vaginas encabronadas

La Planta Carnívora le hizo un himno reggaetonero a la Copa América

Escucha aquí “Sopapigol”, el nuevo tema de la reggaetonera chilena, y nos platicó sobre su odio a la FIFA y poér q uel reggaetón es rebeldía.

por Andrea Ocampo
23 Junio 2015, 1:03pm

Poseedora de uno de los pseudónimos más conceptuales de la escena musical chilena, Fabiola Alarcón (26), a.k.a. Planta Carnívora es una artista visual que musicaliza el perreo y la adrenalina que se juega en torno a la Copa América. Estrenamos en exclusiva para Noisey su nuevo hit “Sopaipigol”, y platicamos con ella sobre por qué decidió hacerle un himno al torneo sudamericano de futbol.

NOISEY: ¿De dónde nacen tus inquietudes reggaetoneras?
Planta Carnívora:
En el 2000, cuando el reggaetón estaba en boga, no me interesaba. Pasaron los años y me empezaron a llamar la atención las letras, las escuchaba con detención… habían unas muy chanas [nacas]. Los temas eran redundantes pero me gustaba la estrategia poética de ellas, que hablaran con metáforas y alegorías. Lo encontré ingenioso, me daba risa y ese juego me empezó a gustar mucho.

¿Cómo te enfrentas a este reggaetón pero ya sin Diego Adrián? ¿Cómo ha sido la experiencia de tocar ambos y virar ambos hacia el reggaeton?
Me enfrento muy lúdicamente. Esta es la primera vez que compongo una base en computador y la canción la logré tener lista en tres días, con la ayuda de Marcelo Miopec (MKRNI), quien produjo y masterizó el tema. Igual con el Diego somos súper amigos, no descartamos la idea de producir otro éxito. Eso si, este año voy a producir mi próximo disco y el próximo año voy a mostrarlo.

¿A cuales prejuicios se enfrenta una mujer al hacer un reggaetón futbolístico?
Me cuestiono los prejuicios a los que me vería enfrentada, pero no les doy importancia. A la hora de crear hay que abstraerse a eso, el género es transversal. Más allá de ese machismo o feminismo, hay un estilo musical. Y que la canción sea un acontecimiento deportivo es a propósito. No me considero feminista, las doctrinas me dan lata, la mayor doctrina sería abolir los ismos, es como autolimitarse a uno y al resto. Sólo me considero auténtica: si quiero decir “peo” lo digo.

¿Qué tipo de subversión o rebeldía encuentras en el reggaetón?
En el del 2000 era su flirteo directo. Ahora ese flirteo es algo cotidiano. Una mujer puede ser subversiva haciendo reggaetón sin ser complaciente con el paradigma, tomándoselo con humor. Yo siempre me pregunto ¿por qué la gente para crear se toma todo de un modo tan serio? Si uno se lo propone se puede hacer cualquier cosa, de ahí el carácter que se le dé cambia las cosas… de que algo sea pulcro y fome (aburrido) o entretenido… es una opción. Se pueden hacer muchas cosas sin dejar de lado que sea algo profesional.

¿Cómo nace y qué quiere expresar “Sopaipigol”?
“Sopaipigol” nació hace años atrás cuando con unos amigos se nos ocurrió la idea de crear un ícono futbolero. Dibujé en paint este personaje con su pelota Telstar y un corte de pelo sopaipilla; rico y chulo. “Sopaipigol” ya existe, está en el video clip y en la cancha.

¿Te gusta todo esto de la Copa América?
Me gusta el fútbol en varios aspectos: jugar a la pichanga, leer de historias y los datos. Pero las instituciones del fútbol no me gustan, son un negociado de empresas corruptas. La historia de la Copa América me gusta, la copa es una hermosa escultura y que sea de América es más bacán aún. Pero la Copa América es un fiasco a nivel de marca: ¿dónde están las lucas y el espectáculo de primer nivel? No hay un himno que nos caracterice, la inauguración estuvo carente, mal iluminado, no ensayado. Cobran caro y tienen miles de voluntarios: ¿a dónde se va el dinero?

Por otro lado, el fútbol —para los poderes fácticos— ha sido el pan y circo del pueblo. Es un espectáculo al que le dan una importancia sobrevalorada, omitiendo el resto de eventos contingentes. Les conviene tener cegada a la población, sobretodo lo que refiere al descontento ciudadano. Descontento que tiene que ver con los derechos y necesidades de primera categoría. El estado debiera garantizar la calidad de vida, es decir, ser garante que los ciudadanos puedan tener acceso a vivienda, trabajo, salud, educación y cultura, de manera equitativa… y que los sueldos e imposiciones vayan a la par de sus movimientos. No sólo garantizar y proteger un sistema económico basado en la libertad de capital por sobre el humano. Inyectan plata para importar vehículos y estamos congestionados de ellos, el smog empeora la salud y la salud es mala, si no es cara y privada.

Si Chile sufre de fiebre futbolera ¿de qué se enfermó?
La enfermó su constitución y su sistema económico, la publicidad, Chile MR. La fiebre es también ansiedad de consumo, cuando los intereses e ideales, cegan, pasando a llevar a otro. La receta es que no te metan el dedo en la boca a la hora de recrearte y compartir con la familia y amigos. Vivir el Fairplay.

¿A quién o quienes le quiere hacer un gol la Planta Carnívora?
Le quiero hacer un gol a las injusticias, a la inequidad. Quiero ajusticiarme al sionismo, a la FIFA, a las falacias publicitarias, a la intervención en Latinoamérica: a las dictaduras. Ajusticiarme al neoliberalismo por su poco criterio ecológico, a la censura, así como al arte virtuoso y desabrido.

Vi una exposición que realizaste con copas de fútbol ¿de qué va esa obra y cómo la relacionas con tu trabajo musical?
“El Imperio de los Ganadores” es una obra en la que reproduje trofeos de fútbol con materiales de desecho, universales y cotidianos. Lo relaciono con mi trabajo musical en varios puntos, la música es tan aspiracional como el fútbol, el arte y los trofeos: hacer una canción y que sea un éxito, ser ganador, proyectar una idea, triunfar. También los relaciono en la ejecución con materiales encontrados y con la huincha los uno, fileteo e improviso, hago rap.

¿Qué valor tiene para ti ser artista de la Universidad Católica y estar haciendo reggaetón?
Mucho valor. Estudié en una Universidad con talleres súper equipados y con una biblioteca muy diversa que me abrió al mundo, mientras experimentaba con materiales y temas que jugaban al límite con lo políticamente correcto. El reggaetón, por mucha gente, es considerado como algo políticamente incorrecto, no lo validan musicalmente.

¿Qué rol juega Peñalolén en tu obra?
Viví muchos años allí, es mi contexto. Peñalolén es una comuna ubicada en la periferia de Santiago de Chile, limita con la Cordillera de los Andes. Es una comuna ecléctica, con pendiente y en constante crecimiento urbano posterior a los campamentos que fueron los cimientos de una zona que aún cuenta con zonas rurales, viñas y parques naturales. Creo que a la hora de pensar una idea, influye tu contexto y si quieres hacer uso de ello. Por ejemplo, usarlo como tema o una jugada sonora es totalmente válido. Chile es el país más neoliberal de Sudamérica, acá no se vela por la calidad de vida. No tenemos educación cívica porque a los gobiernos no les conviene que nos comuniquemos horizontalmente y nos organicemos, nos están quitando los recursos y nos limitan nuestras necesidades.

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