Politică

Todo lo que necesitas saber sobre la Guardia Nacional

¿Más poder a los militares?

por Roger Vela
17 Enero 2019, 6:41pm

FOTO: MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM

Artículo publicado por VICE México.

El día de ayer fue uno de los más complicados para el nuevo gobierno de México. La Cámara de Diputados aprobó la iniciativa para crear un nuevo cuerpo de seguridad que haga frente a la violencia: la Guardia Nacional, una polémica institución con la que el presidente Andrés Manuel López Obrador busca detener el baño de sangre en el país, pero que ha sido criticada por especialistas al considerar que con ella los militares tendrán más poder de acción y se incrementarán las violaciones a los derechos humanos.

La Guardia Nacional ha encendido el debate en el país entre defensores de derechos humanos y los simpatizantes de López Obrador. Los primeros afirman que es un error crear una ley a modo para la fuerzas armadas, después de que se han visto involucradas en casos de violaciones graves a los derechos humanos durante los 12 años de guerra contra el narcotráfico. Los segundos justifican su aprobación, tomando en cuenta que las policías locales están corrompidas por la delincuencia organizada y no están capacitadas para hacerle frente al crimen, por eso se necesita de las fuerzas armadas para frenar la ola de violencia que cubre al país.



Desde que se propuso la creación de la Guardia Nacional se criticó severamente a Morena, el partido en el poder, porque muchos consideraron que al avalar una posible militarización en forma del país, el partido traicionaba sus propios principios, ya que sus miembros se habían opuesto desde hace varios años a una estrategia militar en la lucha contra el narcotráfico. Ayer volvieron a ser severamente criticados, porque la mayoría de sus diputados votó a favor de la creación del nuevo cuerpo de seguridad de la mano de los diputados del PRI, el partido antagónico al que democráticamente le arrebataron el poder hace unos meses.

La propuesta de AMLO

15 días antes de que tomara posesión como mandatario del país, López Obrador anunció su estrategia de seguridad, fue ahí cuando presentó la propuesta de la Guardia Nacional. Explicó que el nuevo cuerpo que le hará frente a la delincuencia organizada estará adscrito a la Secretaría de la Defensa Nacional e integrado por policías militares, navales y federales.

También dijo que a mitad de su sexenio, la Guardia Nacional deberá contar con entre 120 mil y 150 mil efectivos desplegados en todo el país. Su plan es partir el territorio nacional en 266 coordinaciones y destinar a aproximadamente 500 guardas en cada una, dependiendo de los niveles de violencia en cada región.



Sin embargo, advirtió que en ningún momento el nuevo cuerpo de seguridad violará los derechos humanos de la población. “Tengan la seguridad de que se van a respetar los derechos humanos. Yo nunca daré la orden de que las fuerzas armadas o las policías se usen para reprimir al pueblo”, dijo en esa ocasión.

Además, señaló que el 80 por ciento de su estrategia de seguridad está encaminada a atender las causas de la violencia, por lo que aseguró que su gobierno destinará 100 mil millones de pesos para financiar un plan de empleo y de becas escolares para los jóvenes.

¿Por qué algunos sectores rechazan la Guardia Nacional?

Desde que el presidente anunció su plan, distintas voces se mostraron en contra, sobre todo especialistas, defensores de derechos humanos y activistas. Todo parte del desprestigio que han tenido las fuerzas armadas desde hace décadas, cuando fueron usadas para reprimir movimientos sociales y estudiantiles como la matanza de Tlatelolco en 1968 o el combate a los grupo subversivos durante los años posteriores.

Su desprestigio aumentó cuando el expresidente Felipe Calderón lanzó a la calle al Ejército Mexicano, la Marina Armada y a la Policía Federal, a combatir a la delincuencia organizada hace 12 años. El resultado fue de cientos de miles de muertos y graves violaciones a los derechos humanos en casos como Tlatlaya, Apatzingán, Ayotzinapa, Nochixtlán, Tanhuato, y otros. Pero no se redujeron los índices de criminalidad.

Muchos de los críticos no confían que la Guardia Nacional respete los derechos humanos porque la misma promesa del actual presidente fue hecha por su antecesor Enrique Peña Nieto y por Felipe Calderón, quienes privilegiaban el respeto a los derechos humanos en su discurso mientras los expedientes de torturas y desapariciones forzadas cometidas por las fuerzas armadas bajo su mando se amontonaban en los órganos de justicia.



Por ese motivo, cinco días después de López Obrador lanzará su propuesta, 128 organizaciones de la sociedad civil expresaron su rechazo. En una carta firmada por más de 500 personas, entre académicos, activistas y ciudadanos, le recordaron al presidente que él mismo se había opuesto al uso de la fuerzas armadas en cuestiones seguridad pública y que la militarización no había generado buenos resultados.

Además de considerar que la propuesta presidencial significa una falsa salida a la crisis de inseguridad por la que atraviesa el país, señalaron que representa “no una ruptura con el pasado sino la continuidad de esta indolencia y de esta irresponsabilidad. Peor aún, representa el colapso final de instituciones que nunca tuvieron la oportunidad de desarrollarse”.

¿Qué se aprobó el día de ayer?

Lo que ayer se aprobó —con 362 votos a favor, 119 en contra y cuatro abstenciones— fue un dictamen para crear la Guardia Nacional. El dictamen fue enviado al Senado para su discusión y votación. Es decir, aún no se aprueba como tal, pero es casi un hecho que en los próximos días los mexicanos van a tener un nuevo cuerpo de seguridad.

¿Qué ha cambiado respeto a la propuesta original?

El mayor cambio que sufrió la iniciativa del presidente fue que en la votación de ayer se estableció que la Guardia Nacional tendrá un mando civil y no uno militar como había propuesto López Obrador. Bajo ese mando se creará una Junta de Jefes de Estado Mayor subordinada a la Dirección de la Guardia Nacional que probablemente estará a cargo del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.

Esa Secretaría será la encargada de diseñar los operativos, las políticas, estrategias y acciones de la Guardia Nacional, mientras que la Secretaría de la Defensa Nacional se encargará de la estructura jerárquica, la disciplina, el régimen de servicios, la profesionalización y la parte administrativa de los miembros que la conformen.



Aunque el presidente no está muy conforme con la votación de ayer. Durante su conferencia matutina de hoy dijo que no estaba satisfecho porque el dictamen aprobado dejaba fuera al ejército y la marina para realizar labores de seguridad pública mientras se conformaba plenamente la Guardia Nacional.

“Había un artículo transitorio que se propuso y fue eliminado del proyecto […] Que durante un tiempo en lo que consolidamos la Guardia Nacional pueda el Ejército y la Marina ayudarnos. Entonces se quitó ese transitorio”, dijo y advirtió que pedirá al Senado que se incorpore ese artículo para que las fuerzas armadas puedan participar en labores de seguridad pública en tanto se crea el nuevo cuerpo de seguridad.

Más críticas

Como era de esperarse, lo aprobado ayer incendió las redes sociales entre los que apoyaban el dictamen y los que lo rechazaban. Alfredo Lecona, defensor de derechos humanos, aseguró en su cuenta de Twitter: “Así se ve el jolgorio de la guerra […] Traidores a las víctimas. Golpistas. El día más triste de una transformación que no es”. Mientras que el activista John M. Ackerman consideró que: “La creación de la Guardia Nacional constituye un importante paso hacia la desmilitarización de la seguridad pública en México”.

En unos días sabremos qué pasa con la aprobación de este polémico cuerpo de seguridad que estará en el centro del debate por muchos años.