La bola disco: la historia detrás del fetiche #1 de la vida nocturna

El objeto que ha sido testigo de muchas de tus fiestas es mucho más antiguo de lo que creías.

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jun. 8 2015, 7:40pm

Es difícil negar que la bola disco es nuestro más preciado símbolo de fiesta. Fractales reflejantes de luz por encima del dancefloor atrayendo nuestra atención hacia el núcleo, la bola con espejos le dice a todos: aquí es el centro de la acción. No hay un testigo más confiable para los altos y bajos en la vida nocturna que la bola disco, omnipresente y omnisciente. Como Tracey Thorn canta en "Mirrorball", el tema de 1996 de su grupo Everything But The Girl, "la adorable bola de espejos lo reflejaba todo, cada triunfo, cada batalla bajo las luces disco".

Aún así, como es el caso de muchos íconos de la fiesta, los orígenes de la bola disco son un poco confusos. Aunque la bola de espejos tuvo su apogeo en los 70 como parte de la era disco, los orígenes de ese reflector giratorio pueden ser rastreados casi 100 años antes de que Donna Summer llegara a las listas de popularidad. La primera aparición documentada de la bola disco data de 1897, donde un ejemplar del Electrical Worker, una publicación del sindicato de electricistas en Charlestown, Massachusetts, habla acerca de la fiesta anual de la agrupación y sus decoraciones más notables. Las iniciales de grupo (N.B.E.W.) fueron iluminadas con "lámparas incandescentes de varios colores con una mezcla de cables sobre el salón" y otra luz (una lámpara de carbón, ahora amada por los entusiastas del steampunk) iluminada sobre una "bola de espejos".

Un salón solar de 1912 para pacientes con tuberculosis en el Hospital Mental de Milwaukee con ni más ni menos que una bola disco. Foto vía Wisconsin Historical Society.

De acuerdo con fotos de archivo, las bolas de espejos aparecieron en varias locaciones, típico en aquellas relacionadas con funciones sociales. Casi 30 años después de que los electricistas crearan una bola de espejos para sus fiestas en casa, un inventor llamado Louis B. Woeste presentó una patente para un objeto llamado "reflector infinito". La solicitud de patente describe el dispositivo como una "esfera, aunque cualquier otra forma geométrica puede sustituirla, que sea preferentemente hueca y tenga una superficie cubierta con una multitud de espejos".

Luego de casi medio siglo en la oscuridad, la bola disco regresó en el amanecer de la era disco. El rey del disco en Nueva York, DJ Nicky Siano, estuvo ahí para su resurrección. "Ha estado por ahí siempre, pero no las llamaban bolas disco", le dijo a VICE " no había un nombre así. Cuando llegué a la escena, la llamaban bola de espejos, porque no había ocurrido la transición aún; Billboard no había decidido hacer billones con una industria que nosotros creamos, y llamarla disco".

Como un neoyorquino joven, Siano se enamoró de la floreciente cultura club de principios de los 70. Uno de sus primeros encuentros con una bola disco ocurrió en el recinto sagrado de David Mancuso en el East Village, The Loft. "Apenas tenía 15 años y fue sorprendente cómo la bola con espejos era utilizada. La habitación no tenía ninguna otra iluminación, y cuando la luz de la bola salía, estabas en completa oscuridad".

Paradise Garage.

Siano abrió su propio club, The Gallery, el cual por supuesto, necesitaba su propia bola disco para competir con la de Mancuso. "Creo que la bola disco más grande en ese momento tenía 24 pulgadas, pero no queríamos esa, queríamos una de 36 pulgadas. Tuvimos que mandarla a hacer". Dice Siano. "Recuerdo cuando la pusimos en The Gallery, había gente que la hacía girar, y eventualmente tuvimos que conseguir un motor especial que no se enredara y poder colgar la bola justo encima de los bailarines. Aún así la gente saltaba y la golpeaba".

Siano recuerda cuando una de las pelotas de 48 pulgadas de The Loft se cayó sobre la cabeza de un bailarín durante una fiesta (piadosamente, estaba hueca). También recuerda cuando la leyenda del house neoyorquino Larry Levan hacía viajes a la mitad de su set hacia el dancefloor donde se subía a una escalera y meticulosamente revisaba los cuadros de la bola disco. Levan quería perfección.

The Loft. Foto por Jennifer Czyborra para Huck Magazine.

Mientras la escena disco creció en ciudades como Philadelphia, Chicago, Montreal, San Francisco, y París, la bola disco también. Sería difícil para cualquier ciudad en particular adjudicarse el origen de la bola disco, pero por la forma en que Siano, Levan y Mancuso utilizaban sus esferas con espejos como parte del éxtasis sensorial de la escena disco y luego, la escena house, se convirtió en parte integral de los años formativos del clubbing.

El fin de la era disco, con un contragolpe representado por la Disco Demolition Night de Chicago y eventualmente su retiro motivado por la era del SIDA, significó un fin para la decadencia y el glamour de los 70. Para principios de los 80, la época de la música disco bajo las luces del mainstream había terminado, pero el disco en sí perduró. Aunque sigue siendo un activo fijo sobre los dancefloors, también fue absorbida por los lados no bailables de la cultura musical de los 90. Neil Young y Sarah McLachlan tuvieron álbumes llamados Mirrorball (en 1995 y 1999, respectivamente). Durante el infame tour PopMart de U2 en 1997, Bono emergía de un enorme limón con forma de bola disco (una fruta que llegaría a simbolizar el éxito tanto del limón como del álbum no relacionado).

U2, saliendo de un limón disco.

Para el comienzo de milenio, las bolas disco comenzaron a regresar a la iconografía de la vida nocturna en fragmentos, refractando la luz por todo el video para el tema de 2001 de Sophie Ellis-Bextor "Murder On The Dance Floor" e inmortalizando los excesos en el track de 2002 de Who da Funk, "Shiny Disco Balls". En su tourConfessions de 2006, Madonna apareció en el escenario emergiendo de una bola disco que descendía del techo mientras cantaba su tema "Future Lovers" y un cover de la reina del disco, Donna Summers a lado de Giorgio Moroder, "I Feel Love". De manera similar, en su tour X2008, Kylie Minogue apareció por primera vez en el escenario encima de una calavera cubierta de espejos que descendía del techo. A excepción de la famosa destrucción de una de ellas en la portada del álbum FutureSex/LoveSounds de Justin Timberlake en 2006, la bola disco ha sido muy querida durante la última década y media (algunos dirían que a JT de hecho le gustan también).

Actualmente, puedes comprar una bola disco en cualquier lugar, desde una tienda de regalos hasta una de decoración, pero en la era del disco, eran más difíciles de encontrar. En ese momento, Omega National Products estaba produciendo más bolas disco que ninguna otro fabricante en el mundo. La compañía con base en Louisville, Kentucky incluso diseñó las láminas de espejo que cubren una variedad de objetos que van desde muros hasta Rolls Royces.

"A mediados de los 40, nuestra compañía inició como un fabricante de muebles y comenzamos a hacer bolas disco en los 50", una veterana con 20 años en Omega, Toni Lehring le dijo a VICE. "Ya estábamos haciendo espejos en ese momento para muebles de art-deco y luego tuvieron la idea de hacer estas láminas de espejos que podían cubrir todo desde botes de basura hasta cajas de Kleenex, incluso un grupo de pianos que eran propiedad de Liberace. Luego nos pidieron que hiciéramos bolas disco".

El piano disco y el Rolls Royce de Liberace. Foto vía Pinterest.

En los primeros años de la compañía, Lehring dice que unas 20 a 30 mujeres jóvenes (durante la segunda guerra mundial en particular) dirigieron la manufactura de bolas de espejos, las cuales variaban en tamaño de dos pulgadas hasta seis pies en diámetro. Muchas de ellas llegaron bajo solicitud de parques de diversiones y rocolas como parte de sus atracciones. "Los salones de baile, de patinaje, y bares clandestinos vinieron después, y nosotros las fabricábamos", dice Lehring. "Conforme avanzó el tiempo, y el mercado extranjero comenzó a fabricar muchas, comenzamos a vender algunos de los moldes de las bolas disco a otros fabricantes".

Un juego de bolas disco vendido en la actualidad por Omega National Products.


En su cúspide, Lehring dice que Omega fabricó el 90% de las bolas de espejos en el mundo. En ese momento, sus bolas de 48 pulgadas se vendían por casi $4,000 un precio jugoso para esa época. "Gran parte de la gente en Louisville no estaba consciente de que la mayoría de bolas disco habían sido fabricadas en su ciudad", dice Lehring. Aunque la compañía ya no es parte del mundo de las bolas disco, sigue siendo parte de su línea de productos (además de repisas para vino y objetos decorativos). Omega aún tiene algunas bolas disco colgadas en las ventanas del edificio, la mayoría de los archivos y fotos de algunas de las más sorprendentes creaciones de los últimos cincuenta años se perdieron durante el cambio de oficina. Y a menos que tú creas que la gente que está haciendo bolas disco son los chicos del club, Lehring describe a sus colegas como "trabajadores comunes que se levantan a laborar todos los días", que trabajan en lo que ella llama una oficina "sobradamente básica". "Ninguno de nosotros tiene el pelo teñido o tatuajes locos ni nada por el estilo", dice sonriendo.

Nile Rodgers y Rob da Bank en Bestival. Foto por Victor Frankowski para Bestival.

La pérdida de Kentucky fue la ganancia de Inglaterra, ya que el hombre detrás de la bola disco más grande del mundo es un DJ británico, locutor de radio, y el organizador del Bestival, Rob Da Bank. Rob se unió con la leyenda del disco, Nile Rodgers en 2014 para crear la bola disco más grande de todos los tiempos. Cubierta por 2,500 láminas de espejos individuales, y con una altura de tres pisos, la estructura superó a la poseedora del record anterior, presentada en un evento en Rusia donde Maya Jane Coles fue la DJ en 2012.

"Queríamos crear una enorme fiesta para el grandiosos final del festival el domingo, en el cual Nile era el talento principal y pensé ... ¿Cómo podemos hacerlo algo más especial?" dice Bank. "Encontramos a estos chicos que se especializan en shows grandes para festivales, cosas como cientos de globos multicolor, y ellos iniciaron el diseño". La bola record del Bestival resultó ser inflable, expandiendo su masa con cuatro pisos de altura en un par de horas.

La bola disco que rompió el record mundial en el Bestival.

De regreso al otro lado del charco en Brooklyn, donde la bola disco en Verboten, es una pieza central dentro del futurístico mapeo 3D del club. Incluso tiene un nombre: Jessica. "Mi compañera Jen y yo nos interesamos en la música dance en lugares como Twilo, Limelight y Sound Factory, todos ellos lugares con bolas disco únicas", dice el copropietario de Verboten, John Perez. "Cuando el DJ tocaba una de 'nuestras' canciones, nos encontrábamos directamente debajo de la bola disco para bailar. Parafraseando al 'amigo', tenían un salón muy bien armado".

Para el director de iluminación de Verboten, Gary Hunt, la bola disco sigue siendo un aspecto clave en su trabajo aunque existe tecnología más avanzada a su disposición. "Tiene mucho más personalidad que un láser o un LED, esa es la razón por la cual terminé usándolas", Hunt dice acerca de Jessica. "También da uno de los efectos alucinógenos más bastos que jamás se hayan creado, tal vez esa sea la razón por la cual se ha quedado durante tanto tiempo. Jessica es como una enorme voz en el cielo, diciéndole a la gente que baile, y que se olvide de sus problemas".

Verboten tiene un montón de bolas disco miniatura colgando en su salón principal, como un tributo a Jeffrey Gamblero, también conocido como el famoso artista graffiti de Nueva York, Korn, que era cercano al círculo interno del club y lamentablemente falleció el año pasado.

"Jessica", la bola disco de Verboten. Foto cortesía de Verboten.

"Creé el proyecto de Disco Ball Universe, donde ponía seis bolas disco pequeñas por todo el salón, cada una tenía su propia lámpara dedicada", dice Hunt. "Cuando el salón está lleno con una buena cantidad de neblina, crea una sensación de estar en el espacio exterior y flotando en la música. Es algo especial".

Mientras transcurren las décadas, las nuevas tendencias en la música van y vienen, y las nuevas tecnologías cambian las formas en que las luces son utilizadas dentro de los clubes, pero la tecnología de la bola disco y su presencia han permanecido de una forma relativamente consistente. En una cultura que cambia rápidamente, ¿cómo podría algo como la bola disco permanecer sin ser modificado?

Para casi todos, la respuesta parece remitirse a la nostalgia. Las bolas disco le recuerdan a todos dentro del dominio del club, otras épocas más simples cuando la música era algo puro y los sentimientos eran nobles. Sentimos su magia cuando las brillantes láminas de la bola disco llenan nuestros salones favoritos con luz suficiente para hacernos bailar. Es como ir a visitar un monumento hermoso en un vecindario en desarrollo, no importa lo que surja a su alrededor (desde techno hasta EDM), sabes que la bola disco siempre estará ahí para ti.

¡Que siga brillando la bola disco!


David Garber es el editor de la página de inicio de THUMP. Envíale tips para crear bolas discos u otros objetos brillantes en Twitter.

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