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arte

Las mujeres con máscara de gorila que revuelcan la rosca del mundo del arte

Desde 1985 llevan conformando un grupo de activistas que reivindican a las artistas mujeres y a los artistas afro por todo el mundo.

por María Rivas Serrano
03 Octubre 2017, 10:44pm

Imagen cortesía de Guerrilla Girls. 

Hace un tiempo vi un video que rotó mucho por Facebook, en el que se mostraban las desigualdades de género y raza en el mundo del arte. El video mostraba lo que estamos acostumbradas a oír: en la mayoría de los espacios artísticos, económicos y políticos hay un déficit de mujeres que ejercen diferentes funciones en la sociedad. Y en el arte este modelo no cambia. Nada nuevo.

Por eso, al investigar un poco surgieron personajes que aprovecharon este escenario para expresarse y alzar su voz en contra del status quo, más específicamente en el mundo artístico norteamericano. O eso fue lo que pasó al principio.

Aclaro que este artículo no es para hacer un análisis de por qué esto sigue pasando en el siglo XXI ni voy a hacer una crítica de que esto no debería ser así (así en el fondo lo piense). Pero sí quiero mostrar lo que sentí al ver que en el mundo existen grupos que no se quedan callados, que reivindican que a veces las cosas no deberían ser como son y le hacen frente a sus escenarios más próximos. Como con el que conversé hace algunos días.

El grupo en el que me basé para hacer estas afirmaciones que rodean un mundo idealista, y del cual hablo, se formó en 1985, cuando unas artistas mujeres se indignaron con una exposición en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, porque incluía únicamente diecisiete mujeres en una exposición de 165 artistas. Al ver la desigualdad decidieron volverse activistas del arte y se llamaron las Guerrilla Girls.

Empezaron a crear posters, stickers, pancartas y marchas que, con humor, retaban el mundo artístico, objetivo que ha permanecido hasta el día de hoy en todo el mundo. Se consideraron feministas desde el primer día y con el tiempo se han convertido en íconos activistas para los derechos no solo de las mujeres, sino también de los artistas que no caben en los parámetros hombre blanco heterosexual.

Llenaron calles, murales, paredes y expusieron en varios museos criticando esta realidad, evidenciando un mensaje que parece que todavía no está claro: todo está parcializado, todavía hay una desigualdad contra la que hay que combatir.

Con esto en mente, decidí ponerme en contacto con ellas, por medio de un mail genérico de ellas, que debe recibir por lo menos una centena de mails al mes, para ver si (por suerte) conseguía una entrevista con alguna de ellas. Tuve suerte. Después de varios meses de intentarlo, me contestaron en el marco de una exposición que iban a tener a principios de agosto de este año en Ecuador.

Kathe, la remitente que firma el correo, me contó un poco sobre su historia, sus metas y su anonimato para generar arte político, contestatario y sobre todo arte con humor.

Todas las imágenes son cortesía de Guerrilla Girls.

¿Por qué decidieron crear 'Guerrilla Girls'? Cuéntame un poco sobre su historia.
En 1985 se nos ocurrió poner posters en las calles de Nueva York sobre los artistas marginados en el mundo del arte neoyorkino, porque no era una imagen bonita. En ese entonces lo que queríamos hacer era crear una especia de arte político, de reflexionar sobre éste y de presentarlo en una manera que no se hubiera visto antes. Fue así que nacieron las Guerrilla Girls: un grupo anónimo de artistas con máscaras de gorilas y pseudónimos de artistas muertos.

¿Todas son artistas o hay chicas de otras profesiones?
Sí, casi todas. El mundo de los artistas es increíble, a diferencia del mundo del arte.

¿Cuántas conforman Guerrilla Girls?
Lo siento, no te puedo decir cuántas somos, porque no solemos decirlo en un tiempo específico, pero lo que sí te puedo decir es que ha habido más de cincuenta y cinco personas que han sido parte de Guerrilla Girls. Algunas han permanecido semanas, otras décadas. Siempre hemos sido de edades, de orientaciones sexuales y clases sociales distintas. También hemos tenido personas de diferentes contextos y países: Asia, África, Latinoamérica, Europa… Hemos tenido personas transgénero y cisgénero en el grupo desde el comienzo.

¿Cómo expresar la desigualdad en el mundo del arte?

Usamos humor e imágenes indignantes para exponer el sesgo y la corrupción en política, arte, cine y cultura pop. Somos feministas intersectoriales que pelean por los derechos de todas las personas de todos los géneros y contra estereotipos étnicos, de homofobia, transfobia, guerra y desigualdad de ingresos. Nadie es libre hasta que todos lo seamos.

Hemos realizado cientos de proyectos por todo el mundo; intervenciones y exposiciones dentro de los museos que critican sus prácticas discriminatorias en sus mismas paredes. También hacemos talleres en los que ayudamos a otros grupos activistas a crear sus campañas.

Naked 1989.

En cuanto a artistas mujeres y sus exhibiciones, ¿ha cambiado en algo el mundo del arte?
En Estados Unidos, las cosas han mejorado para las mujeres y los artistas de color, pero todavía no es suficiente. Hicimos el pasado otoño un proyecto para la galería Whitechapel en Londres en el que mandamos cuestionarios sobre diversidad a 400 museos de arte contemporáneo en Europa. Solo pocos tenían más del 30% de mujeres artistas en su colección.

Hay curadores y directores de los museos que incrementan la diversidad en sus colecciones. Frances Morris en el Museo de Arte Moderno Tate es un ejemplo de ello. Su colección está compuesta actualmente por 40% mujeres artistas, creo. Guerrilla Girls están ahora en una exposición allá en la que la mitad de artistas son mujeres. Eso casi no se ve en una colección.

Le decimos a la gente que no dejen que reduzcan el arte a los artistas que han ganado una cierta popularidad entre curadores y coleccionistas. Aunque los museos muestran arte como algo tan diverso como las culturas que representan, no están mostrando la historia del arte, solo están preservando la historia de la riqueza y del poder.


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¿Por qué quieren permanecer anónimas?
Nuestro anonimato mantiene el enfoque en los temas que tratamos y no en nuestras personalidades. Pero cuando empezamos inmediatamente, las personas quisieron hablarnos y entrevistarnos sobre lo que hacíamos. Nos dimos cuenta de que teníamos que crear una especie de disfraz.

En Colombia tenemos una noción peyorativa cuando hablamos de "guerrilla". ¿Por qué decidieron llamarse así?
En una reunión estábamos hablando sobre eso y una de nuestras integrantes dijo "guerrilla" en vez de gorila". Gorila, el animal y guerrilla, el luchador por la libertad, son muy similares en alguna manera. Hemos sido las chicas guerrilla con máscaras de gorilas desde entonces.

¿Qué muestran en sus exposiciones?
Mostramos posters, videos, libros, fotos de nuestros proyectos urbanos y premios. Hemos hecho cientos de proyectos en lugares como Colonia, Río de Janeiro, Islandia, Estambul, Londres, Los Ángeles, México, Nueva York, Rotterdam, Venecia y Shanghai. Nos encanta atacar museos en sus paredes, como lo que hicimos en 2015, que proyectamos un video en la fachada del Museo Whitney en Nueva York, sobre desigualdad de ingresos y sobre los ricos que secuestran el arte hoy en día. Otro ejemplo de esto fueron nuestras retrospectivas en Bilbao y Madrid y nuestra exhibición por Estados Unidos, llamada Guerrilla Girls: No estamos listas para ser amables, que han atraído a millones.

En 2016 creamos un protecto en el Tate Museum y en la Galería Whitechapel, en Londres, que también estuvo en París, Colonia y Minneapolis. Este año hemos hecho nuevos proyectos y exposiciones en MASP, en Sao Paulo; El Frestas Triennial, en Sorocaba; Museo Van Gogh en Amsterdam y en muchos otros lugares. ¿Qué sigue? ¡Más quejadera creativa, más intervenciones y más resistencia!

¿Cómo ha reaccionado el público? ¿Han recibido críticas sobre su trabajo?
Hay gente en el mundo del arte que está rayada con nosotras, pero la mayoría está muy entusiasmada porque nos estamos defendiendo de un sistema corrupto y arraigado.

¿Qué ha sido lo más difícil en este proyecto?
Cuando se trata de artistas no hay una mayor dificultad… O un mayor logro. Es el efecto acumulativo de hacer varias cosas en un tiempo determinado, lo que termina valiendo la pena. Queremos crear arte político que sea inolvidable y siempre lo tratamos de hacer de la manera más efectiva. Un ejemplo perfecto de esto es nuestro póster, que dice: "¿Tienen las mujeres que estar desnudas para estar en el Museo MET?" Después de ver este póster nunca verás los demás museos igual.

También estamos bastante orgullosas de haber inspirado a mucha gente alrededor del mundo para hacer su activismo loco y creativo. No te imaginas la cantidad de correos que recibimos de gente que va desde los ocho a los ochenta años.