Identidad

Vívidas fotos de la vida nocturna queer antes de la pandemia

Los clubes nocturnos están cerrados, pero la fotografía de Benoit Berthe Siward es un evocador viaje en el tiempo a esos felices días antes del confinamiento.
16 Junio 2020, 6:05pm
Benoit Berthe Siward drag queen fotos
Todas las fotos son cortesía de Benoit Berthe Siward

Artículo publicado originalmente por VICE Reino Unido.

El fotógrafo francés Benoit Berthe Siward creció en una pintoresca ciudad rural en el Valle del Loirauna en una familia tradicional que no se tomó muy bien la revelación de su sexualidad gay. Cuando era adolescente, fue forzado a ir a terapia de conversión gay y, ya como adulto, tuvo que luchar contra la homofobia internalizada resultante de esas vivencias de rechazo.

Fue solo después de que se mudó a Londres a los 24 años y se adentró en la vida nocturna LGBTQ de la ciudad que logró sacudirse la vergüenza y el odio hacia sí mismo con el que había crecido. La extravagante escena drag del este de Londres le ofreció una perspectiva alternativa, que afirmó su identidad queer. Aunque los clubes queer de todo el país enfrentan un futuro incierto una vez que pase el coronavirus, los retratos extravagantemente coloridos de Benoit son un recordatorio de que todavía tenemos mucho que celebrar este Mes del Orgullo.

VICE: Cuéntanos un poco de ti. ¿De dónde eres?
Benoit Berthe Siward: Soy francés, nacido y criado en Francia. Cuando era un bebé, mis padres mudaron a nuestra familia de París, donde nací, a Gien, una encantadora ciudad rural en el corazón de Francia, conocida por sus castillos del Valle del Loira, el vino, la tradición de la caza y el queso y su costosa cerámica. ¡Muy francés! Ahí es donde pasé toda mi infancia y adolescencia.

¿Cómo llegaste a Londres?
En 2013, después de seis años de estudiar arte y cine y de hacer una maestría en animación en Francia, un productor del Reino Unido me ofreció un puesto bastante atractivo en Londres. En ese momento, no estaba muy familiarizado con Londres y solo conocía los clichés sobre esta ciudad. Además, mi inglés era bastante malo... Pero me enamoré de la ciudad, la gente y el viento de libertad y creatividad que había en la capital. Así que decidí dejar Francia y mudarme a Londres para probar suerte. Tenía 24 años, han pasado más de seis años.

¿Cuándo empezaste a tomar fotos?
Cuando tenía 15 años, me enamoré del cine y la animación. Mi sueño era unirme a una buena escuela de cine y animación, pero las pruebas de admisión eran muy selectivas y difíciles... Entonces, empecé a explorar una amplia gama de técnicas, como la fotografía. A diferencia de otras técnicas artísticas que había explorado, la fotografía te brinda mucho material, en una sola toma, para trabajar después de tomar la foto. No lleva horas obtener un resultado que puedas juzgar. Y aprendes más rápido.

Continué practicando la fotografía durante mis estudios en la escuela de animación. Me ha ayudado enormemente, principalmente porque hice estudios de Computación Gráfica, y para ello es muy importante entender cómo funciona una cámara real, pues nuestras herramientas digitales prácticamente usan los mismos principios... Dibujar y hacer animaciones lleva años, es muy liberador apretar un botón y obtener en tu cámara una imagen lista para ser editada.

Edito mis imágenes bastante, este proceso está completamente inspirado en el proceso de gradación de color que hacemos en el software de animación. El uso de la gradación de color para mejorar y revelar lo que se esconde en una fotografía nutre mi trabajo de animación al igual que mi trabajo de animación nutre mi trabajo fotográfico.

¿Qué te llevó a retratar artistas de la escena drag de Londres?
Provengo de un entorno bastante tradicional y religioso. Mis padres no estaban contentos cuando les revelé mi sexualidad gay. Me llevaron a terapia de conversión gay para tratar de "curarme" la homosexualidad. Fue una experiencia dolorosa que me dejó con estereotipos muy arraigados sobre la homosexualidad y una homofobia inconsciente con la que tuve que luchar durante algunos años. No es fácil salir indemne de un período de años en que te dijeron que la homosexualidad es una enfermedad, una perversión.

La primera vez que me invitaron a una noche de drag queens, la invitación me la hizo el cofundador del Wut Club en el este de Londres... Llevé mi cámara conmigo para no sentirme solo. De esa manera tenía un papel qué cumplir y sabía qué hacer: tomar fotos, lo cual me permitió conocer a muchas personas creativas y drag queens. Este proceso de conocer gente nueva me ayudó mucho a deshacerme de todos los conceptos erróneos que me inculcaron cuando era más joven. Me ayudó a tener una mentalidad más abierta y a ser un mejor ser humano.

Cuéntanos un poco más sobre tu trabajo diurno, cuando no estás tomando fotografías.
Tengo dos trabajos principales [durante] el día. Soy cineasta de animación para comerciales y cortometrajes en Londres. Y, recientemente, también fundé una agencia de estrategia que asesora a compañías de animación y canaliza cortometrajes a los Oscar. Este año tengo seis películas preseleccionadas para los Oscar, lo que me mantiene muy ocupado.

¿Tienes una locación favorita para tus fotografías?
Me encanta tomar fotos en el este de Londres, donde comencé a tomar retratos de drag queens; más específicamente de noche en The Glory, Dalston Superstore o Kingsland Road, con todas las coloridas luces de neón. El entorno y la iluminación son realmente importantes para el resultado visual que busco.

¿Qué buscas normalmente al tomar el retrato de alguien?
Trato de obtener el mejor resultado, obviamente necesito vestuarios y maquillajes increíbles, ¡pero también una muy buena y colorida luz! Hago mis tomas sin usar flash. También necesito un buen fondo y buen ambiente, y personalidades fuertes. No les doy indicaciones a mis modelos, la mayoría de las imágenes se toman sin preparación, sur le vif [al momento]. Si saben que les voy a tomar una foto, trato de capturar su primera y más natural mirada y trato de reflejar la esencia de quiénes son con o sin vestuario de drag queen.

¿Te ves retomando la fotografía una vez que disminuya tu carga de trabajo?
Me encantaría volver a esas fiestas, reunirme con las drag queens y todas las personas que amo y admiro tanto, las extraño. También extraño la emoción de volver a casa después de una fiesta sin saber qué logré captar con mi cámara, y la sorpresa, después de un sueño reparador, de descubrir las pequeñas gemas que obtuve.

@alupicabr