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Le pedí consejos a un 'seductor profesional de mujeres' para ligar por Facebook

¿Alguna vez han sentido que necesitan ayuda para ligar?

por Diego Urdaneta
21 Diciembre 2017, 8:50pm

Ilustración por Perro Prieto.

Creo que me ha ido relativamente bien ligando. Digo "relativamente" porque al parecer hay una especie de maldición en mi vida amorosa, aunque mi psicoanalista diría lo contrario: me cuesta mantener el compromiso con mis parejas. Ya saben, la maldición millennial y de Drake, quien dijo hace seis años: "Vivimos en la generación de no enamorarse y no estar juntos. Pero seguimos sintiendo que estamos juntos porque nos da miedo ver a nuestra pareja con otra persona". Así que a todos los pedos amorosos que tiene mi generación, los bautizaré como la "Maldición Drake". Eso.

En el 2005 se estrenó Hitch, película en que Will Smith era un seductor de mujeres y enseñaba a Albert (Kevin James), a tener éxito en conquistar a Allegra Cole (Amber Valletta). Todos, en algún momento de nuestras vidas —admítanlo—, hemos sentido la necesidad de tener un amigo, maestro, o una especie de Siri que nos diga cuando estamos haciendo algo mal en nuestras relaciones.

Uno de mis compañeros de trabajo me comentó que existía una persona que básicamente era el Hitch mexicano, y daba cursos de seducción a mujeres. No podía creer que realmente existiera alguien que se dedicara a esto. Encontré su teléfono y decidí llamarlo. La necesidad de hablar con un "maestro de seducción" me llenó de ansiedad, emoción y escepticismo.

El seductor me atendió el teléfono, nos saludamos y me dijo que se llamaba Danger. Luego de hacerme muchísimas preguntas para saber si en verdad yo era quién decía ser (ya que me comentó que la inseguridad en México hace que no se vea con muchas personas), accedió a verme en un restaurante a las seis y media de la tarde. Al llegar el día, Danger se bajó del puesto de copiloto del auto de su chofer con una camisa exactamente igual a la que tenía el Chapo cuando fue entrevistado por Sean Penn, pantalones negros apretados, zapatos puntiagudos y algo parecido al "tumbao' que tienen los guapos al caminar", como diría Rubén Blades. Danger tenía el tumbao'.

"Sólo tengo 30 minutos, estoy ocupado y casi te cancelo porque ligué con dos chavas antes de venir", me dijo Danger ya sentados en el restaurante. La manera en la que Danger conjugaba sus verbos era majestuosa, contaba con un gran léxico rico en palabras rimbombantes, armónicas, parecía que tenían algún tipo de percusión y al salir de su boca ya estaban llenas de colores y texturas, algo parecido a cómo dibujan las palabras de los superhéroes en los cómics.

Le pregunté si quería algo de tomar y me dijo con voz segura y firme: "Quiero lo mismo que tú pidas". Llamé al mesero y ordené dos botellas de agua mineral, Danger pidió la suya al tiempo y yo con mucho hielo. Mientras caía el agua en el vaso corto que pidió Danger —según él sólo toma cualquier líquido en este tipo de vasos—, me contó sobre su pasado, ex parejas y cómo hace lo que hace. Sentí que a medida que respondía todas mis preguntas estaba en un episodio de Lie To Me, ya que cada cierto tiempo señalaba cosas acerca de mi lenguaje corporal, diciéndome todo lo interesado que yo estaba en él porque mi cabeza y la posición en que estaba sentado le revelaba toda esta información. Incluso llegó a decirme que si yo fuese una chica, ya habría logrado ligarme. Mi cerebro se sentía mareado, como luego de pasar horas en la computadora y con ganas de cerrar los ojos debido a las decenas de teorías e historias que Danger me contaba acerca de cómo funcionaba el cerebro de una mujer.

Me comentó que es titulado en psicología y PNL (programación neurolingüística), pero que lo que más lo ayuda a poder vivir de dar sus técnicas para seducir mujeres, es que se considera el "hombre más rechazado del mundo". Me contó que diariamente lo rechazaban mujeres y que esa era la mejor escuela posible. Le dije que casi todas mis relaciones habían comenzado con un primer contacto gracias a redes sociales y que actualmente quería tener un empujón o renovar mis técnicas porque después de haber pasado algunos años en relaciones "estables", sentía que había perdido un poco la práctica.

Después de tres botellas de agua mineral cada uno, pedí la cuenta y la pagué. En nuestras miradas estaba esta especie de acuerdo, era como si los dos inconscientemente sabíamos que yo tenía que pagar debido a lo encantando que había quedado con su personalidad.

Antes de levantarnos de la mesa, Danger aceptó enseñarme a ligar por Facebook Chat, pero me advirtió que su técnica se basaba en poder lograr el teléfono de las chavas lo más rápido posible para invitarlas a salir, y así finiquitar lo que, según él, todos queremos cuando ligamos con una persona: coger. Los dos salimos del restaurante, nos despedimos y, antes de seguir cada uno con su camino, me dijo: "¿Viste? Ya caminas más ligero, tienes las manos fuera de los bolsillos y te ves más seguro de ti mismo". Sonreí, y seguí caminando hacia mi destino, pero siendo sinceros sí me sentía un poco más "leve".

Me dio siete técnicas:

PRIMERA

Seleccionar una foto de perfil en la que saliera con varias chicas o personas, ya que "las mujeres son igual de visuales que los hombres" y tener este tipo de foto revela que tengo una vida social exitosa. Y si no, pues que colocara una foto en la que se viera mi cara ya que esto demuestra que "no tengo miedo de mostrarla". Por suerte ya tenía una foto de este estilo.

SEGUNDA

No darles like a ninguna de las publicaciones de las chicas que me interesaran, ya que esto me convertiría en "uno más" y no era la idea elevar sus egos. "¿Tú crees que Brad Pitt les daría like?", me preguntó por teléfono.

TERCERA

No escribir en su muro, pero sí en el de sus amigas o mis primas "guapas" para generar celos en ella. Según él, esto era la "ley de la reciprocidad".

CUARTA

Escribirles como primera línea "dime que no es verdad", o cualquier frase que yo piense que genere suspenso, interés o cuestione algo. Jamás comenzar con un "hola" y no enviarles canciones o memes, ya que eso lo haría cualquiera.

QUINTA

Tratar de generar conversación con misterio y lograr que me dieran sus números de teléfono de cualquier manera para invitarlas a salir y que puedan escuchar mi voz.

SEXTA

Agendar una hora para llamarlas para que estén esperando ansiosamente mi llamada.

SÉPTIMA

Ya por teléfono, tratar que la conversación no dure más de 15 minutos y lograr confianza para que aceptara una cita en persona.

Así que basándome en Danger y su experiencia como seductor de mujeres, seleccioné cuatro contactos de mi Facebook para probar qué tan reales eran sus técnicas y ver qué tan bien me iba utilizándolas por una semana.

DIRECTO A LA YUGULAR

Jamás he comenzado alguna conversación de Facebook con una línea como "dime que no es verdad", pero la idea era hacerle caso a Danger y a sus técnicas. Normalmente envío algún meme, una rola, un disco o algo que genere cualquier tipo de conversación, pero Danger me lo prohibió. Acá me respondieron con un mortal "what?", como era de esperarse. Pero seguí con el misterio que me recomendó Danger para ver si fluía. Fui directo al grano, a la yugular como hacía Muhammad Alí, y no tuve dudas en sugerir que nos viéramos o me diera su teléfono. Esto no sirve en 99 por ciento de los casos y es probable que te dejen en visto. Pero, increíblemente funcionó. Obtuve su teléfono muy rápido y la técnica de Danger sirvió.

CONVERSACIONES DE MADRUGADA

Siempre ando de madrugada en Facebook, es mi gran adicción. Pierdo muchísimo tiempo viendo memes, videos o fotos de mis amigos casados y exitosos. Esto es súper necesario para alivianarme la cabeza y poder funcionar en mi trabajo. Siento que las personas que estamos conectadas a esa hora en Facebook merecemos formar una especie de club, o que Facebook nos regale cosas y nos de acceso a funciones que solamente podemos usar nosotros por ser unos ganadores y perder toda nuestra madrugada en la pantalla azul y blanca.

Usé una frase directa y con misterio, esperando que la soledad de la madrugada hiciera que contestara mi saludo. Esto funcionó por suerte y además la hice reír. Siempre digo la misma mamada de que no duermo porque soy un "vampiro"; pero a nadie le hace mucha gracia este chiste. Como existe excepción a toda regla, a ella sí le dio risa y me siguió el juego con lo del vampiro. Usar Twilight con cualquier millennial debe funcionar, esa película definió nuestros gustos amorosos. En serio.

Traté de meter la palabra "teléfono" en cualquier mensaje para tener alguna excusa y que me lo diera. Me fui all in apenas leí "llamadas", ya que en esta época del amor en ventanitas de redes sociales apenas tienes la oportunidad de salir o lograr un teléfono, pues hay que apostarlo todo.

Funcionó, y por suerte los consejos de Danger siguieron lográndolo. La gente siempre toma decisiones equivocadas en la madrugada.

¿QUIÉN NO TIENE TELÉFONO EN EL 2017?

Le escribí a una chava que me da likes siempre porque pensé que era una excusa perfecta para hablarle. Usé de nuevo la estrategia de Danger y tiré su frase estrella. Ella respondió con un gancho, casi me deja en la lona y como cada vez que no sé de qué hablar, pues dije alguna tontería acerca de mis exes. Antes me salía mejor, ahora que estoy viejo ya ese chiste no funciona tanto y esta chava me asesinó diciéndome que por eso me dejaron y no estoy con alguna de mis ex parejas. Muerto.

No supe qué más decir, y le pedí el teléfono de una vez. La chava volvió a pendejearme y no la juzgo, yo hubiera hecho lo mismo. Es totalmente cierto, ¿quién carajo no tiene teléfono en el 2017? Es más importante el teléfono que tener pasaporte. Me mandó a la verga y no me respondió más.

¿PARA QUÉ QUIERES MI TELÉFONO?

Siendo sincero, a veces no entiendo por qué la gente sigue pidiendo números de teléfono. Sí, es algo mucho más personal, pero a veces se puede tornar invasivo. ¿Si ya hablamos por Facebook Chat, mensajes directos de Twitter, o DMs de Instagram para qué necesitamos el número de teléfono? Me respondió con esa excusa y me dejó frío.

No supe qué más decir y le dije la frase más cursi que se me ocurrió, ya que pensé que algunas personas todavía creen en el romanticismo y el amor. Un "quiero oír tu voz" puede arreglar muchas cosas en el mundo, pero vivimos en la era del internet en donde ya nadie se llama por teléfono. Me respondió de la forma más millennial posible: ¿"Te envío un voicenote?" Boom, por pendejo. Le dije que era mejor llamarla pero ya todo estaba perdido y llegó el momento menos esperado: el rechazo. Además de que me rechazaron me dijeron tonto y patético. Danger estaría decepcionado.

RESULTADO FINAL

De cuatro chavas, dos me mandaron a la verga y a las otras dos pude sacarles su número. Al final siento que esta teoría de Danger de que todas las mujeres van a caer con estos métodos es retrógrada —porque su método es exclusivamente para ligar mujeres—, y machista. Está cabrón pensar que en el 2017 hay personas que asumen que el cerebro de las mujeres funciona igual, y que lo que hagas con una te va a funcionar con otra porque sí. Cosificar a un ser humano de esa forma es horrible. Incluso a veces ni llevar al mismo hermoso restaurante a distintas parejas funciona, y acá lo digo por experiencia.

Probablemente algunas cosas en el arte de ligar vayan por caminos similares, pero afirmar que alguien tiene un "método" me da dolor de cabeza y hace sentir mal por toda la gente que cree en esto. Además, siento que cualquier persona que me prohiba enviar memes a mis posibles ligues está viviendo en la prehistoria.

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