música

La búsqueda incesante de Uwe Schmidt

Atom TM, Señor Coconut, CMYK, Los Samplers y Los Negritos son solo algunos de los alias y proyectos de este músico alemán que ve en la electrónica una búsqueda personal y constante para una ampliación del lenguaje musical.

por José Luis Martínez Limón
23 Octubre 2015, 3:00pm

"La música está un paso atrás de la tecnología", me dice Uwe Schmidt, compositor y productor de música electrónica. "Esto es porque la historia de la música electrónica ha aplastado la visión de los músicos. Hace años, cuando empezábamos a hacer música electrónica en el 85, no había realmente qué copiar. Había un vacío".

Atom TM, Señor Coconut, CMYK, Los Samplers y Los Negritos son solo algunos de los alias y proyectos de este músico alemán que ve en la música electrónica una forma de arte que implica una búsqueda personal y constante para una ampliación del lenguaje musical.

"Hay artistas más interesados en ser parte de algo que en ser individuos. En el arte electrónico falta más búsqueda individualista. Eso, en mi opinión, es lo que más diferencia este momento de donde estábamos hace veinte años".

Nos reunimos con el productor alemán, que forma parte de los pioneros del techno alemán y es considerado el padre del electrolatino, para platicar de la evolución de la música electrónica, su relación con la tecnología, la innovación y la improvisación un día antes de su presentación con Tobias Freund en la Ciudad de México.

VICE: ¿Cómo ha cambiado la música electrónica en los últimos años?
Uwe Schmidt: Lo que está pasando con la música electrónica es que está habiendo una expansión hacia otras tecnologías, sea luz, tecnología láser o en el equipo que se está usando.

Hay una búsqueda permanente por expandir el lenguaje musical a través de la tecnología que existe. Y en los últimos años, han pasado más cosas tecnológicas que musicales. Hay un pequeño desfase musical con los métodos tecnológicos.

En los últimos veinte años ha cambiado mucho. Existen fórmulas en internet y en los medios y cuando la gente hace música nueva se quiere comparar con eso. Y en mi opinión, eso ha frenado el desarrollo de la música electrónica.

¿Se puede innovar en la música electrónica sin caer en estas fórmulas?
A mí me gustaría más que los artistas se despegaran de estas fórmulas, se vincularan con las tecnologías mismas y no tanto con lo que existe históricamente. Hay mucha tecnología y poca visión.

Cualquier avance artístico tiene que ver con individuos, no con fórmulas. Hay artistas más interesados en ser parte de algo que en ser individuos. En el arte electrónico falta más búsqueda individualista. Eso, en mi opinión, es lo que más diferencia este momento de donde estábamos hace veinte años.

Pero la gente ya está acostumbrada a ciertos modelos de música electrónica.
Hay que empujar los límites de la electrónica. La gente está cada vez más abierta a recibir música diferente. Los live sets, por ejemplo, no necesariamente tienen que ir de acuerdo con el lenguaje del techno. Un live set no necesariamente tiene que complacer. La gente se empieza a dar cuenta que se trata de empujar los límites.

Es una búsqueda en la que hay que encontrar ese vacío que nadie está cubriendo. Pero es una búsqueda que haces basándose en lo que eres, en tu conocimiento y experiencias. Eso forma tu lenguaje y creatividad artística. Tienes que olvidarte de lo aprendido, pero eso no significa no tenerlo, sino liberarte de todo al momento de la producción. Es como llegar a un momento vacío pero utilizando lo que eres tú. Yo lo veo muy vinculado con la meditación y conceptos metafísicos.

¿Cómo haces esa búsqueda en los proyectos colaborativos, como Atom TM & Tobias?
Tobias y yo somos amigos desde el 85. Tenemos una conexión muy especial y empezamos a tocar música juntos por casualidad. Tocamos juntos una vez y nos dimos cuenta que tuvimos mucha conexión. Nunca hablamos antes de tocar. A veces no nos hemos visto en meses y nos juntamos en el escenario, conectamos los equipos y de repente estamos tocando. No hablamos. Cada uno está haciendo lo suyo y hay una conexión increíble. Podríamos tocar seis horas sin hablar.

La improvisación es en el momento. Hay que ver la improvisación como la búsqueda de un momento, la sincronización musical perfecta. Y cuando se logra ese momento, también sabes que tienes que soltarlo para llegar a otro momento. Los momentos de búsqueda pueden ser muy bruscos, no necesariamente buenos. Pero estos momentos en la improvisación tienen algo que es imposible conseguir lógicamente. Ese es el poder de la improvisación, generar momentos que aunque pueden ser molestos, tienen una belleza en sí.

En cambio, hacer música en el estudio es un proceso más pensado. Es quizá el producto de años. La improvisación es en el momento. La producción tiene una claridad y una profundidad que no puedes tener en vivo. Los dos momentos son muy interesantes.

Se trata de hacer cosas realmente nuevas, no necesariamente complacientes, sino estar en esa búsqueda permanente de expansión del lenguaje.

Atom TM & Tobias se estarán presentando en el FMCC2 del Mutek este sábado 24 de octubre. Para más información visita la página del evento.