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Music by VICE

Fela Kuti: un monstruo sagrado

Una de las razones por las que Kuti no tuvo un reconocimiento más notorio durante su vida fue por su compleja y a veces autodestructiva personalidad. Y sin embargo brilló por ser un hombre extraordinariamente valiente, un luchador en contra del colonialis

por Peter Culshaw
19 Septiembre 2014, 3:48pm

Cuando conocí a Fela Kuti, el autodenominado “Black President” estaba en un hotel de Londres, usando simplemente un par de calzoncillos rojos y fumándose un porro gigante, rodeado de tres de sus esposas (notoriamente se casó con 26 en un solo día) y su mago personal, un ghanés que se hacía llamar Professor Hindu.

Fela me contó que tenía sexo con sus esposas en una dosis rotativa y me dijo a mí, un no tan buen estudiante: “Un hombre debería sentirse orgulloso de decir: 'Tuve un buen polvo anoche'”. Llamaba a los gays “sissies” y describía el uso de condones como algo no-africano. Su última canción fue un ataque en contra de estos.

En ese momento, en la mitad de los 80, Fela era una figura de culto en el Reino Unido, aunque en Nigeria y el Oeste de África había sido una figura relevante por más de una década. Cuando murió, Lagos se paralizó y un millón de personas asistieron a su funeral. Los apologistas de Fela dicen que su muerte fue la que realmente sacó el sida a la luz y muchas vidas fueron salvadas como resultado. Muchas de las opiniones de Fela fueron, sin duda, “deliberadamente provocativas para los liberales occidentales”, como su amigo y co-manager Rikki Stein me dijo la semana pasada.

Más importante, lo que hizo que ganara un número masivo de seguidores fueron las peleas por la justicia social, con canciones como “International Thief (ITT)”, la cual atacaba a las corporaciones multinacionales, o "Zombie", que parodiaba al tipo de militar estúpido que era visto como revolucionario mientras seguía órdenes sin cuestionarlas.

En 1976, "Zombie" propició disturbios. Sin duda, va a ser reconocida en el tiempo como más radical –musicalmente, claro– que Anarchy in the UK de Sex Pistols, del mismo año. La oí primero haciendo una clase de aeróbicos a la que asistió Viv Albertine de The Slits y aún estoy sorprendido, sobre todo porque a Fela le toma siete minutos establecer un groove impecable, a pesar de ser una pista subversiva e incendiaria, sin tomarse ningún apuro. Damon Albarn una vez la llamó "la canción más sexy de todas”.

Durante el transcurso de su vida Fela fue arrestado más de cien veces, encarcelado y golpeado. En cuanto al Professor Hindu, Fela dijo que el mago le permitió hablar con su madre muerta todas las noches. Era una feminista vanguardista y, se dice, la primera mujer nigeriana que manejó un carro. Falleció después que los militares la lanzaran por una ventana durante un ataque a la comunidad de Fela, la cual había declarado como república independiente.

El Professor Hindu salía al escenario con Fela y realizaba trucos de magia como aparentar que se cortaba la lengua o aparecer relojes de la nada. Su truco más famoso fue preguntar, una noche de viernes en el Town and Country Club en Kentish Town en el norte de Londres, por un voluntario de la audiencia que quisiera ser enterrado vivo por un fin de semana. Entonces cavó una tumba detrás del club y la audiencia se apiló para ver al voluntario: un joven nigeriano cubierto de tierra y enterrado con todo y su traje. En la tarde del domingo se desenterró, momento en el que el joven se le propuso a la periodista Vivien Goldman (actualmente una “profesora del punk” en Nueva York) con las palabras inmortales: “Estar enterrado te pone arrecho”.

Fela murió por complicaciones asociadas al sida en 1987, y desde ese momento parece que cada año su reconocimiento fuera de África es cada vez mayor. No pasa un mes sin nuevas reediciones de su música. Este mes, de hecho, se lanzará otra colección, un boxset, seleccionado por Brian Eno, pionero musical, quien dice que ha tocado la música de Fela más que cualquier otro artista y “que era la música del futuro en 1972 y aún lo es.”

La música de Fela o el género que fundó (afrobeat), puede ser escuchada en lofts en Dalston o Williamsburg, con artistas como Vampire Weekend y Damon Albarn, todos reconociendo su talento y tomando elementos de su sonido. Albarn incluso ha trabajado con Tony Allen, el baterista original en Africa 70 de Fela y el co-creador del afrobeat, quien continúa presentando álbumes prolíficamente.

El paso de Fela a una audiencia occidental mainstream fue impulsado por el musical Fela!, coproducido por Jay Z y que se presentó en Londres y Broadway en 2010. También se lanzó un largometraje, Finding Fela, dirigido por Alex Gibney, el cual se está presentado en algunos cines de Estados Unidos y Europa.

Como músico y activista social, se ha comparado con Bob Marley. Pero fue como revolucionario musical que se ha convertido en una figura carismática por sus colegas. En la nueva película, Paul McCartney recuerda cuando vio a la banda de Fela mientras grababa Band On The Run en el estudio EMI en Lagos en 1972, diciendo: “Ellos eran la mejor banda que había visto en mi vida. Cuando Kuti y su banda comenzaron realmente a tocar, después de un largo y loco montaje, no podía parar de llorar de felicidad”.

Una de las principales fuentes de Fela era el funk de James Brown, quien a su vez estaba influenciado por Kuti después de que su grupo visitara The Shire, el bar de Fela en Lagos. Como el bajista de Brown, Bootsy Collins recuerda: “Nosotros estábamos diciéndoles a ellos que eran los gatos más funkies que habíamos oído en nuestra vida. Quiero decir, esta es la banda de James Brown, ¡pero estábamos completamente eliminados!”. Grandes jazzistas como Miles Davis también reconocían a Fela como "un artista que transforma la vida”. Con algunos de los principales músicos del mundo respaldándolo, ¿qué podía salir mal?

Una de las razones por las que Kuti no tuvo un reconocimiento más grande durante su vida fue por su compleja, a veces autodestructiva personalidad. Al parecer nunca perdía una oportunidad para orinar sobre sí mismo. Cuando Paul McCartney le ofreció a Kuti y su banda la oportunidad de ser invitados en Band On The Run, Fela se paró la noche siguiente en su bar para decir que el “hombre blanco ha llegado a robar nuestra música”. Band On The Run, casualmente, se convirtió en el álbum mejor vendido de 1973, un disco que habría puesto a Fela en el mapa mundial instantáneamente.

Cuando Motown quiso organizar un sello africano llamado Taboo a principios de los 80, le ofreció a Kuti un acuerdo. Rikki Stein, el manager y amigo de Kuti, afirma que la respuesta de Kuti fue la de contactar a los espíritus a través del Professor Hindu. Los espíritus se rehusaron a dejarlo firmar hasta dentro de dos años, así que Kuti se negó a darle a Motown acceso a su catálogo previo y en lugar de esto quería un millón de dólares en efectivo. “Aun así, Motown siguió con el trato”, dice Stein. “Pero después de dos años, en abril de 1985, el mismo mes en el que Kuti estaba a punto de firmar, el tipo de Motown fue despedido y el trato se cayó.”

Kuti recibió otras ofertas de sellos discográficos americanos en los 80 pero en ese tiempo el problema era que estaba produciendo piezas de 60 minutos. “¿No puedes hacer una canción de tres minutos para la radio?”, recuerda haber peguntado Stein. “Fela simplemente me dijo: ‘No sabría cómo’.” Otra historia cuenta que alguna vez Fela reecibió al representante de un sello occidental mientras estaba en el baño, demandando que el tipo le dijera qué tenía para ofrecer. Había un elemento de Fela que evitaba las compañías en Occidente, al que veía como imperialista, mientras su falta de material amigable para la radio también hacía que fuera una venta difícil.

Una manera de ver su música es como si él se estuviera observando. Kuti estudió música clásica en Trinity College en Londres en el comienzo de los 70, donde también tuvo una banda de jazz y highlife llamada Koola Lobitos. Cuando le pregunté, estilo reportero, que quién era su músico favorito, dijo: “Handel. La música de occidente es Bach, Handel y Schubert. Es buena música, hecha inteligentemente. Como músico, puedo ver eso. La música clásica le da a los músicos un empujón. Pero la música africana le da a todo el mundo un empujón”.

En los 80, empezó a llamar a su música “música clásica africana”, argumentando que tú no esperarías que compositores como Mozart o Beethoven escribieran números de tres minutos, entonces, ¿por qué debería él?

Un millón de personas vieron el musical Fela! y la nueva película incrementará aún más el conocimiento sobre él. Sí, pudo haber pasado que tanto el filme como la obra le restaran peso a sus actitudes poco políticamente correctas, lo que pudo haber distanciado a las audiencias de música del mundo (en su momento, por ejemplo, Fela me contó que estaba “orgulloso de ser un sexista”, y sin duda, puso en riesgo a otros al negar conscientemente sus síntomas de sida).

Pero también era un hombre extraordinariamente valiente, un luchador en contra del colonialismo y la corrupción. A pesar de los arrestos y los golpes, nada pudo romper su espíritu. La categoría de “música del mundo” que muchas veces él rechazo, es usualmente inútil (se utiliza para describir la música hecha por personajes que no han nacido en Estados Unidos o Europa, que son la mayoría de ellos) y tiende a diluir y a dificultad la aceptación de artistas como Fela. Él estaba más cercano a Bob Marley, excepto que era más severo, e hizo trabajos radicales, ninguno de los cuales podría ser clasificado como “música del mundo”. Era un genio en una categoría de uno.

Bill T Jones, el coreógrafo del musical Fela!, dio una descripción como ninguna otra: “Él era un monstruo sagrado”.