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Cascos con bolsas de aire para los ciclistas, la nueva tecnología

La empresa sueca Hovding, fabricante de los cascos que han sido analizados por la Universidad de Stanford, asegura que la tecnología es segura, sin embargo para que su venta en EE. UU. sea posible, quizá sea necesario un cambio en la ley.

por VICE News and Reuters
03 Noviembre 2016, 1:11pm

Imagen vía Facebook de la empresa Hovding

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Esta es una buena noticia para los ciclistas alrededor del mundo, pues la comercialización de cascos inflables para protegerlos de accidentes fatales, podría comenzar a analizarse en Estados Unidos. Estos cascos funcionan con la misma tecnología que las bolsas de aire en los autos y de acuerdo a investigadores de la Universidad de Stanford pueden ser hasta cinco veces más seguros que los de espuma.

Estos cascos inflables aún no pueden ser vendidos en Estados Unidos debido a las actuales regulaciones federales, pero no se descarta que en un futuro y después de algunos trámites legales puedan comercializarse.

Durante los ensayos preliminares en un laboratorio, dos maniquíes fueron soltados de diferentes alturas, uno con casco de espuma y otro usando uno que se asegura al cuello y se infla como una bolsa de aire cuando detecta un impacto. "Hubo una gran diferencia", reconoció David Camarillo, bioingenierio en la Universidad de Stanford.

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De acuerdo con Camarillo, los cascos convencionales están diseñados para prevenir fracturas craneales, pero no logran proteger a las personas contra otras lesiones como las conmociones cerebrales, las cuales pueden ocurrir cuando las neuronas del cerebro se tensan debido a la fuerza del impacto en un accidente.

Los cascos con bolsa de aire, disponibles al público ya en algunas partes de Europa, generalmente son eficientes protegiendo el cerebro de la fuerza del impacto, pero corren el riesgo de no abrirse apropiadamente. "En realidad, podrías correr un mayor riesgo que con los cascos convencionales de espuma", dijo Mehmet Kurk, otro colaborador de la investigación.

Si la bolsa de aire tarda en abrirse, la cantidad de presión podría no ser suficiente para evitar que la cabeza tenga contacto con el suelo.

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"Esos cascos con bolsa de aire van a fallar en otras cosas diferentes a las de aquellos de espuma, pero también podrían resultar mucho más seguros", dijo Camarillo. "Siempre hay que tomar en cuenta todos los posibles riesgos".

La empresa sueca Hovding, fabricante de los cascos con bolsa de aire analizados por la Universidad de Stanford, aseguró que la tecnología que usa ha sido probada y es segura.

Sin embargo, Camarillo dijo que las regulaciones estadounidenses no se apegan a las nuevas investigaciones sobre los peligros de las lesiones cerebrales. La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos, encargada de regular los cascos de seguridad, no tiene todavía un método de prueba para la bolsa de aire de ese casco, explicó Camarillo.

Es por ello que piensa que para que se pueda analizar la venta de estos casos en Estados Unidos "quizá sea necesaria una ley del Congreso", agregó.

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