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Como el karaoke se convirtió en el motor de la innovación

Tu invento favorito de la peda es mucho más importante de lo que crees.

por Ernie Smith
19 Diciembre 2017, 1:00pm

Imagen: Getty.

Un cartucho de ocho pistas, CD's y videos en YouTube, han sido algunas de las diferentes tecnologías que han hecho posible al karaoke (el alcohol ayudó también).

Pido disculpas a Chris Carrabba y sus décadas de corazones rotos y tristes, pero mis gustos en el karaoke se van totalmente hacia Dashboard Confessional.

Durante la cúspide de la era emo, fue un shock que el himno de corazones sensibles "Screaming Infidelities", fuera común en las listas de karaoke en los bares, porque realmente parecía lo opuesto a una buena canción para el karaoke.

Así que, sabiendo que estaba disponible, decidí que sería MI canción. Al cantarla hacía como el personaje: sollozaba intensamente, gritaba la letra a cualquiera en el público que me lo permitiera. Al final de la canción, era inevitable que me tirara al suelo, e incluso la audiencia más escéptica me aplaudía (o se reían de mí, no lo podía saber, estaba en el suelo). Era una constante en mis presentaciones de karaoke de hace una década, y era totalmente injusta para el cantante original (perdón, Chris).

Hablando de karaoke, déjenme contarles sobre la tecnología que lo hace posible. Es probablemente algo que no pensarían mientras están borrachos cantando a todo pulmón, pero el karaoke hizo posible muchas innovaciones en las décadas de los 70, 80 y 90.

"La historia de Daisuke Inoue es inspiradora para cualquier trabajador anónimo: después de todo, el hombre que nos ayudó a convertirnos en Sinatra sin saber leer notas musicales, hizo algo casi nulo de su invención".

Pico Iyer, colaborador de Time, habla de la historia de Daisuke Inoue, el hombre de los suburbios de Osaka, Japón quien tuvo la idea del karaoke a principios de 1970. Inoue trató fallidamente de patentar su idea de una máquina que hiciera música, pero permitió a otros que lo pudieran realizar. Inoue, quien explica sus primeras experiencias en lanzar el karaoke en la revista Topic en 2005, menciona que la parte difícil de hacer el concepto no era lo tecnológico –ciertamente, no era fácil, usaba cartuchos de ocho pistas en la máquina original – sino que las compañías discográficas no estaban preparadas para vender karaokes a partir de un proceso fácil.

De lo que no hay que olvidarnos del karaoke en Japón: fue un fenómeno doméstico

Mientras los teclados pequeños se estaban adueñando del mercado musical en Estados Unidos, sucedía exactamente lo mismo con los karaokes en Japón.

Mientras los karaokes han sido asociados con bares y restaurantes, estas máquinas fueron sorprendentemente un hit en las casas japonesas. Aunque el karaoke era relativamente nuevo en el mercado, a principios de la década de los 80, las máquinas de karaoke saturaron las casas: vendieron 1.4 millones de unidades en 1983, de acuerdo a Los Angeles Times, y podían ser encontradas en un 13 por ciento de las casas japonesas. Estas máquinas tampoco eran baratas: un set básico costaba $400 USD aproximadamente a principios de los 80. De acuerdo al libro "Karaoke: The Global Phenomenon", los japoneses gastaban más en equipos de karaoke que los americanos en aparatos de gas.

(O sea, hasta las consolas de FamiCom tenían un juego de Karaoke, también lo tenía Mega Drive)

Es entendible por qué este era el caso. El karaoke tuvo ventaja como entretenimiento y como una manera de hacer dinero. No solo benefició a restaurantes y bares, también creó una industria de vendedores que ofrecía y daba servicio técnico a las máquinas; inventores que diseñaban e innovaban alrededor de la tecnología del karaoke. La industria musical, de repente, tuvo una nueva manera de generar regalías.

Una máquina japonesa de Karaoke antigua. Imagen: Yahoo! Japan Auctions

Dicho esto, la tecnología detrás del karaoke era algo irregular al inicio, primero se vendía en un formato de cartucho de ocho pistas sin incluir las letras.

A finales de los 70 se vieron los primeros intentos de video y para inicios de 1980, la compañía japonesa Pioneer construyó la naciente tecnología del disco láser alrededor del concepto del karaoke.

Nuestra percepción de la música ya no sería la misma.

LaserKaraoke. Imagen: leighklotz/Flickr

Cómo el karaoke poco a poco empujó a la tecnología en 1980 y 1990

El formato de karaoke era bueno para bares, restaurantes y compañías discográficas en los 80. Incluso incrementó la industria casera en los Estados Unidos a principios de los 90. Billboard reportó que en Mayo de 1992, 65 vendedores diferentes sirvieron como espacios de karaoke. Junto con las grandes compañías estaban los que tenían las licencias de canciones como Pocket Songs y Sound Choice. No hubo una industria de karaoke en Estados Unidos hasta una década después, pero fue un acuerdo grande para que Summer Consumer Electronics Show dedicara un evento a lo mejor de la industria del karaoke (Mientras seguía creciendo en Japón también, las cajas de karaoke eran un negocio de $3.8 mil millones de USD en 1991).

Pero los ganadores reales quizás fueron los productores de discos durante ese tiempo.

Con los discos láser y las raíces japonesas, Pioneer se encontraba en una posición fuerte y tuvo una gran ventaja en el creciente interés por el karaoke. La compañía lanzó un disco láser dedicado a máquinas de karaoke en Japón en 1982, que pronto integraría sonido digital, y permitiría que se apoderaran del mercado en pocos años. Pioneer pudo apoderarse del mercado por una razón en específico: su competencia directa en ese tiempo eran el VHS y las cintas de Betamax, que eran lineales mientras que los discos de láser eran más como un DVD. El resultado fue que tenía un uso parecido al de una rocola, un solo disco con más de dos docenas de canciones.

Eventualmente, Pioneer lanzó el LaserKaraoke en Estados Unidos en 1988. Mientras que el producto daba señas de un éxito potencial, la compañía tuvo que convencer a bares y restaurantes para que invirtieran en la tecnología que probablemente no usarían todas las noches. De cierta forma, era innovador.

Dreams por Fleetwood Mac, en formato karaoke.

Ciertamente, los disco láser tenían la capacidad de ser perfectos para el karaoke, pero la prueba estaba en qué tanto la tecnología lo podía apoyar.

Aunque parte de los discos de karaoke son relevantes por sus letras y el espíritu de la canción, podrían parecer principiantes para cualquiera que creció con MTV –y algunos son realmente chistosos. En primera, Steppenwolf's "Born to be Wild" –el tema de Easy Rider – reemplaza a los motociclistas Dennis Hopper y Peter Fonda de 1960 con un fotoperiodista de 1990 que viaja con su cámara de continente en continente con su motocicleta. Pero bueno, los productores de discos saben que el video sólo es un fondo para la verdadera estrella -el cantante de karaoke.

El problema, como lo planteo The Outline el año pasado, era el presupuesto -mientras que Pioneer tenía mucho más dinero para producir películas que sus competidores, los presupuestos (alrededor de $6,000 USD) eran minúsculos en comparación con los videos tradicionales de música.

En su libro "Shooting Movies Without Shooting Yourself in the Foot: Becoming a Cinematographer", el autor Jack Anderson habla de los desafíos que se han creado para los cineastas.

"Todo tiene que ser hecho lo más simple y barato en el menor tiempo posible", escribe. "Al mismo tiempo, el resultado que se espera tiene que ser muy dinámico, visual y que entretenga."

Por otra parte, Brian Raftery en Don't Stop Believin': How Karaoke Conquered the World and Changed My Life habla de como era más grande el presupuesto para el contenido de karaoke; además, los discos se vendían por $150 cada uno, los márgenes eran enormes.

Los discos láser, como formato, tenían una reputación de ser el sueño de cualquier cinéfilo. Pero muchos han tenido la experiencia de éste sin ser amantes del cine en un karaoke bar –probablemente con algunas interacciones interpersonales incómodas en el camino.

En muchas formas, los puntos débiles del formato dejaron abiertas oportunidades para que la competencia apareciera con el paso del tiempo.

Un disco de Karaoke, para hombres. En las palabras del inmortal Jon Secada: Yo... Yo no quiero decirlo.

Primero fue el CD+G, una variación del formato tradicional del CD que ofrecía visuales. Algunos actos musicales, como la banda Information Society usaron el formato CD+G para sus discos, y el formato fue apoyado por consolas de videojuegos como Sega CD y Phillips CD, pero rápidamente se convirtió en dominio del karaoke. El formato, era más limitado que los discos de láser, pero era probablemente un intercambio justo.

Eventualmente, competidores más fuertes aparecieron: el video CD, una variación más barata de los discos de láser. Y en el mercado japonés, el desarrollador de videojuegos Taito (previamente conocido como Arkanoid) había creado un método para distribuir canciones de karaoke haciendo posible bibliotecas más grandes que antes.

Mientras que los DVDs aparecieron y mejoraron la calidad, resultó que la idea interrumpió en el país que originalmente había creado el concepto. La calidad no era el principal elemento.

"El karaoke online se consideraba una tecnología destructiva para el karaoke existente. Antes de que la versión online existiera, el foco de atención para la innovación de los equipos de karaoke era mejorar la calidad de la música y crear videos que acompañaran a las canciones."

Muy pronto, el internet haría esto básicamente con cualquier otra industria.

Aunque los smartphones pueden hacer literalmente todo lo que un karaoke hacía en 1992, ahora son ellos los que están inspirando nuevos escenarios.

En YouTube, un canal llamado Sing King Karaoke, produce música instrumental para karaoke de canciones recientes, tiene 3.2 millones de usuarios (26 canciones en el canal y más de 10 millones de vistas).

El equipo de producción procesa, de acuerdo a TubeFilter, un número de estudios y múltiples tracks siendo trabajadas al mismo tiempo.

"Estamos conscientes de que la calidad instrumental es la mejor que puede existir, así que siempre tratamos priorizar el sonido sobre la velocidad" el creador escribió.

Mientras esto impresiona, lo último y más interesante en innovación viene de China. En años recientes, el mini KTV, un kiosco del tamaño de una cabina telefónica ha hecho que el karaoke efímero sea posible. Mientras estás afuera de un centro comercial puedes entrar a una de estas cabinas, cantar algunas canciones y subir los resultados a WeChat o algún servidor parecido, incluso puedes grabar tu propio álbum. Básicamente, es un karaoke y estudio de grabación que ha llamado a muchos inventos en China.

"El desarrollo del mini KTV está acorde a las demandas de los jóvenes en la sociedad actual, que llevan vidas rápidas y divertidas y están emocionados por hacer un buen uso de su tiempo libre" el business analyst Liu Dingding le cuenta al Global Times.

Esta nueva tendencia va en contra del concepto de una actuación pública que generalmente ha guiado a la tecnología del karaoke, pero parece que las personas que lo practican no les importa demasiado.

"No importa que tan bien o mal canto, nadie me puede juzgar, y solo yo puedo tener mi momento", Li Ui, un fan de mini KTV de Changchun.

Un karaoke bar, por naturaleza, es una zona de no juzgar. Pero si la privacidad de un kiosco del centro comercial te da la posibilidad de una buena actuación entonces canta a todo pulmón.

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