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La migración de la arepa venezolana y su popularización en el mundo

Uno de los platillos vitales de la gastronomía y cultura de Venezuela se está haciendo espacio en otros países debido a la migración.

por Diego Urdaneta
31 Octubre 2019, 11:35pm

Ilustración por @lenny_maya

La arepa ha sido por excelencia el plato icónico de Venezuela. Es un anclaje a la identidad hecho con harina de maíz precocida, compartido por todas las clases sociales. Un trozo de representación y origen que ha estado en la mesa de las familias venezolanas por varias generaciones. Venezuela y arepa casi siempre son palabras que se pueden pronunciar juntas, van de la mano. La arepa es a Venezuela lo que el taco es a México, el basket a Michael Jordan o el piano a Elton John.

Venezuela vive hoy la crisis política, económica y social más grande de su historia. Según Eduardo Stein, representante de Acnur y la OIM para los refugiados y migrantes venezolanos en América Latina, "el número de refugiados y migrantes venezolanos en el 2020 pasará de 4,5 a 6,5 millones". Por su parte David Smolanksy, coordinador del Grupo de Trabajo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para Abordar la Crisis de Migrantes y Refugiados Venezolanos en la Región, dice que diariamente 5.000 venezolanos huyen del país.

Este fenómeno migratorio ha significado una entrada sin precedentes de la arepa venezolana a otros lugares de América Latina e, incluso, a Estados Unidos. "Ahorita está ocurriendo algo fantástico con la arepa. Masificada en todo el mundo. Se está internacionalizando un plato que enorgullece a los venezolanos”, cuenta Merlín Gessen Pantín, presidente de la Asociación Venezolana de Neurogastronomía. “Cada vez que se abre una arepera en el mundo es una conquista interna. La diáspora necesita mucha ayuda, confort desde muchos puntos de vista. Y cada arepera que abre da un apoyo a los inmigrantes, donde se permite brindarles a los locales que nos reciben un poco de la identidad venezolana".

"No solo migran personas, sino que migran con todo su bagaje cultural”, dice Martín Areve, sociólogo de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, país que cuenta con 350.000 venezolanos y ha servido de lugar de tránsito para dos millones en los últimos tres años. “Entre los elementos más importantes de la cultura gastronómica venezolana está la arepa, que en sí tiene muchísimas posibilidades: su versatilidad y la amplia gama de rellenos que esta puede llevar implican también una mayor facilidad para recrear este platillo en diferentes países. Las arepas cuentan con un buen nivel de aceptación y de agrado en varios lugares donde emigran los venezolanos".

Areve considera que el hecho de que la arepa sea un plato económico y no complicado ha contribuido a su internacionalización. "Se masifica un platillo popular en Venezuela, no un platillo que es gourmet o demasiado caro, pues sería muy difícil llegar a tantos segmentos de las sociedades que reciben a los venezolanos".

Hacer arepas no es costoso. El empaque de Harina Pan, la harina de maíz precocida, cuesta alrededor de 2.3 dólares. Una arepa básica requiere harina de maíz precocida, agua y sal. Es un proceso rápido que no implica muchos más gastos. Para Gessen Pantín también esto es clave: “desde el lado económico, es un negocio muy rentable vender arepas. Es barata la producción. La arepa es un sobre en blanco, y se está mezclando con sabores especiales para los locales. Los restaurantes venezolanos te venden arepa con rellenos que saben a Venezuela pero que también saben al país de donde sea el restaurante".

Gil Arends es dueño de Puyero Venezuelan Flavor, un restaurante de comida venezolana en Filadefia, Estados Unidos, abierto en enero de 2017. "La arepa se vuelve famosa con el éxodo”, dice. “Una vez que los venezolanos comenzamos a ubicarnos en distintos sitios dimos a conocer nuestra comida. Pero la clave es que la arepa es un plato muy versátil. Te permite rellenarlo con cualquier cosa que desees. Y creo que todavía no hemos explotado ese potencial que tiene. Y lo que ayuda en Filadelfia es que la gente aquí tiene un deseo por comer y probar cosas nuevas. También ayuda que la arepa es gluten free".

De los desafíos más importantes que ha encontrado Arends es dar a conocer y entender la arepa como alimento para los estadounidenses, ya que, según cuenta, este público en su mayoría no la conoce y la asocia a comida mexicana por ser latina. "Es un reto. Al final la población venezolana en Filadelfia es relativamente pequeña. Entonces hay que enfocarse en dar a conocer la arepa y la comida venezolana al público gringo, el cual en gran parte no la conoce. Nos toca explicar de qué va todo. Y no es solo presentar la comida venezolana, toca también derribar los prejuicios que tienen. Cuando el gringo piensa en comida latina, piensa en comida mexicana y que es picante. Toca explicar que nuestra comida no es así".

Argentina es uno de los destinos importantes para refugiados venezolanos. Según la Dirección Nacional de Migraciones en Argentina, 165.688 venezolanos ingresaron al país entre 2014 y 2019. Carina Perticone, argentina con posgrado en Antropología de la Alimentación, semióloga y becaria doctoral CONICET, opina que la arepa aún no es alimento de consumo masivo en Argentina. "Es una comida de especialidad, entendida como una especialidad colombiana y venezolana, porque acá llegó primero de la mano de los colombianos. Y sí, muchos migrantes venezolanos que han llegado en estos años la han traído. Pero en los años anteriores, por el 2004 hasta el 2009, vinieron muchos colombianos, gente joven, la mayoría a estudiar, y empezó a circular la arepa. Llegaron de la mano de lo que en su momento se llamaba 'cocinas étnicas', restaurantes de nostalgia para los migrados que estaban acá".

Y sí, la arepa está aferrada a la nostalgia y búsqueda de identidad de los venezolanos migrantes. "Tienes a más de cuatro millones de venezolanos que se han ido de su país. Necesariamente buscan algo que les recuerde a su identidad. Cuando uno come un alimento que le pertenece, que habla de sus orígenes o de sus historias, este se transforma en un alimento necesario. Una especie de terapia. Estas terapias vienen del inconsciente. Tú quieres comer algo que te recuerde a casa. Que te lleve a esa fotografía", dice Gessen Pantín.

Para Perticone, en Argentina aún no se ha podido romper esa barrera identitaria para que la arepa se convierta en un alimento de consumo diario y masivo de la población local. No obstante, la aceptación ha sido positiva: "La difusión de la arepa en Argentina no es unidirecional. Fue de lo doméstico hacia lo comercial, con chicos que hacían arepas y salían a venderla en San Telmo los domingos en la tarde, hasta a llegar a un formato restaurante más establecido en el mundo gastronómico. Empezó más como algo colombiano, pero ahora hay más arepa venezolana. Hay un montón de restaurantes con muchos tipos de propuestas. Siento que aún no es masiva porque de momento es algo que está circunscrito a las comunidades migrantes o asociado al mundo de los carritos de foodies, comidas de la otredad, comida importada”.

México cuenta con 39.500 venezolanos desplazados, según dijo a CNN en Español el portavoz de Acnur para América Latina, William Spindler. Ciudad de México es una de las capitales culinarias del mundo; cuenta con una oferta de alimentos que cubre muchísimos tipos de cocinas, y está viviendo también la llegada de la arepa venezolana.

"Podemos decir ahora que la arepa está de moda", afirma Freddy Soto, venezolano y dueño de Ocho Tres Cinco, restaurante venezolano con tres años de existencia. "Por mucho tiempo la gastronomía venezolana fue desconocida en el resto del mundo, era muy raro conseguir un restaurante de arepas en otro país. Me atrevo a decir que casi todos los venezolanos sabemos hacer una arepa, por eso venderlas se convierte en la forma más 'fácil' de supervivencia al llegar a un país nuevo. Además de todo esto, la arepa es súper versátil y deliciosa, los ingredientes son fáciles de conseguir y es muy práctica para comer. Un alimento que va a funcionar siempre. Hemos hecho algunas pruebas con rellenos mexicanos, como la carne al pastor, y el resultado fue delicioso", dice.

Migrar conlleva situaciones y vivencias para las que nunca estás preparado. Tener un cachito de tu cultura, infancia, gastronomía a la mano para poder sobrellevar el proceso mental, físico y emocional que significa separarte de tu país, costumbres, seres queridos, y en algunos casos reinventarte como humano y ciudadano, termina siendo de bastante ayuda y de a ratos necesario para mantener tu personalidad y raíces.

La arepa venezolana estuvo en la vida de los venezolanos desde hace más muchísimas décadas. Según comenta Gessen Pantín, "la arepa nos acompañó a los venezolanos de hace cuatro generaciones que somos los que estamos viviendo este proceso migratorio sin precedentes y a la vez se mezcla con las culturas de los países en los que migra para convertirse en algo increíble. Hoy a cada lugar que llega la arepa, se está mezclando y uniendo con distintas culturas, una cosa fantástica".

La arepa venezolana, su adaptación, transformación: otra de las ventajas de recibir migrantes.

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