ciudad a estudiar, donde no tenía amigos ni trabajo y estaba lejos de mi casa. Hubo momentos en los que pasé miedo.

¿Es muy arriesgado documentar las historias desde la Rusia más profunda, especialmente cuando están tan relacionadas con las fuerzas armadas?
Creo que en estos tiempos se corre un riesgo al trabajar en serio con cualquier reportaje gráfico en Rusia. Las relaciones entre la sociedad rusa y los periodistas son complicadas, ya que no importa lo que escribas o fotografíes, porque siempre puede haber alguien al que no le guste tu trabajo. Si el objetivo es tener problemas con un periodista, encontrar una razón no es una tarea complicada —ya sea una historia sobre los militares o sobre cualquier otra cosa—.

Reportaje sobre los trágicos sucesos del Euromaidán en invierno de 2014.

¿Qué te hizo querer explorar estas historias?
Trabajar con historias y diferentes héroes es una manera de comprender mejor a la gente y al mundo. Ahora mismo, mi vida se basa en buscar historias.

¿Cómo das con toda esa gente y sus historias?
Creo que hoy en día se puede encontrar toda la información necesaria en internet. Casi todo el mundo utiliza redes sociales y, en caso de que alguien no las utilice, algún familiar o amigo suyo lo hará. La clave está en entender qué tienes que buscar: un grupo social o un héroe en particular. Intento enterarme de las historias y las noticias que van saliendo para recopilar información sobre gente interesante. Pienso mucho en lo que representa su figura y después analizo qué puedo hacer con sus casos.

¿Alguna vez te has sentido incómodo al trabajar con ellos?
Siempre es difícil, ya que cada héroe y cada grupo social es diferente y necesita un tratamiento especial, pero lo más importante no es el trabajo como fotógrafo, sino el trabajo como productor, en el que son fundamentales tanto la capacidad organizativa como la habilidad para acceder a los héroes.

Reportaje de ‘Spaceboy, el niño del espacio’ sobre un niño con una enfermedad incurable. ‘Esta historia no trata de una enfermedad, sino del sueño de un niño. A pesar de su grave enfermedad, el niño sueña con viajar al espacio exterior’, cuenta Volkov

Gran parte de tu trabajo es aventurero, pero también te centras en algunas historias emocionales que protagonizan niños con discapacidades, personas deportadas Spaceboy. ¿Cómo te afectan este tipo de historias comparadas con, por ejemplo, los combates de lucha libre?
Para mí, cada historia es particular: son pequeños fragmentos de vida que paso junto a mi héroe. Las historias sobre Spaceboy y la lucha libre me resultan totalmente diferentes. La lucha libre me parecía interesante como acontecimiento social, una especie de teatro en el que reinan la crueldad y la brutalidad con actores y espectadores. En general, sentía todo aquello como una metáfora de la sociedad moderna. En cambio, Spaceboy es una historia sobre una persona con sueños inocentes y sobre el drama de la vida cuando se lucha contra una enfermedad. En este caso, la historia me mostró la vida de una persona concreta y su lucha a través de sus sueños.

De todas tus aventuras, ¿hay alguna que cambiarías o eliminarías?
Está claro que hay veces que las cosas no salen muy bien, pero no quiero borrar nada de mi pasado ni de mi vida. Todo lo que ocurre en nuestra vida nos hace ser quienes somos, además de más fuertes y más sabios. Además, si reniegas de cualquier suceso o hecho que ha ocurrido en tu vida, estás renegando de ti mismo.

Retrato de un rebelde del sudeste de Ucrania
Volkov capta una escena de lucha libre en Rusia
La lucha libre no es muy popular en Rusia y solo existe un lugar en Moscú —un sótano— donde se pueden reunir los aficionados
Sergei Mangos, miembro de la selección rusa de fútbol para personas con discapacidad visual. ‘Para mí, esta historia es un ejemplo de la fuerza física y mental del ser humano’, comenta Volkov
Durante dos años, Volkov viajó por Rusia con los hooligans del mundo del fútbol
He documented different football hooligan gangs and their members.
Fotografió a diferentes grupos de ultras y sus miembros
Reportaje en la primera línea de la violenta revolución del Euromaidán

Puedes conocer más sobre el trabajo de Pavel Volkov aquí y seguirlo en Instagram

Este artículo está patrocinado por Rusty.

Este artículo apareció originalmente en VICE AU.