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¿Por qué el Estado Islámico eligió Londres para su más reciente acto terrorista?

El miércoles 22 de marzo, un simpatizante del yihadismo mató a cuatro personas en las puertas del Parlamento británico. Su acto fue celebrado por el grupo terrorista más importante de los últimos años, pero ¿por qué eligió Londres como su blanco?
24 Marzo 2017, 1:15pm
Imagen por Facundo Arrizabalaga/EPA

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El miércoles por la mañana, Londres fue el blanco de un nuevo atentado terrorista que ha dejado, hasta ahora, cinco muertos, 29 heridos y un país entero que ha visto su bandera ondear a media asta en señal de luto.

El autor del atentado fue un "lobo solitario" de 52 años, ciudadano británico, llamado Khalid Masood, quien usó su vehículo para atropellar a un grupo de personas que caminaban en el puente de Westminster y acuchilló a un policía que custodiaba el Parlamento británico. El terrorista fue abatido a tiros por la policía y horas después el grupo yihadista Estado Islámico reivindicó el ataque, y reclamó a Masood como uno de sus mártires en su lucha contra los "infieles".

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Para comprender por qué la capital de Reino Unido volvió a ser golpeada por los extremistas, hay que volver al 11 de septiembre 2001, cuando la organización terrorista Al Qaeda, liderada por Osama Bin Laden, ordenó una serie de ataques aéreos contra Estados Unidos, resultando en el asesinato de 3.000 personas y el famoso derrumbe de las Torres Gemelas en Nueva York.

El entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, emprendió casi de inmediato una ofensiva militar contra los autores intelectuales y ordenó incursiones por tierra y bombardeos por aire en las zonas donde Al Qaeda tenía influencia. Uno de esos territorios era Irak, según las fuentes de inteligencia del gobierno estadounidense, aunque la veracidad de esa información ha estado cuestionada desde entonces.

Para golpear Irak, Bush creó una coalición internacional que contó con el apoyo de países europeos como España, Francia y Reino Unido. Tony Blair, el entonces primer ministro británico, le dio su apoyo y se sumó a los bombardeos. En respuesta, Al Qaeda contraatacó el 7 de junio de 2005 y cuatro de sus militantes suicidas detonaron cuatro bombas en el transporte público de Londres, matando a 56 personas e hiriendo a más de 700.

Los países occidentales intensificaron sus ataques y en 2006, el líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al-Zarqawi, fue asesinado en un operativo militar. Su ausencia provocó que sus seguidores crearan un grupo propio: Estado Islámico, un grupo que con el uso de la fuerza extrema —su "distintivo" son las decapitaciones en video publicadas en internet— buscan imponer un califato en el territorio musulmán del mundo.

El califato es una forma de gobierno religioso basado en la ley islámica, o sharia, que para una gran mayoría del mundo occidental representa una visión atrasada y violenta, especialmente contra las mujeres.

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El Estado Islámico creció gracias a negocios ilegales como la reventa de petróleo, de armas, el tráfico de piezas arqueológicas con valor histórico, secuestros y extorsiones. En algún momento, acumuló unos 2.000 millones de dólares que lo hicieron el grupo insurgente más rico del mundo y con ese dinero desarrolló un plan de expansión por Irak y Siria.

Su crecimiento seguía alarmando a Estados Unidos y Europa. Y con el arribo de Barack Obama a la Casa Blanca se amplió un frente internacional, liderado por el gobierno estadounidense, para bombardear sitios estratégicos de los extremistas, minar sus actividades financieras y, una vez disminuidos, rematarlos en incursiones terrestres.

Ese frente amplio lo conforman España, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Holanda, Canadá, Jordania, Turquía y el nuevo gobierno iraquí resultado del derrocamiento de Saddam Hussein, promovido por Estados Unidos, por mencionar algunos de una lista de 30 naciones. En ese listado está también Reino Unido.

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En diciembre de 2015, el Parlamento británico votó a favor de sumarse no sólo a los bombardeos en Irak contra Estado Islámico, sino expandirlos a Siria. Así, cada año Reino Unido debe destinar una parte de su presupuesto al vuelo de aviones de combate para destruir a los extremistas.

Por esa razón, Estado Islámico ve a Reino Unido como un enemigo a muerte. Y lo dejó claro un mes después de esa votación, cuando difundió un video llamado "Unidos por el Islam" en el que mostró la bandera de Inglaterra —junto con 59 más— bajo el título "La Coalición Global". Ahí estaban todas las naciones que el grupo terrorista considera sus rivales y potenciales receptores de sus actos terroristas.

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