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Fotos

Querida Agnes...

Una sesión de fotos inéditas con la activista LGBT de Puebla, Agnes Torres, quien fue asesinada en 2012.

por Jaime Romay
29 Abril 2014, 3:00pm

Querida Agnes: Aquí están las fotos que te tomé y que nunca pude enseñarte, saliste muy guapa, no me queda duda de que al final te convertiste en lo que querías ser, una mujer transgénero, una psicóloga de profesión y educadora sexual, una especialista en neurociencia e identidad, una conferencista, modelo y activista de los derechos humanos de las mujeres y de la diversidad sexual, además, una amiga muy querida. Han pasado dos años desde tu partida y casi tres desde esta sesión de fotos que me hubiera encantado mostrarte personalmente pero aquí está la encomienda para que donde quiera que estés sepas que extrañamos tu presencia, admiramos tu belleza y honramos tu memoria.

Agnes Torres nació en Tehuacán, Puebla en 1983 y terminó su carrera profesional en psicología en la Universidad de Veracruz, donde por su situación de identidad nunca pudo obtener su título (ya que sin la documentación oficial la universidad no tuvo facultades para emitirlo). Estuvo los últimos diez años de su vida en Puebla promoviendo el respeto de los transexuales y abogando por la creación de leyes que garanticen identidad jurídica, servicios médicos, el respeto y la no discriminación a la comunidad LGTB, pero también se involucró en proyectos de calado nacional como la Ley de Identidad Sexo-Genérica en la Asamblea legislativa del DF donde luchó para incorporar la doble personalidad en las actas de nacimiento.

Desde muy temprana edad, Agnes se enfrentó a la intolerancia y a la discriminación, nunca se dio por vencida, hasta que en marzo del 2012 se apagó su luz cuando unos seres de sangre fría la degollaron, quemaron y arrojaron en un barranco a orillas de la ciudad, donde fue encontrada tres días después por un pastor. La versión oficial es que se la llevaron engañada al sitio donde la torturaron para robar su coche, pero muchos no estamos convencidos con la resolución judicial ya que el auto fue encontrado incinerado días después, lo que descartaría el móvil del crimen. Y si en efecto se trató de un crimen de odio, el veredicto final supondría una sentencia más justa para los responsables de su muerte, que de momento son cuatro (uno de ellos menor de edad). No obstante, su ex pareja sentimental quien también se encuentra implicado, continua prófugo.

Lo de Agnes fue muy sonado porque ella era indiscutiblemente un personaje al que conocía mucha gente del ámbito artístico y político de Puebla, lo que le dio difusión mediática a nivel nacional e incluso internacional, sin embargo, este caso es uno entre miles que permanecen en la sombra.

Cuando le hice estas fotos en marzo del 2011, un año antes de su muerte, percibí en ella una energía muy especial, descubrí a una persona sensible y sabia, lucía estupenda, hablaba con emoción sobre sus proyectos y promovía con convicción su lucha, parecía motivada, nunca nos hubiéramos imaginado lo que le depararía el destino y aunque no fuimos amigos íntimos, puedo decir que fue un placer haber conocido a esta gran mujer, a esta fuerte guerrera, a este ser de luz que sin duda se convirtió en México y el mundo, en un referente de la lucha por los derechos de las minorías.

Descansa en paz, Agnes Torres Sulca.

@JJRomay, jaimeromay.mx