Salud

Vender pruebas de embarazo positivas por Internet: la última tendencia en España

La venta de estos productos se ha convertido en un negocio muy rentable para algunas embarazadas. Pero ¿quién los compra?, ¿para qué?

por Verónica Rama Salguero
19 Enero 2017, 8:07pm

Imagen vía Flickr. Esparta Palma

La gente compra y vende de todo a través de Internet: muebles, computadores, cobijas con motas, zapatos sucios y hasta ropa interior usada. ¿Qué pasa? Si hay oferta es porque hay demanda... Y esto es lo que más sorprende del nuevo must de temporada en Wallapop: las pruebas de embarazo positivas. ¿Hay alguien que las compra? Pues sí. Y es todo un negocio.

La tendencia, como casi todo, viene de Estados Unidos. Allá hace más de cuatro años la compraventa de pruebas de embarazo positivas es algo habitual. En España se tardaron un poco más en darse cuenta de las grandes posibilidades de este negocio, pero ahora solo basta con poner "comprar prueba de embarazo positiva" en Google para ver lo fácil que es conseguir una. 

Yo lo hice. Entré a Mil anuncios y me puse en contacto con la primera persona que vi que las vendía. Paula. Le envié un whatsapp: "Hola Paula, ¿todavía vendes pruebas de embarazo positivas?". Me respondió a los pocos minutos… "Sí, ¿de dónde eres?". Le conté la verdad. Le expliqué que soy periodista y que estaba investigando este tema. Accedió encantada a explicarme su historia. Eso sí, me encontré con una sorpresa: "No me llamo Paula, me llamo Silvia. Utilizo un nombre falso porque me da un poco de vergüenza hacer algo así por llevar un poco más de dinero a la casa".

Silvia tiene 24 años. Vive en San Fernando (Cádiz) y está embarazada de 27 semanas; de ahí que pueda vender pruebas de embarazo positivas. Me cuenta que lo hace por temas económicos. "Me quedé sin trabajo. Tuve un mes sin ingresos y se me ocurrió la idea. Vi que la gente vendía por Internet su propia prueba de embarazo. La prueba con la que habían descubierto que estaban esperando un bebé. Yo pensé: la mía no la vendo, pero si hay alguien al que le interesa eso voy a vender otras".

"Compro la prueba más barata del mercado y me gano 30 euros (alrededor de $90.000 pesos) limpios por cada meada", dice Silvia.

Obviamente no es la única. Kissayry también vende pruebas de embarazo positivas por Internet. En su caso, la idea se la dio una amiga: "Me pidió que le regalara mi prueba de embarazo. Yo no quise dársela pero ella insistió y me acabó ofreciendo 50 euros (alrededor de $150.000 pesos). Entonces se me prendió el bombillo".

El bombillo es un negocio simple y muy rentable. Compras la prueba más sencilla que hay en la farmacia, la rocías de pipí, la guardas en la cajita y la envías por correo a su compradora. Todo por 50 euros. Le pregunto a Kissayry por qué ha marcado ese precio, "10 euros (alrededor de $30.000 pesos) del test, 10 del envío y 30 para mí", me responde.

30 euros limpios por mear en un palo de plástico. Y con la incontinencia urinaria que tiene una mujer embarazada… No sé ustedes, pero yo ya estoy comenzando a pensar que estas mujeres deberían estar dando charlas de innovación empresarial y nuevas líneas de negocio.

Especialmente Silvia. Esta mujer le ha dado una vuelta de tuerca a su empresa y ha ampliado su línea de productos. Ella no solo vende pruebas de embarazo positivas sino que también ofrece su propia orina. La meada se paga a 20 euros. "Es más barato porque me sale más económico el tarrito para orinar que la prueba", explica. La cara que hago al calcular mentalmente la cantidad de plata que perdí las miles de veces que bajé la cisterna durante nueve meses de embarazo no hace falta que se las describa.

Silvia me explica que su producto es todo un éxito. Dice que recibe más peticiones de orina que de pruebas de embarazo. Pero por qué, le pregunto yo inocentemente. "La orina da mayor credibilidad. La persona puede comprar la prueba y hacérsela ahí mismo. Puede incluso repetirla si su novio no le cree. Teniendo la orina siempre va a salir positivo", responde ella.

El engaño perfecto. Eso es lo que venden estas mujeres: la posibilidad de engañar a alguien, de hacer creer a una persona que estás embarazada. Silvia se defiende: "Yo lo pongo especialmente para bromas pero tú sabes, hay de todo". Y, efectivamente, hay de todo.

Aunque las dos me explican que nunca preguntan, las mismas compradoras les cuentan para qué quieren la prueba de embarazo positiva. "Me he encontrado con mujeres que directamente me dicen que la compran para enseñársela a su novio y conseguir que se casen con ellas o para que se hagan cargo de ellas o para que se muden con ellas", me explica Kissayry.

Que esto suceda en pleno siglo XXI parece mentira; sin embargo, la psicóloga Julia Pascual tiene otra opinión al respecto: "Muchos hombres quieren dejar a su pareja pero si se enteran de que está embarazada no lo hacen. Muchos se acobardan y siguen con esa persona y hay muchas que saben que con un embarazo pueden manipular o dominar las relaciones de pareja. El hombre aún es débil ante un embarazo. En la historia de la humanidad siempre ha estado muy mal visto dejar a tu pareja embarazada y abandonarla. En el momento en el que un hombre se entera de que su pareja está embarazada afloran unas dinámicas psicológicas y sociales que lo bloquean y provocan que siga con la relación".

"Me he encontrado con mujeres que me dicen que la compran para enseñársela a su novio y conseguir que se casen con ellas". 

Evitar que terminen, poner a prueba a tu pareja o conseguir un mayor nivel de compromiso en la relación son solo algunos de los motivos que se esconden detrás de la compra de estos productos. Pero hay muchos más. La psicóloga Julia Pascual advierte que detrás de esta compra pueden esconderse mujeres con trastornos de personalidad. Chicas que fingen ese embarazo para captar la atención de su pareja y lograr más cariño. "Vendría a ser algo parecido a las personas que padecen el síndrome de Münchhausen. Se trata de una enfermedad en la que las personas fingen patologías para que las cuiden", comenta Julia Pascual.

Pero la mentira se descubre muy pronto, ¿no? "No. Si la montan bien pueden mantener la mentira hasta por cuatro meses. Es más, pueden inventar que lo han perdido. El caso de mujeres que necesitan atención es clarísimo. El falso embarazo hace que consigan su objetivo de ser más mimadas pero el posterior aborto lo refuerza aún más. Pueden hacerse las víctimas durante dos años", dice la psicóloga Pascual.

También puede suceder que esa mentira les sirva para quedar embarazadas realmente y fichar a su pareja para siempre. Kissayry le da vueltas a esa posibilidad. Obviamente nunca sabe lo que hacen con su prueba pero cuando sospecha que es para engañar a alguien… "no accedo a ese tipo de ventas. Ni aunque me ofrezcan más plata de la que yo pido", me dice.

Después de todo esto y cuando ya me dispongo a escribir el guion de una película de sobremesa, Silvia y Kissayry me advierten que la mayoría de mujeres que se ponen en contacto con ellas buscan la prueba para hacerle una broma a su pareja, a su familia o amigos. Una broma… ¿Inocente? "Detrás de una broma así también puede haber la intención de ver qué piensa tu entorno y qué reacción tiene", comenta Julia Pascual.

Va a terminar siendo verdad eso de que entre broma y broma la verdad asoma.