Algunas sexoservidoras nos cuentan cómo seleccionan a sus clientes

Hablamos con algunas sexoservidoras independientes para saber cómo le hacen para estar seguras de que las personas con las que pasan su tiempo son clientes serios.

|
feb. 2 2016, 11:46pm

Foto cortesía de Lisbeth Nova.

"Es uno de los pocos trabajos donde no hay diferencia de salario entre mujeres y hombres, escogemos nuestros propios horarios, trabajamos de forma independiente y prácticamente dirigimos nuestros propias empresas pequeñas. Pero la gente no reconoce nuestro esfuerzo porque cree que esta profesión es mala", me dijo Olivia Grace, una escort de Toronto, por teléfono cuando le pregunté cómo es ser escort independiente en Canadá, vender sexo es legal en Canadá pero comprarlo no, y tampoco promocionar la prostitución.

Cuando el público en general piensa en prostitutas, usualmente imagina burdeles, madronas y padrotes. Sin embargo, en realidad, muchas prostitutas trabajan de forma independiente. Las prostitutas independientes utilizan redes sociales como Twitter o Instagram para promocionar sus servicios y programar sus horarios sin tener que unirse a una organización o estar a la disposición de alguien más. Son sus propios jefes y establecen sus propias reglas, lo que significa que también escogen a sus propios clientes.


Relacionado: Carta de una sexoservidora para la esposa de su cliente


Ya sea por miedo a perder dinero o exponerse a peligro físico, la forma en que las escorts vetan e investigan a sus clientes para ver si son serios es muy importante. Hablamos con algunas sexoservidoras independientes para saber cómo le hacen para estar seguras de que las personas con las que pasan su tiempo son clientes serios.

Se cambiaron algunos nombres para proteger la identidad de las personas entrevistadas.

Lisbeth Nova, 33 años de edad, Toronto

VICE: ¿Cuánto tiempo llevas trabajando como escort?
Lisbeth Nova:
Casi dos años de forma independiente.

¿Crees que es mejor o peor que trabajar en una agencia?
Tiene sus ventajas y sus desventajas. En lo personal, estoy muy feliz de haber empezado en forma independiente. Además, soy mayor que muchas otras escorts y tengo más experiencia. Soy muy especial a la hora de escoger clientes. Me gusta platicar un poco antes de conocer a una persona.

¿A qué te refieres con "especial"?
Pues, antes que nada, tienen que escribir un buen email. No acepto emails tipo orden de pizza. Cuando eres nueva, la gente se da cuenta y muchos raritos tratan de aprovecharse de eso. Creen que como eres nueva pueden obtener mucho más. Por eso es necesario que vean que eres firme. Conforme te van conociendo, dejan de enviarte esos mails. Prefiero clientes inteligentes.

¿Qué son los mails tipo "orden de pizza"?
No acepto mails que digan algo así: "Hola, nos vemos a las 5. Quiero anal dos horas. Trae a una amiga". Tienen que decirme exactamente quienes son y saber venderse.

¿Cómo determinas si vale la pena ofrecerle tu tiempo a una persona además de un mail coherente?
Normalmente pido una referencia, es decir, que me pase en contacto de otra escort con la que ya hayan estado para que lo confirme. Si son nuevos —me encantan los clientes nuevos— tienen que enviarme una identificación, un perfil de LinkedIn o algo que diga quiénes son y en qué trabajan. Casi siempre me reúno con ellos en un lugar público antes de cualquier cosa.


Relacionado: Descanso en el burdel: Fotos de prostitutas en sus horas libres


¿Alguna vez han tratado de estafarte?
Sí pasa pero no es algo muy frecuente. La regla es que si te envían muchos correos es porque no son clientes serios. Si es en serio tienen el dinero en un sobre y listo para entregarlo. Si quieren hablar de sus fantasías y esas cosas por mail, entonces los mando muy lejos. Deberían pagarme por hablar de eso. Muchos sólo se la jalan frente a su laptop mientras envían esos mails pero nunca programan una cita. Los clientes serios van directo al grano.

Olivia Grace, 29 años de edad, Toronto

VICE: ¿Alguna vez has tenido problemas legales?
Olivia Grace:
Las leyes son diferentes en Canadá. Si trabajas en equipo o en una empresa, te pueden acusar de padrotear a tus compañeros pero si trabajas sola entonces no hay problema. Por eso soy muy cuidadosa.

¿Te sientes más segura trabajando de forma independiente o en una agencia?
Creo que los independientes van a ganar. Subí mis precios durante la recesión y atraje más clientes por eso. Quería tener cierto calibre de caballeros y fueron los que llegaron cuando subí mi tarifa a 300 dólares canadienses [casi 4 mil pesos] por hora. Es el precio estándar en Toronto porque es una ciudad cara y muchos proveedores de servicios utilizan ese dinero en un lugar específico para trabajar que no sea su propia casa. No es tan desorganizado como todos creen.

Jaynelle, 25 años de edad, Montreal

VICE: ¿Crees que debes ser más precavida que la mayoría de las sexoservidoras por ser una mujer trans?
Jaynelle: Como todavía no me hago la cirugía, sí. En general la gente no se da cuenta de que soy trans pero todo cambia a la hora del sexo. Por eso soy muy clara con mis clientes.

¿Cómo te preparas para un cliente?
Antes que nada, sólo me promociono en foros de reseñas cuando lo necesito. Tengo un amplio círculo de clientes que veo con regularidad y la mayor parte de la interacción es en persona. Mis amigos saben en dónde estoy cuando tengo que trabajar y nunca acepto un cliente con el que no me lleve bien desde el principio. Tengo que asegurarme de que se sientan cómodos con ideas progresistas y que no planean algo malo. Casi siempre todo sale muy bien.

¿Casi siempre?
Obvio, cuando algunos se dan cuenta de que no me he hecho la cirugía se sacan de onda o les da asco o cosas así. Me han hecho comentarios groseros pero en general trato de no llegar a ese punto. Además, sólo estoy con clientes que pueden cubrir mi tarifa. Si no, no tiene sentido y sería muy tonto abaratar el trabajo.

¿Alguna vez has estado en peligro?
No, pero mis amigos sí y me da miedo. Es preocupante el número de sexoservidoras asesinadas el año pasado y eso me recuerda que todavía estamos muy expuestas. Aún hay mucho odio y va a ser muy difícil erradicarlo. Es como un trabajo extra además de todo lo que hacemos.


Relacionado: Me desvirgué con una prostituta pagada por mi jefe


¿Por qué no trabajas con una agencia?
No me gusta que me quiten tanto dinero y no me gusta estar atada a una entidad mercantil. No he visto que arresten a muchas sexoservidoras, casi siempre es a los clientes, pero no me gusta la idea de que alguien más me diga qué hacer. Me encanta mi libertad.

Jordan, 19 años de edad, Vancouver

VICE: Eres el más joven al que he entrevistado hasta ahora. ¿Cuánto tiempo llevas en esta profesión?
Jordan: No mucho, si acaso seis meses. No me acuerdo si empecé en julio o agosto.

Me han dicho que los escorts más jóvenes sufren de acoso y tienen muchos trolls. ¿Te ha pasado?
Sí, me envían mails y mensajes muy feos. Todavía no me siento cómodo con que todos sepan a qué me dedico y por eso trato de pasar desapercibido. Creo que todavía no entiendo muy bien cómo funciona todo esto.

¿Qué te han dicho?
Muchos me preguntan si me pueden tratar como esclavo, casi siempre son tipos blancos. No sé si crean que porque soy negro pueden tomarlo como una perversión y que está bien o si solamente son pendejos.

¿Cómo seleccionas a tus clientes?
Siempre les pido que me manden fotos y se las paso a dos de mis amigos más cercanos. También les pido que me manden su perfil de alguna red social y si no están activos o se ven falsos, entonces no acepto reunirme con ellos. Además sólo acepto transferencias electrónicas antes de la cita.

Uno de los escorts con los que hablé dijo que es mejor tener un lugar especifico para trabajar en vez de hacerlo en casa o en un hotel. ¿Has tenido muchos problemas por ser nuevo en este trabajo?
Es difícil. Acabo de mudarme solo y ahora tengo más privacidad pero aún así no me gusta que venga gente a mi casa cuando no hay nadie más. Como sigo en la escuela, debo encontrar la forma de mantener separada mi vida de estudiante y mi vida como escort. Pero no es nada fácil.

La entrevista fue editada con fines de longitud y claridad.

Sigue a Jake Kivanc en Twitter.

Más VICE
Canales de VICE