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Flakka, la droga que hace a las personas comportarse como zombis, se está convirtiendo en un problema en EU

Según la policía, flakka es una especie de "sales de baño con esteroides" y describen el comportamiento de sus usuarios como "enfrentarse a una grupo de zombis completamente desquiciados"; y su número de usuarios solo aumenta.

por Colleen Curry
19 Agosto 2015, 3:00pm

Este artículo fue publicado originalmente en VICE News, nuestra plataforma de noticias.

Un vídeo capturado por las cámaras de una pareja de policías en el sur de Illinois el mes pasado muestra a un hombre desnudo presuntamente drogado con flakka. El individuo se desplaza en violentas sacudidas por su casa, se estampa contra el mobiliario, se golpea contra las paredes, grita y se deshace de todos los intentos de los policías por reprimirlo.

Los dos agentes de policía emplearon armas para aturdir para intentar contener a Stephen Berkeley, de 51 años. Según los policías Berkeley estaba en un estado de "delirio sobreexcitado" por efecto de la sustancia — cuyos síntomas incluyen agitación, ansiedad, elevada temperatura corporal y alucinaciones — y pidieron asistencia médica, según contó William Southerd, inspector jefe de la policía de la localidad de Chrisopher, Illinois.

Sin embargo, Southerd explicó que la llamada se produjo demasiado tarde. Berkeley murió por sobredosis. Southerd explicó que uno de los investigadores presentes en la escena del crimen advirtió la existencia de moretones tanto en el cuerpo de Berkeley como en el de los dos policías. El investigador declaró que la muerte hubiese resultado sospechosa de no haber sido por las imágenes grabadas por las cámaras, en las que se observa el errático comportamiento de Berkeley.

"Nunca había visto nada parecido", confesó Southerd. "El tipo estaba en su habitación y se estaba volviendo completamente loco. Se estampaba contra las paredes y rompía todo. Destrozó la habitación y una vez fue reprimido, murió".

"De no haber sido por las cámaras de los policías ahora tendría a dos de mis hombres en prisión", añadió. "Hasta nuestros investigadores en el lugar vinieron y dijeron que se habían encontrado con una habitación completamente destrozada y con moretones por todas partes [en el fallecido], y en los cuerpos de los dos policías. Yo no hubiese sabido cómo averiguar qué había pasado".

Southerd declinó compartir el vídeo con VICE News por respeto a la familia. Sin embargo se espera que, finalmente, se puedan publicar las imágenes. La idea es que se conviertan en una herramienta didáctica para alertar tanto a los legisladores como a las autoridades escolares, ante la que describe como una creciente amenaza de flakka. Southerd se refirió a la sustancia como "sales de baño con esteroides".

La flakka es una catinona sintética, al igual que las sales de baño. En el certificado de defunción emitido por el forense del condado de Franklin, se declaró que la muerte de Berkeley se había producido por efecto de "una sobredosis de sales de baño". El veredicto demuestra la confusión con que las fuerzas del orden se enfrentan actualmente a la hora de determinar las nuevas drogas que aparecen en sus jurisdicciones. El fenómeno es especialmente delicado con las drogas de diseño, pues su composición química cambia todo el tiempo. El forense no respondió de inmediato a las preguntas de VICE News sobre qué sustancia había sido encontrada en el cuerpo de Berkeley.

Mis compañeros lo describieron como enfrentarse a una grupo de zombis completamente desquiciados, y es la mejor forma en la que puedo describirlo.

Southerd opina que las sales de baño y la mariguana sintética —otra droga que se produce con componentes químicos que varían todo el tiempo— llevan años consumiéndose en su localidad. La flakka irrumpió hace dos meses y a Southerd le preocupa lo que ha visto. La primera vez que se encontró con alguien que estaba bajo los efectos de la droga, relató, fue con una mujer que había salido al jardín delantero de su casa con un cuchillo y había empezado a asestar puñaladas "a los árboles, al aire y a los fantasmas", antes de que la policía lograra reprimirla.


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"La mariguana sintética lleva dos años golpeando con fuerza y en el estado de Illinois se ha convertido un poco en un juego de gatos y ratones. Cada vez que se declara que un ingrediente es ilegal, los chinos —de ahí viene la droga— ya disponen de otro análogo que introducir", advierte Southerd.

"Es peor que la heroína, que la metanfetamina y que todo eso", abunda. "Mis compañeros lo describieron como enfrentarse a una grupo de zombis completamente desquiciados, y es la mejor forma en la que puedo describirlo".

Una mujer, presuntamente bajo los efectos de la droga flakka, enloquece en el medio de una calle transitada. (vía Youtube)

Según el Instituto Nacional para el Abuso de Sustancias, flakka es el nombre callejero de la alfapyrrolidinopentiophenone (alfa-PVP), y se produce fundamentalmente en China, de donde también están llegando otras drogas sintéticas. Una vez en Estados Unidos, los traficantes la venden por el país a un precio entre 3 y 5 dólares la dosis. A diferencia de la mariguana sintética, la flakka se vende en forma de un cristal que puede ser inhalado, inyectado, vaporizado o comido.

El centro neurálgico del consumo de flakka está en el condado de Broward, en Florida, donde se han denunciado 477 casos de uso de flakka desde 2014. Sin embargo, la sustancia ha empezado a propagarse entre vecindarios locales y pequeños pueblos. Según la Administración para el Control de Drogas (la DEA), en 2013 también se registraron elevados índices de consumo de flakka en Georgia, Virginia Occidental, Pensilvania y Ohio.

Paul Faulk, director del Centro de Rehabilitación de Adicciones del condado de Broward, ha sido testigo de primera mano de la explosión de la droga.

"Empezamos a observar el advenimiento de flakka en septiembre de 2014. No sé lo que era exactamente, pero había algo distinto en los pacientes que llegaban", explicó Faulk a VICE News.

Faulk apuntó que los ingresos en la clínica de pacientes que quieren desengancharse de la flakka ha crecido de uno solo en septiembre de 2014, a los 40 o 50 mensuales que tiene ahora. En mayo, Faulk apareció en una rueda de prensa advirtiendo de los peligros de flakka. Junto a él había agentes de las fuerzas de seguridad locales y miembros de distintas organizaciones de ayuda a la comunidad.

"La flakka ha supuesto un desgaste de recursos para nuestra organización. Nuestros recursos se están agotando porque los pacientes se comportan de un modo que no habíamos visto nunca ni en casos de alcoholismo y ni de toxicomanías. Los enfermos son mucho más agresivos y paranoicos, están muy ansiosos y resulta muy complicado tratarlos", comentó.

Faulk explicó que la desintoxicación de la flakka no es rápida. Normalmente se seda a los consumidores hasta que "han regresado a la realidad". Y según él, el delirio puede llegar a durar 30 días o más.

"Incluso después de los 30 días de desintoxicación siguen mostrando síntomas de la presencia de la droga o de sus efectos en el cerebro o en el cuerpo", explicó. "Otros profesionales del sector me han contado que han llegado a ver comportamientos erráticos entre los 4 y los 6 meses posteriores. Todo depende de los hábitos de consumo y del nivel de delirio sobreexcitado, que es la fase que exige una intervención médica. De lo contrario, hay peligro de muerte".

"Estamos protegiendo a la gente joven porque ahora se han convertido en las víctimas potenciales y en el público de interés de la droga", contó Faulk. A fin de cuentas se trata de una sustancia barata y que, a menudo, se introduce entre la gente joven como parte de otras drogas.

"La gente quiere probar la mariguana o éxtasis, pero están 'cortados' con flakka", dijo. "Es extremadamente adictiva. De ahí que los traficantes la empleen para cortar otras sustancias. Produce un colocón muy fuerte, es extremadamente adictiva y muchas víctimas señalan que es mucho más apetitosa que ninguna otra droga".

El doctor Joseph Palamar, un investigador en salud pública y consumo de drogas del Centro Médico de la Universidad de Nueva York, dice que le asusta que parte de la cobertura mediática que se le ha dado a la sustancia, en que se muestra a la gente volviéndose violenta y perdiendo el control, es exagerada.

"Creo que los medios de comunicación se están concentrando en los casos más llamativos e inusuales", explicó. "Sucede lo mismo con la mariguana sintética: solo muestran casos muy extraños. Y entonces la gente se cree que si consume flakka se van a volver locos y a romperlo todo y, lo mismo, atacar a gente. El problema es que solo informan de casos extraordinarios", explicó Palamar a VICE News. "Estoy convencido de que miles y miles de usuarios han probado la flakka y no han terminado asaltando una estación de policía".

Palamar advirtió que es muy posible que aquellos usuarios de flakka que han perdido el control tengan antecedentes sicológicos, o que estén bajo los efectos de medicación siquiátrica. Incluso es probable que se trate de adictos a otras drogas, como la metanfetamina. Sin embargo, para otros, consumir una droga sintética como la flakka que mimetiza los efectos estimulantes de la metanfetamina puede producir un efecto comparable "a un Adderall muy fuerte", pero que no provoca ningún estallido de violencia en su usuario.

Sin embargo, para Southerd y Faulk, que están combatiendo la flakka en la calle, un estallido de violencia es suficiente.

"En la época en que se puso de moda la metanfetamina mucha gente arruinó sus vidas. Pero esto es peor", explica Southerd. "Es tan adictivo y tan fácil de encontrar y tan nuevo que muchas comisarías de policía y de fiscales del estado de Illinois no saben cómo abordarlo, así que hay gente ahí afuera ganando mucho dinero a costa de venderlo. Es un fenómeno tan nuevo como frustrante"

Sigue a Colleen Curry en Twitter: @currycolleen

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