Turquía

Hablamos con Can Dündar, periodista preso por contar cómo Turquía arma a los rebeldes sirios

El director del periódico opositor Cumhuriyet fue encarcelado junto al jefe de la oficina de en Ankara acusado de revelar secretos de Estado. Hoy se enfrenta a una condena por cadena perpetua.

por Lara Villalón
22 Marzo 2016, 7:20am

Can Dündar en su despacho en el periódico Cumhuriyet. Imagen por Lara Villalón.

Síguenos en Facebook para saber qué pasa en el mundo.

"Mantengo mi silencio sobre la decisión del Tribunal Constitucional, pero ni la acepto ni la respeto". Estas fueron las palabras del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ante la excarcelación de los periodistas Can Dündar y Erdem Gül, director del periódico Cumhuriyet, y su redactor jefe en Ankara.

Ambos reporteros entraron en prisión el pasado 26 de noviembre acusados de espionaje, amenaza a la seguridad nacional y apoyo a una organización armada. Demandados por el mismo presidente y tras cuatro meses en prisión, el Tribunal Constitucional turco considera que su arresto y prisión preventiva viola el artículo 19 de la Carta Magna, sobre derecho a la libertad, y el 26, relacionado con el derecho a emitir y recibir información.

Los periodistas fueron arrestados por un reportaje en el que prueban que los servicios secretos turcos (MIT en sus siglas turcas) entregaron armas a milicias que luchan contra el presidente de Siria, Bashar al-Assad. Dicho cargamento fue trasladado en camiones simulando ayuda humanitaria para los turcomanos, una minoría residente en Siria que Turquía considera hermana. Este envío fue interceptado en enero de 2014 por la gendarmería turca y publicado en Cumhuriyet un año más tarde.

Erdogan negó los hechos y apuntó a un ataque del "Estado paralelo" en referencia a la cofradía de Fethullah Gülen, un exaliado de Erdogan con influencia en el aparato del Estado. Can Dündar, director de Cumhuriyet, comenta a VICE News que "Erdogan es consciente del poder de Gülen e intenta aplastarlo, pero cuando él dice 'Estado paralelo' se refiere a paralelo a ellos. Fueron mano a mano durante mucho tiempo. Ellos apoyaron al movimiento gülenista. Así que si hay que culpar a alguien, es a Erdogan. Si hay un supuesto crimen, él es parte del crimen".

EXCLUSIVA: Cómo explosivos 'Marca España' pudieron acabar en manos de yihadistas sirios. Leer más aquí.

En los vídeos que publicó el rotativo, se puede ver cómo los gendarmes abren las cajas del camión del MIT interceptado en la provincia de Adana. El cargamento contenía 50.000 piezas de ametralladora, 30.000 balas de artillería pesada y mil proyectiles de mortero, según datos publicados por Cumhuriyet.

"Los burócratas y policías que pararon los camiones fueron arrestados, también algunos oficiales de Estado, incluido el gobernador de Adana [que dio la orden de parar el camión] y el juez fueron relegados de sus puestos. Los periodistas que lo investigamos fuimos a la cárcel. Algunos aún están en prisión", añade Dündar.

Según un documento filtrado y autentificado por varios medios turcos, el conductor de uno de los camiones, Murat Kislakci, dijo en su declaración que el cargamento venía del aeropuerto de Esenboga, en Ankara, y debían enviarlo hasta Reyhanli, en la frontera Siria. Sin embargo, no se ha podido averiguar el destino del cargamento. Can Dündar comenta que "lo único que sabemos seguro es que Turquía ha estado dando apoyo a grupos islamistas en Siria desde el principio. Los ayudan con armas, con entrenamiento... todo tipo de apoyo. Enviaron islamistas radicales, les dejaron pasar por la frontera con facilidad, fueron a luchar y luego volvieron a los hospitales turcos buscando ayuda. No estamos seguros de la dirección exacta, pero sabemos que lo enviaban a los opositores de Assad".

Uno de los vídeos de la inspección del camión cargado con armas camufladas entre ayuda humanitaria. (Vía Cumhuriyet).

El periódico, de tendencia socialdemócrata, también se hizo eco en 2014 de la filtración de un audio en el cuál el entonces primer ministro Erdogan conversaba con el ministro de Exteriores [y ahora en el antiguo puesto del presidente] Ahmet Davutoglu y el jefe de los servicios secretos (MIT) Hakan Fidan. En esta grabación, supuestamente, Fidan dice "haremos algo para justificar un ataque en Siria".

Dündar comenta que el gobierno no respondió a esos audios porque "era una conversación de teléfono grabada de forma ilegal". Y añade que después de la filtración de este audio "se han producido muchos ataques en Turquía. Creemos que es una estrategia sucia del MIT para entrar en Siria".

El rol de Turquía en la guerra Siria ha sido muy activo desde el inicio del conflicto, dando apoyo a la oposición siria, y uno de los países que más refugiados ha acogido en su territorio. También se ha mostrado muy crítico con el apoyo occidental a las Unidades de Protección Popular (YPG), la filial siria del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado grupo terrorista por Turquía, la Unión Europea y los EEUU.

Can Dündar cree que el gobierno turco ha seguido una estrategia errónea. "Aparte de luchar contra Assad, Erdogan está trabajando para evitar la construcción de un Estado kurdo, lo ven como un paso muy hostil. Turquía debería haber ayudado a todos los kurdos y al resto de países como un hermano mayor de Oriente Medio, e intentar crear vínculos con ellos. En cambio, prefieren ser enemigos de todos. No solo Siria: Irak, Irán, Armenia, Grecia... Estamos rodeados de enemigos ahora. Es una estrategia terrible".

Consciente de la gravedad de la situación, Dündar denuncia la pasividad de las instituciones internacionales. "Europa está tan asustada por el flujo de refugiados que ha decidido alquilar un lugar en Turquía, dar dinero a Erdogan para mantenerlos en su Estado y no dejarlos ir a Europa. A cambio, han hecho la promesa a Turquía de no interferir en sus políticas autoritarias. Dicen 'de acuerdo, haz lo que quieras con tu prensa, con tu gente, mientras mantengas a tus inmigrantes allí, no te tocaremos'. Es una guerra sucia, pero todo el mundo gana excepto nosotros, turcos y kurdos, ciudadanos demócratas. Pero estoy seguro que Europa se va a avergonzar de esto".

Tras el último atentado el pasado 13 de marzo en Ankara, Erdogan quiere "redefinir" el alcance jurídico del término terrorismo, para que incluya legisladores, académicos, periodistas o activistas. "No hay ninguna diferencia entre un terrorista con una pistola o bomba y los que utilizan su posición y pluma para servir objetivos de los terroristas", declaró el presidente.

Dündar comenta que "Turquía nunca ha sido un paraíso para los periodistas. Siempre ha habido censura, presión, ataques, pero lo de ahora es peor. Erdogan odia las críticas, las recibe como un insulto y te lleva al tribunal". Sin embargo, el director del rotativo considera que este es un buen momento para hacer periodismo en Turquía. "¿Por qué el periodismo es necesario? Para estas situaciones. Yo no quiero ser periodista en Finlandia, quiero estar aquí para reconstruir la verdad".

18 periodistas permanecen en prisión y los medios turcos sufren ataques constantes. El mismo día que el canal IMC entrevistaba a Can Dündar, el gobierno les prohibió seguir emitiendo por "propaganda terrorista". También el periódico Zaman ha cambiado su línea editorial tras ser intervenido por orden judicial, y una parte muy significativa de su hemeroteca ha sido eliminada; incluido el artículo en inglés referido a la información en exclusiva publicada por este medio sobre una conexión española en un hipotético intento de suministro de arma a rebeldes sirios. Reporters Without Borders, en su último índice de la libertad de prensa, sitúa a Turquía en el puesto 149 de 180 países.

"La primera cosa que los nuevos propietarios del Zaman han hecho es borrar los archivos. Me han borrado de la memoria del periódico".

Otra de las dificultades en el ejercicio periodístico que impone el gobierno turco es la censura en los medios cuando se produce un atentado. En los últimos ocho meses se han producido seis atentados en Turquía, y en todos el Consejo Audiovisual ha aprobado, por petición del gobierno, prohibir toda emisión de radio y televisión relacionada con los sucesos.

Según apunta Dündar, es una estrategia reciente: "Quieren cubrir la realidad, la verdad. Los atentados de Ankara fueron grandes fallos de los servicios de inteligencia turcos, en cambio no nos dan derecho a decir o investigar nada. Es algo nuevo de los últimos años porque los gobiernos cuando todo va bien se relajan, no hay necesidad de censura, pero cuando hay atentados, tienes que presionar a la prensa".

El reportero de Cumhuriyet cree que la presión sobre él y sus compañeros de profesión no puede durar mucho más. "No somos traidores, ni espías ni héroes: somos periodistas. El único crimen que hemos hecho son las noticias. Erdogan quiere ser un sultán no solo para Turquía sino para todo Medio Oriente y hasta entonces va a continuar, apretando, reprimiendo todo tipo de oposición. Es nuestro deber pararlo, de otra forma va a ser muy peligroso para Turquía, para toda la región e incluso para Europa".

Los periodistas Can Dündar y Erdem Gül permanecen a la espera de juicio el próximo 25 de marzo. Se enfrentan a una sentencia de cadena perpetua.

Defendiendo cada voto: así de hostiles fueron las elecciones en la Turquía kurda. Leer más aquí.

Sigue a Lara Villalón en Twitter: @vm_lara

Sigue a VICE News en español en Twitter: @VICENewsES