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Reseñamos con GIFs y glitches el disco debut de Billie Eilish

A los 17 años, la princesa oscura del pop coloca la piedra angular de su inminente reinado. Así interpretamos su LP recién estrenado.

por Juan Carlos Rios
01 Abril 2019, 7:03pm

El viernes pasado, Billie Eilish lanzo su disco debut. A los 17 años. A los putos 17 años. A esa edad, yo andaba gastando mi poco dinero en conciertos de bandas "súper significativas" y latas de pintura, que obviamente terminaron desperdiciadas porque no sé pintar. Y todos tenemos anécdotas igual de vacías y sin sentido a nuestros 17 años (lee más aquí, cortesía del maestro del click, Diego Urdaneta). Todos menos Billie.

La verdad es que hace tres meses ni la conocía. La primera vez que escuché de ella fue cuando anunció que iba a sacar esa hermosa canción que hizo para Roma hace como cuatro meses, y cuando menos me di cuenta, Billie ya estaba hecha la princesa obscura del pop. Es una adolescente insubestimable, que le ha dado carácter a su marca (eso de un estilo hip hop, actitud rock y sonido pop), a la vez que compone canciones con versos que por sí solos son galletas de la fortuna millennial. Y de nuevo, tiene 17 años.

Pasé todo el fin de semana escuchando WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?. Pasaron cosas muy raras por mi cabeza mientras lo hice. Y la única manera adecuada que encontré de reseñarlo fue con gifs de cosas igual de raras como glitches y mujeres haciendo aerobics. Creo que una cualidad bien importante del LP es que, contrario a lo que esperaba, no es un disco nada monótono, y cada track tiene una cualidad que es perfectamente reseñable a través de sus particularidades. Como sea, escucha el disco, y checa abajo lo que salió de mi trip.


01. !!!!!!!

Este no cuenta. O sea, nada más son Billie y su hermano –FINNEAS y es productor de todo el disco– hablando de su protector dental y riéndose histéricamente por trece segundos.


02. bad guy

Acá hay un bajo jugosón que solo puede traerte dos cosas a la mente: Sweet Dreams y la Carabina de Ambrosio. Quisiera viajar en el tiempo para ver a Gina Montes en mosaico bailando “bad guy”. Además, el track tiene también una melodía de piano bastante juguetona, como salida de esos tecladitos que tenían forma de dinosaurio que corrieron por generaciones enteras. Muy nostálgico todo. Y al final, porque nunca sobra un 808, también tiene su toque de trapicheo atascado.


03. xanny

El nombre por sí solo invita a la experiencia. Es un tema medio baladoso que se acompaña de unos bajos saturados y un corito de princesas paneado. Elementos necesarios para el trip en sedantes y ansiolíticos. Y luego está esa frasecita muy poderosa que te quedará como resaca: “I can’t afford to love someone who is dying by mistake”. Wow. La quiero en pastillas de prescripción.


04. you should see me in a crown

Si el glitch en la Matrix, el apocalipsis multidimensional de la era líquida, la deconstrucción corrosiva de la mente, pudieran ser representados con una canción, sería definitivamente esta. Ya la habíamos escuchado como sencillo, pero la verdad sí me dan ganas de irme a dormir a la cama de mis papás cada que la vuelvo a escuchar.


05. all the good girls go to hell

Este track reúne todo el calor de empoderamiento femenino del cambio de milenio. Y tiene sentido, porque al parecer todas las morritas buenas que se van al infierno lo hacen caminando como Britney Spears vestida de colegiala por el corredor o como Beyonce saliendo de la casa en llamas de “Lemonade”. Un sinte g-funk de low-tempo le añade un flava medio satánico al asunto, ya sabes, tipo Dre subido en el órgano de la iglesia.


06. wish you were gay

Otra de las que ya habíamos oído antes. Lo bonito de esta son esas risas y lamentos de sitcom que caen como gancho para celebrar las frases de Billie. Además, ¿ya habíamos hablado de que tiene el mejor título de la pinche historia? O sea, te rechazan y de alguna forma deseas que el otro fuera gay ¿Por qué? Pues porque quizás eso te haga sentir bien, encontrar una buena razón que justifique el rechazo. Como dijo la pequeña princesa del pop obscuro, “es un chiste bastante tonto y egoísta”, pero sinceramente está más bueno que los de todos los standuperos mexicanos juntos.


07. when the party’s over

La verdad es que este track podría ser más de Lady Gaga que de Billie Eilish. En otras palabras, está de hueva. Vaya, no tiene nada de malo, una canción así también tiene su parte bonita. Me gusta ese inicio tarareado. Quizás sea el siguiente gran coro de estadio y lo estoy menospreciando. Y pues sí, en realidad el momento en que una fiesta acaba está de hueva y es feo, así que todo bien.


08. 8

Contrario al tema anterior, este tiene un aura muy alegre. Con el ukulele, la armónica, y ese tipo de cosas que usan en tutoriales de Youtube los adolescentes que parecen ser felices pero en realidad lloran en el baño. La letra habla de “sentirse invisible”, así que hay una especie de correlación aquí. Un rollo muy happy sad que simplemente me confunde.


09. my strange addiction

Si a este disco le faltaba algo, quizás solo era una referencia a The Office. ¿Se acuerdan cuando Michael Scott hace su película de 007 y en una escena pone a todos a hacer un baile ridículo en un bar? Pues Billie y Finneas usan el sample de esos diálogos y una melodía medio techno similar a la que sale en el capítulo para esta canción. Genios. Quiero becarlos para el resto de su vida.


10. bury a friend

Me es difícil no imaginarme esta canción apareciendo en miles de playlists de música para el gym en el futuro cercano. Tiene ese ritmo brutal a lo “BLKKK SKKKN HEAD” y unos samples muy perturbadores. El taladro del dentista, los fantasmitas de Nintendo, y una voz codificada que le dan un aire muy escalofriante al tema. Pero escalofriante del tipo “me gusta pero me asusta”.


11. Ilomilo

“Ilomilo” es oro. Tiene una base de house de antaño con una melodía que seguro salió de una de esas cajitas de bailarina de porcelana aunque en una versión poseída. Y al escucharla dan ganas de querer escapar de algo que no tiene fin, como correr alrededor de una realidad alterna en forma de esfera.


12. listen before i go

Este tema parece comenzar una saga conceptual que abarca esta y las siguientes dos canciones. Es pura depresión en THX, lágrimas que se derriten a través de los pentagramas de Jóhann Jóhansson. Viene acompañada de una lluvia de sonidos ambientales que concluyen con una ambulancia mientras Billie dice “take me to the rooftop, I wanna see the world when I stop breathing turning blue”.


13. i love you

Quizás esta sea la continuación a lo que se puede interpretar como la muerte o el suicidio implícitos en “listen before I go”. Y por ende, está igual de malditamente cortavenas. Habla del amor y de no querer dejarlo ir aunque realmente no lo desees. De esas cosas que solo entiendes desde los sueños, y la canción logra muy bien capturar esa esencia onírica y brumosa de la consciencia.


14. Goodbye

La hermosa cualidad que tiene el track final del disco es que cada uno de sus versos sale de un tema anterior, empezando del último al primero, como un loop de melancolía adolescente que no tiene principio ni fin, pero que tiene una pausa, al menos momentánea porque vas a volver a escucharlo, después de 42 minutos.

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