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Hay mujeres que no tienen orgasmos intensos, sino mini orgasmos

Algunas mujeres creen que nunca han tenido un orgasmo, cuando en realidad podrían ser 'mini orgásmicas'.

por Suzannah Weiss; traducido por Daniela Silva
24 Agosto 2018, 1:30pm

Lukasz Wierzbowski

Artículo publicado originalmente por Tonic Estados Unidos.

Cuando Elly Belle, una escritora de 23 años de Brooklyn, se masturbó por primera vez en la universidad, supuso que nunca había tenido un orgasmo con sus parejas anteriores. Pero una vez que prestó atención, se dio cuenta de que estaba experimentando múltiples orgasmos cortos y sutiles –alrededor de tres o cuatro en el transcurso de cinco minutos– y que, de hecho, ya los había experimentado antes.

"Todavía anhelaba ese orgasmo espectacular que la mayoría de nosotras conocemos por las películas, programas de televisión y cultura popular", recuerda. "Cuando empecé a entrar a más espacios queer y tuve pláticas más abiertas sobre el sexo, los orgasmos y lo que me gustaba y lo que no, me di cuenta de que todos somos diferentes. Sentí que podía lograrlo y que podía sentir placer a mi manera".

Sin embargo, sus parejas no siempre fueron de mente abierta, lo que la llevó a fingir orgasmos más largos a veces. "Me ha pasado en los últimos años más o menos que estoy con una pareja y quiere hacerme llegar a ese orgasmo magnífico, y después le tengo que explicar que eso no va a pasar. Así son mis orgasmos y de verdad, no están haciendo nada malo. Tengo orgasmos más pequeños y llegan en series".



Intimidad ConAmore, una activista de 40 años de Dallas, dice que algunas de sus parejas sexuales la hacían sentir avergonzada a ella (y a ellos mismos) por sus orgasmos cortos. "Algunos hombres se preguntaban si eran lo suficientemente buenos porque yo no había tenido un orgasmo", dice. "Así que les decía que sí y que había pasado más de una vez, pero que mi cuerpo suele ser mucho más sutil y tranquilo que otras mujeres y, muy diferente a lo que se ve en el porno".

Este fenómeno a veces se describe como "mini orgasmos", un término acuñado por la educadora sexual Ginny Brown en un artículo de Everyday Feminism. Brown cita al libro de Masters and Johnson, Human Sexual Response, que documenta tres patrones de excitación femenina, uno de los cuales parece tener muchos mini clímax de placer en lugar de uno potente.

Hay pocas explicaciones de este patrón en Human Sexual Response, pero Markie Twist, profesor y coordinador del programa de terapia sexual de la Universidad de Wisconsin-Stout, cree que podrían haberse referido a los mini orgasmos al hablar del estatus del orgasmo: "Este estado fisiológico de estrés es creado ya sea por una serie de experiencias orgásmicas rápidamente recurrentes entre las cuales no se pueden demostrar los intervalos registrados en la fase de meseta, o por un único episodio orgásmico prolongado". Su investigación sugiere que este tipo de orgasmos no son largos sino que son muchos orgasmos en serie.

"Desde esta investigación –hace 50 años–, las mujeres cis continúan compartiendo que algunas tienen mini orgasmos", dice Twist. "Las mujeres tienen gran variedad en sus habilidades, formas, clases y calidad de orgasmos, y esto significa que este patrón es posible y también lo son muchos otras". Por razones desconocidas, este patrón parece ser más común en mujeres con lesiones de la médula espinal y otras discapacidades, agrega Twist. Ella cree que muchas mujeres que piensan que nunca han tenido un orgasmo en realidad son mini-orgásmicas.

Pero debido a la falta de investigación sobre este fenómeno, algunos expertos son más escépticos. "Mini orgásmica" no es un término reconocido por los científicos, dice Nicole Prause, neurocientífica y fundadora del centro de investigación sexual Liberos. Prause cree que los datos de Masters y Johnson muestran niveles máximos en la excitación que se detienen antes del orgasmo. "Ahora tenemos algunos ejemplos de personas, especialmente mujeres, que ingresan a un estado cerebral asociado con un control cognitivo reducido que parece ser necesario antes del orgasmo, luego vuelven a un estado comprometido que aumenta la excitación sexual", dice. "Los impulsos no están relacionados con ninguna contracción definida fisiológicamente como clímax".

Justin Lehmiller, investigador en el Kinsey Institute y autor de Tell Me What You Want, está de acuerdo en que el patrón que Masters y Johnson documentaron es "una excitación prolongada en la fase meseta que nunca llega al orgasmo", pero cree que algunas mujeres experimentan mini orgasmos. "No cuestiono a las mujeres que describen sus experiencias orgásmicas de esta manera porque sabemos que la respuesta sexual humana, incluido el orgasmo, se puede experimentar de diferentes maneras para diferentes personas", dice. "Pero en términos de saber si esto es un fenómeno común o cuál es la fisiología detrás de esto, realmente necesitaríamos una investigación científica que se centre específicamente en eso".

Mientras que los expertos podrían debatir si estos fenómenos cuentan como orgasmos, las mujeres que han experimentado tanto mini orgasmos como orgasmos normales, dicen que son parecidos. Para una consultora de 37 años de Londres, que prefiere no usar su nombre porque hablar públicamente de sexo puede poner en riesgo su trabajo, los orgasmos más grandes consisten en una serie de contracciones vaginales, mientras que los orgasmos minúsculos son una contracción única. "Tengo un espasmo de músculos internos y un flujo rápido de extra humedad, y me hace contener la respiración o gemir", dice. "Una versión bastante más rápida y reducida del clímax absoluto que es la visión convencional del orgasmo".

Las películas, los programas de televisión y el porno a menudo representan el orgasmo femenino tan fuerte y dramático, que puede llevar a las mujeres mini orgásmicas a sentir que se están perdiendo de algo. Pero a Belle le gusta ser mini-orgásmica. "Cuando ya había experimentado suficiente, ya sea conmigo misma o con otros, me di cuenta, 'ah, así es como funcionan las cosas para mí y está bien'", dice. "Especialmente cuando comencé a tener experiencias sexuales realmente buenas, como con mujeres en la universidad, me di cuenta de que era un placer para mí y no debería juzgar o tratar de cambiar la forma en que experimento o expreso eso para otra persona".