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Ser güerito sale caro: así es la selección de genes en las clínicas de fertilidad en México

Un informe revela que en este país el color de piel influye en el futuro económico y laboral de las personas. VICE News fue a una clínica para saber cuánto cuesta 'diseñar' un bebé, y consultó a expertos sobre las implicaciones bioéticas.
11 Julio 2017, 7:51pmUpdated on 01 Septiembre 2017, 7:51pm

Fui al médico porque quiero garantizar que mi hijo nacerá con el cabello rubio y los ojos claros. "Cualidades" que en México significan "ser güerito", y que según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), ayudan a tener un trabajo con mejor ingreso. Para lograrlo, he pedido una consulta con un especialista que cobra 1.200 pesos (unos 60 dólares) por la primera visita y que dice que puede aumentar las posibilidades de que mi primogénito nazca con una piel blanca, como la leche.

Llegué hasta su consultorio en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México, porque busco eliminar mis genes de la siguiente ecuación reproductiva: mido 172 centímetros, soy de complexión delgada, cabello oscuro y la piel morena clara. Nada extraordinario. En cambio, mi "novia" es alta, blanca, esbelta, rubia, de facciones afiladas, y con un árbol genealógico que llega hasta España.

—Vine porque quiero que mi hijo tenga una apariencia similar a la de ella, y no como yo —le pedí al doctor y él asintió con la cabeza, con la naturalidad con la que un médico se acerca a un resfriado. Aunque para él, un "endocrinólogo de la reproducción" en un edificio especializado en Medicina Reproductiva, esto debe ser lo natural.

—Lo que ustedes buscan es un donante —sintetizó—. Aquí tenemos un banco de esperma y pueden elegirlo... Son voluntarios que vienen a depositar la muestra y se les paga, pero no se alarmen, no son filas de gente "de la calle". Son casi siempre universitarios, tipo de "la Anáhuac"...

Su referencia no fue casualidad, sino un gancho de venta. "La Anáhuac" es esa exclusiva universidad privada que pertenece a la poderosa congregación católica Legionarios de Cristo. Sus alumnos son conocidos por pertenecer a las familias más adineradas del país —sus padres pagan colegiaturas que superan el cuarto de millón de pesos al año, o 12.500 dólares— y famosos por aparecer en las revistas "de socialités".

Después de explicarnos cómo funciona nuestro aparato reproductivo, qué es la carrera del espermatozoide y un óvulo fecundado, y hacerle un examen médico a ella, nos pide que acudamos con la Gerencia Comercial y Marketing de la clínica para explicarnos cuánto costaría armar a nuestro hijo ideal. Un piso más abajo, un tipo con sonrisa y apretón de manos de vendedor de seguros imprimió dos juegos de hojas: la primera tenía los datos de 37 donantes de esperma, que estaban a nuestra disposición hasta ese momento del año. En lugar de nombres y apellidos, las personas estaban identificadas con un revoltijo de letras y números y junto a ese código estaba todo lo que resolvía nuestra principal duda: ¿se puede armar un hijo "güerito"?

—Este es el catálogo de los donantes nacionales —ofreció el gerente—. Aquí pueden ver las características físicas de quien pondrá la carga genética de su bebé.

"EC-NA X-22. Grupo y RH: 0 Positivo. Color de piel: Blanca. Color de cabello: Rubio. Textura de cabello: Liso. Color de ojos: Verde. Complexión: Normal. Estatura: 1.80. Peso: 82. Cariotipo: Normal. Nacionalidad: Mexicana".

La lista ofrecía una especie de Selección Nacional de Güeros. Una base de datos con un posible filtro que excluía al mexicano promedio de baja estatura, tez morena y raíces mestizas. Del total de donantes, 89 por ciento tenían la piel blanca o "clara"; 62 por ciento el cabello castaño o rubio; 94 por ciento escapaba a los "ordinarios" ojos negros. Nadie tenía una complexión con sobrepeso y sólo 8 por ciento medía menos de 170 centímetros.

—Si eligen el servicio de banco de esperma nacional, el costo (de todo el tratamiento) es de unos... 125.000 pesos (6.250 dólares), más o menos. Pero también está el banco de esperma internacional. Ese incluye a donantes de todo el mundo, tipo "europeo", como quieren que sea su hijo... ¿Les gustaría verlos?

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El 16 de junio pasado, el INEGI presentó un polémico estudio llamado "Módulo de Movilidad Social Intergeneracional". Y su publicación llegó a casi todos los medios nacionales porque afirmaba, con un método científico, que en México el color de piel influye en el nivel de estudios y oportunidades laborales de la población.

El estudio afirma que el 52,2 por ciento de los mexicanos con tono claro de piel mejora su situación económica; frente al 48,6 por ciento de los mexicanos con tono oscuro de piel.

"Mientras más oscuro es el color de piel, los porcentajes de personas ocupadas en actividades de mayor calificación se reducen. Cuando los tonos de piel se vuelven más claros, los porcentajes de ocupados en actividades de media y alta calificación se incrementan", resumía el comunicado del instituto.

El color de piel también tiene una estrecha relación con los niveles de escolaridad, según INEGI: entre los de tonos claros, el 48,1 por ciento llega a preparatoria y 79,2 por ciento a la universidad; entre los de tonos oscuros, 33,9 por ciento cuenta con nivel medio superior y sólo uno de cada cuatro alcanza un título profesional.

El informe deja ver la importancia que tiene para muchas familias mexicanas el color de piel: a los "güeros" les va mejor en este país; y hoy los avances médicos pueden asegurar una piel clara para los hijos.

Sin el avance científico que existe ahora, la búsqueda de una apariencia caucásica descansaba en las recomendaciones que se han pasado de generación en generación. "Hay que mejorar la raza, hija". "Búscate alguien con cara de rico". "Pídele a Dios que saque los ojos claros de la abuela". "Con esa no. Tiene el nopal en la frente". "Está guapo, pero prieto". "Sí, todos somos del mismo barro... pero no es lo mismo bacín que jarro".

Cuando los consejos no funcionan, hay padres veteranos que enseñan a los primerizos los recursos para maquillar los genes: a los niños hay que lavarles el cabello desde bebés con shampoo de manzanilla para hacerlos falsos rubios. A las niñas hay que untarles cremas aclarantes para hacerlas "bonitas". Y en la era de las redes sociales, una más reciente: conviene usar la aplicación de celular Snapchat y recurrir al filtro "Beauty" ("Belleza") que inmediatamente aclara la piel y los ojos de los retratados.

Hoy, dejar fuera de la ecuación a uno de los miembros de la pareja —el menos "bonito" o "rubio"— y sustituirlo por un grupo de células que contengan los genes que desean los futuros padres es un recurso que llega a costar lo mismo que unos siete años de salario mínimo sin vacaciones ni descansos en fines de semana.

La razones para llevar a cabo una inseminación artificial pueden ser varias, pero generalmente uno de los miembros de la pareja no puede procrear.

El procedimiento es legal en el país y está regulado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). De acuerdo con Álvaro Pérez Vega, comisionado de Operación Sanitaria de la dependencia, las primeras licencias para operar los bancos de esperma datan del 2005 y, hasta la fecha de la publicación de este reportaje, hay 62 permisos en el país.

—En México, las familias 'muy blancas', o que se creen 'muy blancas', no se acercan a los procesos de adopción. El racismo interiorizado mantiene a muchas personas fuera de ese proceso, porque saben que en México, por el tipo de sociedad que somos, nueve de cada diez niños que están en esa situación son morenos. Que no van a encontrarlos 'güeritos' como quieren —dice Nashieli Ramírez, coordinadora general de la ONG Ririki Intervención Social.

En Estados Unidos, una investigación de la Radio Pública Nacional encontró que en la década pasada el costo de adoptar un niño blanco rondaba los 30.000 dólares, mientras que el mismo servicio para un niño negro costaba 20.000 dólares. La razón era meramente capitalista: a mayor demanda de los padres, mayor precio ponían las agencias de adopción. Y los rubios siempre eran los más pedidos.

Y algo similar halló el Centro de Investigaciones de Políticas Económicas, con sede en Reino Unido, en un estudio realizado entre junio de 2004 y agosto de 2009 con base en 800 niños adoptados: los más adoptados eran los niños blancos, luego los hispanos y, finalmente, los niños afroamericanos o negros, quienes tenían hasta siete veces menos probabilidades de conseguir una nueva familia.

Conclusión: entre más oscura la piel, más años en los orfanatos.

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Hacer un "hijo a la carta" es legal y está protegido por la Ley General de Salud en México. Pero si alguien le preguntara al comisionado de COFEPRIS Álvaro Pérez Vega si se trata de un procedimiento que fomenta la discriminación, dirá que no es una discusión que le corresponde.

—En la Comisión no es un tema de ética. Es un tema de regulación (legal).

VICE News consultó con dos especialistas en Bioética para conocer sus opiniones en el tema y preguntarles si el uso de este procedimiento médico —que por su costo es usado típicamente por gente de clase media alta y alta— refuerza estereotipos racistas.

Para Víctor Hirales, maestro en Investigación en Ciencias Jurídicas y especialista en Bioética, México es "un paraíso para el negocio biomédico", donde "seleccionar una estatura deseable como patrón o características dominantes no es una conducta dirigida a un propósito terapéutico ni preventivo ligado a la salud del paciente, sino un capricho de un cliente".

—No es ético el fijar un patrón como estándar físico biológico. Lo que sí es necesario es que los donantes cuenten con un perfil libre de patologías genéticas hereditarias (..) Yo no optaría por la reproducción artificial o asistida, yo adoptaría —opina.

Por otro lado, el doctor César Palacios, investigador asociado del King's College London en Reino Unido, consideró que ofrecer un catálogo de donantes no es intrínsecamente malo. Y que tampoco es inmoral que una pareja quiera tener un hijo con los rasgos fisionómicos de uno de los padres.

—El crear a una niña, o niño, con determinadas características no beneficia ni daña. Esto quiere decir que nuestra evaluación ética debe de dirigirse a otras áreas, por ejemplo: ¿qué motiva a los padres a tomar la decisión de elegir cierto donante de esperma? Sería claramente inmoral que un individuo rechazara a un donante exclusivamente por el hecho de que el donante es racialmente disímil a él.

Para el doctor Palacios, las ventajas que puede tener alguien producto de TRA (Técnicas de Reproducción Asistida) dependen del contexto social. Por ejemplo, si en México una pareja quiere seleccionar el sexo del bebé y deciden que será un hombre, él gozará de las ventajas que otorga una sociedad sexista como la mexicana. Lo mismo ocurre con los rasgos raciales. Los rasgos raciales sólo dan una ventaja en sociedades racistas... como la nuestra.

***

—¿Quieren ver a los donantes de esperma de nuestro catálogo internacional?— repitió el representante de la Gerencia Comercial y Marketing de la clínica de Medicina Reproductiva a la que acudimos.

Nos entregó, por fin, el segundo juego de hojas impresas a color. En las primeras tres hojas, tituladas "Muestras de semen (seleccionadas y estudiadas en el extranjero)", está el pico más alto de genes caucásicos disponibles hasta principios de año.

Ahí estaban 14 hombres cuyo ADN podría ser trasladado hasta nuestra hipotética familia. La lista era distinta a la de donadores de esperma nacionales: en ésta, además de los rasgos físicos, se podía conocer el nombre de pila del donante, su origen étnico, su ocupación actual y la hasta la religión en la que fue criado.

"8509 Nathan. Raza: Cau (Caucásico). Tipo de sangre: B pos. Estatura: 1.70. Peso: 68 kg. Estructura ósea: Mediana. Tez: blanca. Color y tipo de cabello: Rubio lacio. Color de ojos: Azul. Religión: Cristiano. Origen étnico: Alemán-estadounidense. Ocupación: ingeniero aeroespacial".

En la "carta" había un ruso que es oficial de seguridad. Un croata-alemán de 190 centímetros de altura. Un lituano-sueco, estudiante de Odontología. Un médico alemán de tez blanca garantizada. Un francés-alemán-canadiense-inglés-escocés de ojos azules. Franco, un profesor de español de piel blanca y criado católico. Un instructor de artes marciales con ascendencia británica de ojos claros y cabello castaño claro.

—Este servicio sí es un poquito más caro— aclaró el gerente—. Dependiendo de la muestra, puede que llegue a 200.000 pesos (10.000 dólares)...

La cuarta hoja venía con una advertencia: "Nuestras muestras están en constante demanda por lo que no podemos garantizar existencias en los siguientes meses; sugerimos que, si se logra el embarazo, entre al 'Plan Hermanitos', donde se adquiere otra muestra del mismo donador y cubre una cuota de almacenamiento para posteriormente buscar otro embarazo".

—Si no tienen más dudas, háblenlo entre ustedes y ojalá se decidan por nuestros servicios —concluyó el vendedor. —Aquí tienen toda la información. Cualquier cosa que necesiten sobre su embarazo, pueden contactarme —y extendió su tarjeta de presentación.

Enseguida, nos entregó un folder de plástico con las hojas de las bases de datos de los donantes. Un repertorio de seres humanos a nuestra disposición para analizar en casa a la hora de la cena: ¿nos convencería el mexicano RX-ML X-635 con sus ojos ámbar, su complexión delgada, su cabello castaño claro y sus 182 centímetros de altura? ¿O Brennan 9750, un católico hombre de negocios de tez blanca y familia alemana-inglesa-norteamericana?

En la carátula del folder había tres fotografías: un bebé sonriente, un vientre abultado acariciado por un hombre y un bebé durmiendo. Todos los modelos, por supuesto, eran "güeritos". Justo como el hipotético niño que deseo.

Y adentro, un mensaje para nosotros: "Juntos hasta concebir tu sueño".

***Todas las ilustraciones son de Clementina León.

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