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"Soy una perra, papi": Personas cuentan qué palabras sucias les excitan en el sexo

¿Dónde está el límite? ¿Debería existir uno? ¿O cualquier cosa que digamos en la cama debería ser tomada como "cosas para decir en la cama y ya"?.

por Diego Urdaneta
24 Octubre 2018, 8:09pm

Ilustración: @aca_ibanez

Artículo publicado por VICE México .

Mi mente sexual es dominada e influenciada por la pornografía, como no tuve una gran escuela que me enseñara sobre el sexo —mi profesora de Educación para la Salud era un desastre—, casi todo lo que sé lo aprendí viendo porno y, posteriormente, teniendo sexo, fue así que descubrí que la gran mayoría de mis parejas detesta el silencio en la cama.

Sé que es algo habitual, pero las que me han tocado personalmente son entusiastas de palabras sucias en la cama. Recuerdo una ocasión en la que estaba en un hotel con una pareja y, una de las actividades que hicimos ese día fue ver el canal porno que estaba libre en la habitación —no sabía que había pagado una habitación con porno gratis— y eso me hizo bastante feliz. La actuación de la película era malísima, cogían como si realmente se odiaran y las palabras que usaban daban más risa que morbo. Mi pareja, en ese momento, me contó de un ex que tuvo que no podía insultarla o decirle alguna palabra sucia durante el sexo, ya que, según él "eso no estaba bien".

¿Dónde está el límite? ¿Debería existir uno? ¿O cualquier cosa que digamos en la cama debería ser tomada como "cosas para decir en la cama y ya"? Si estamos en un ambiente consensuado, cualquier cosa que haga el sexo más divertido debería funcionar. Y acá entra este tipo de lenguaje o palabras sucias, así que contactamos a varias personas y les preguntamos qué palabras sucias les gusta oír o les excitan en el sexo.


MIENTRAS MAS SUCIO Y DEPRAVADO MEJOR

—Patricia, 30

La única vez que nunca hubo algún tipo de palabras sucias o maltratos en mi cama fue cuando perdí la virginidad. Luego de ahí, toda experiencia sexual que he tenido ha sido de esa forma. Para mí, la cama es un lugar donde el role play o la ficción es sumamente importante. Me encanta insultar a mi pareja, decirle que es un imbécil, bueno para nada, pero lo que más me pone es que me digan que soy una perra, decirles "papi", que me digan "puta", me escupan, agarren, golpeen, jalen el cabello. Eso sí: la persona tiene que saber lo que está haciendo y cuándo decir o hacer las cosas. Porque cuando es muy actuado o forzado se nota y no me excita.

Me encanta que me ahorquen mientras lo alternan jalándome el cabello y con nalgadas. Yo sé que no se escucha fácil, pero con práctica se puede lograr y el placer es increíble. Mientras el sexo sea sucio, depravado o "prohibido"; para mí es mejor.

CAIGO EN EL CLICHÉ DE "PAPI" O "MAMI"

—Diana, 23

Creo que me gusta bastante ser sometida en la cama Me parece muy excitante que me digan cosas bien subidas de tono. Probablemente algunas veces puedo caer en el cliché de palabras como "papi" o "mami" o hasta que señalen y mencionen lo "mal" que me porto.

Siento que cualquier osa que se haga en la cama es válida mientras estemos dentro de los parámetros de lo consensuado y del placer mutuo.

ME ENCANTA QUE ME DIGAN "PUTO"

—Iván, 29

Mis amigos heterosexuales tienen una idea del sexo gay bastante rara, siempre dicen que nosotros [los gays] somos más promiscuos y divertidos, argumentan que tenemos más posibilidades de tener sexo. Ahora, yo también he tenido una vida sexual con bastante suerte, casi cualquier persona con la que he querido coger, he cogido. Ya en la cama me gusta bastante que me digan lo "puto" que soy: que me cojo demasiados, que nunca estoy contento, que nada es suficiente. Que me hagan sentir "moralmente" mal. Es hasta lógico, si el sexo llega a convertirse en algo que sea "correcto" y "moral", creo que terminará por quitarle lo emocionante y caliente a la cuestión.

Para mí, el sexo tiene que estar "mal", algo que te de pena contar al otro día. Además de que me digan esas palabras, me gusta que lo combinen con nalgadas, mordidas, y todo ese tipo de cosas. El sexo es una gran manera de liberar rabia o problemas personales.



ME DERRITO SI ME DICEN QUE SOY SU PUTA

—Fabiola, 30

Hay algo que tiene que quedar claro: lo que pasa en la cama o en el sexo es un universo contrario a lo que sucede fuera de ella. Les explico: me moja y derrite que me digan que soy "su puta" en la cama, pero si alguien en la calle me grita que soy una puta, voy y le monto una cachetada del tamaño de sus huevos. Es así. Quizás es un botón que se aprieta cuando se cierra la puerta de la cama donde voy a coger, pero ya estoy tan clara con lo que me gusta sexualmente que si la mujer con la que estoy cogiendo no me dice "puta" o alguno de sus derivados, probablemente no acabe.

Me gusta que me miren a la cara, fijamente a los ojos y me digan "puta", que "soy de ellas", o que me he portado muy mal porque soy una puta o prostituta. Ese feeling que se logra cuando nos estamos insultando y cogiendo, es lo mejor que puede suceder en las sábanas. Inténtenlo.

"ERES MI PADRE, CASTÍGAME"

—Ricardo, 26

Quizás tengo un complejo rarísimo de padre o me busco chavas que les encanta ser sometidas o tienen daddy issues. La verdad no sé, quizás tengo buen ojo para encontrar este tipo de mujeres o qué sé yo. La novia más larga que tuve tenía problemas con esto: todo el tiempo que teníamos sexo me decía que yo era su padre y que tenía que castigarla porque se había portado mal.

Le gustaba que la amarrara, la cacheteara, etc. Y todo esto respondía a su "mal comportamiento". A veces me llegaba diciendo que se había portado muy mal y que necesitaba que yo la castigara. Esto normalmente significaba una gran jornada de sexo con bastantes golpes y muchos orgasmos. Confieso que quedé un poco trastornado con esto y ya no encuentro el mismo placer si no es con una mujer así. Que me diga que soy su "padre" y que tengo que cachetearlas o castigarlas es mi cosa favorita en el sexo.

QUE ME DENIGREN

—Sofía, 27

El sexo se ha convertido para mí —quizás por culpa de Tumblr— en un lugar para sentirme bastante denigrada y, por consecuencia, excitada. Que se metan con mi cuerpo, actitudes, todo. "Eres una puta", "estás muy flaca y no aguantas esta cogida", o mi favorita, porque cuando me lo dicen puedo ser capaz de quedarme horas dando sexo oral, "mi pene es muy grande para ti". Cosas de ese estilo.

No me gusta sentirme la más, la mejor, o ese tipo de cosas durante el sexo. Necesito sentirme menos. Que me pisen. Que acaben con mi autoestima. Es la idea. No hay mejor forma para mí de disfrutar de una buena sesión de sexo que esa. Y es algo que siento en todo el cuerpo; luego de terminar y sentirme tan insultada y denigrada, hay como una especie de liberación gigante de endorfinas. Me encanta y no me veo nunca estando con una pareja que no tenga el valor de decirme todas esas cosas. Porque eso es algo que no mucha gente sabe hacer, no todos tienen el talento o valor para llegar a este tipo de nivel sexual.

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