Morita Vargas
Foto: Sergio Bosco.

Sumérgete en el mundo onírico, botánico y mágico de Morita Vargas

A través de '8', su álbum debut, esta naciente productora argentina está plasmando otras realidades desde el ambient y la experimentación electrónica.
19 Febrero 2019, 12:05am

Hace un par de meses fuimos testigos del nacimiento de También, la nueva odisea convertida en sello musical emprendida por el artista ecuatoriano Quixosis. La plataforma, gestada para hospedar las diferentes exploraciones de ambient que brotan de las trochas latinoamericanas, se estrenó con In Tu, el más reciente álbum de la productora argentina Minicomponente.

A través de una propuesta cálida y melancólica, esta nueva apuesta logró que centráramos de nuevo la mirada en lo nuestro, en lo que el sur puede parir, crear y lanzar al universo sonoro.

A finales del año pasado, hubo otro tesoro sónico que encaja perfectamente en esta descripción, y que por alguna u otra razón pasó desapercibido frente a nuestros oídos. Su hacedora es Morita Vargas, una cantautora y DJ argentina que desde 2014 ha venido plasmando en composiciones polifónicas su visión de mundo, uno en el que lo onírico se conjuga con la naturaleza que nos rodea. Su álbum debut, 8, plasma justamente ese cúmulo de sensaciones que se apoderan del cuerpo humano en contados momentos de la vida: ese placentero escalofrío que surge en medio de la noche, cuando el alma emprende su viaje místico sin destino alguno.

Foto: Sergio Bosco.

"Luego de varios tutoriales de YouTube y prácticas en Ableton empecé a encontrar mi estilo, todo desde mi habitación. Abandoné el celular como micrófono y me compré un Samson Condenser. Usé todos los instrumentos que tenía a mi alcance en ese momento, como la calimba, armónica, teclado, flauta, pandero, chajchas y cajón", nos cuenta Morita acerca de la transformación que le dio a las notas de voz grabadas en su celular mientras recorría su casa, las calles o alguno de los trenes del Gran Buenos Aires.

"A la hora de componer me di cuenta que cada vez que cantaba inventaba un idioma, un lenguaje que no existe, y así fui grabando todas mis canciones: todas en una lengua imaginaria. Hay un mundo onírico, botánico y mágico por el que siento que transito a la hora de armar una canción, es como un viaje en el que me embarco y nunca sé dónde voy a terminar. Hay algo de hechizo, de pócima y poción que siento que tiene la producción de mis canciones, y me gusta que se genere ese ritual, se siente poderoso y elevador".

Reverbs, delays, bajos, silencios, susurros, gritos fuertes y un chispazo de teatralidad al modificar su voz, son los ingredientes que componen este recetario titulado 8, un fruto resonante repleto de infinitos significados en los que Morita Vargas nos sumerge en fantasías tan reales como inexistentes.

Escucha 8 a continuación, y sigue a Morita por acá.

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