REZIZTE, fotografía de Ariel Ojeda. Otras imágenes y fotos, cortesía de Daniel Delgadillo. 

“Ser artista independiente requiere huevos y disciplina”: nuevos muralistas fronterizos

Platicamos con El Norteño, Gloria Muriel, Paola Villaseñor y David Flores del Colectivo Rezizte, participantes activos de la nueva ola de muralismo contemporáneo.

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27 marzo 2018, 5:00pm

REZIZTE, fotografía de Ariel Ojeda. Otras imágenes y fotos, cortesía de Daniel Delgadillo. 

Comenzamos nuestro recorrido en Tijuana con Alonso Delgadillo mejor conocido en el mundo del muralismo contemporáneo como El Norteño, visitamos uno de sus muros en Tijuana sobre la calle segunda, el mural de Don Chuy, personaje fronterizo que arregla caritas tristes. El Norteño pintó este mural hace siete años en el antiguo taller que hoy es la casa de Don Humberto, en ese entonces Humberto cumplía condena en "la pinta" reclusorio de máxima seguridad de Baja California. Humberto cuida del muro, nadie que lo conozca se rifaría a rayarle la fachada de su casa. La siguiente parada antes de cruzar la línea es en los tacos Machatlán sobre la calle negrete y tercera, los tacos callejeros favoritos de Alonso, una metáfora de Tijuana, de Latinoamérica. Aquí se condensan y se mezclan diferentes mundos y clases sociales, delincuentes y justicieros pueden estar conviviendo en el mismo puesto de tacos mientras alguien toca éxitos del rock de los 80.

"Tijuana es lo prohibido y al mismo tiempo es lo interesante, como un Ying-Yang, es la parte fea y la parte libre de San Diego. Para mi como artista, abordar el tema del muro porque está de moda no me gusta. Uno tiene que abordar el tema de migración y violencia por un compromiso con la comunidad, para hacer presente que lo vemos y que no se ha normalizado en nuestra vida. La frontera definitivamente es una posibilidad, condiciona o margina ideológicamente, pero no deja de ser una posibilidad."

En la fila peatonal de la garita "El Chaparral", esperando para cruzar al otro lado, hablamos con El Norteño sobre la disciplina del artista, ¿que hace falta para nombrarse y vivir como artista?.

"Hace falta tener los huevos para creérsela. Empecé a mejorar en mi trabajo cuando comencé a creer que si hacia esto es porque esto es lo que soy, uno es lo que hace, y es importante que si uno pinta se reconozca como pintor. Si eres artista tienes que reconocerlo. Siempre hablaba con mis alumnos, si yo creo que soy artista es más fácil que la gente hable de lo que hace mi proyecto con el arte, pero si yo no reconozco mi trabajo como artista el diálogo con el espectador está fracturado. Yo hago y promuevo mi trabajo, soy un artista independiente, y ser un artista independiente requiere de huevos y disciplina."

Cruzamos la línea después de un largo tiempo de espera, de imaginar ficciones, historias y estrategias de clandestinidad de quienes nos acompañan en la fila para cruzar la frontera. El migra es un chico que parece más joven que yo, rubio y en sus veintes.

El paisaje público se transforma casi por completo desde el lado estadounidense y ahora en el bus station de San Diego nos dirigimos hacia El Barrio Logan, una de las zonas con más presencia de cultura chicana en San Diego durante los 80 y 90, después barrio de artistas y hoy zona de restaurantes y departamentos sofisticados, eso que en términos de urbanismo contemporáneo hemos llamado gentrificación.

"Me gusta que mis murales no interrumpan el espacio, trato de hacer un registro de los colores del entorno, sentarme y platicar con el espacio, hay lugares que huelen a mierda, hay lugares que huelen a perfume, tienes que entender el lugar y luego construir algo para darle una imagen a ese lugar, la gráfica siempre va cambiado según lo que te cuenta el lugar. El trabajo que uno hace siempre tiene la parte personal, solamente que uno se escuda en los demás para contar sus pedos y las cosas que piensa, es como compartir una causa, yo creo que alguien tiene las mismas broncas que yo, le gustan las mismas cosas que a mi, y la gente se identifica o se aparta de esto, y eso es un ejercicio que no es falso, es sincero.

Esto es como una terapia emocional muy cabrona, pintar en un espacio público como disciplina te hace enfrentar tus miedos y tus retos, si sales a pintar a la calle puede pasar alguien y decirte que es algo muy lindo lo que estás haciendo o te puede mentar la madre, o decir que haces eso porque no tienes oficio, no tienes nada que hacer en la vida, o puede pasar alguien y te puede contratar. El espacio público te hace ser y te quita todo."

El chicano park es uno de los puntos con más murales e historia sobre la vida transfronteriza en San Diego ahí nos encontramos con Gloria Muriel, muralista fronteriza, nombrada entre sus colegas y amigos como Glow.

"Crecí muy influenciada por las caricaturas que veía siendo niña, crecí con mis primos, en una energía muy masculina, y no sé por qué siempre reflejo esa parte femenina en mi trabajo, reflejo siempre emociones y la conexión divina con la naturaleza, desde niña siempre estuve buscando un pedazo de conexión con lo natural porque en Mexicali todo era un poco artificial, siempre encerrada en el aire acondicionado. También fui muy solitaria, mi obra siempre se representa con un personaje; una mujer muy presente con los ojos bien abiertos diciendo aquí estoy, ¿quién eres tú?, ¿cuál es tu identidad?.

Para mi es una satisfacción dejar no sólo historias sino sentimientos en mi obra. A veces me han escrito personas que van caminando por la calle y me dicen vi un mural tuyo y me cambio el humor, gracias."

Glow es artista y madre de dos niñas, una de ellas diagnosticada con autismo, la condición de su hija ha influenciado en Glow el inicio de una búsqueda como ser humano y como artista por conquistar el sentido del ¿quién soy?.

"Mis personajes ni siquiera son personas, no tienen manos, son más como árboles. Me parece muy aburrido pintar humanos porque nosotros ya estamos aquí, quiero darte algo que nunca has visto, algo que provenga más del interior. Muchas veces la gente solo está pasando la vida, y entonces estar presentes, ver nuestros propios miedos, muchas veces la gente se asusta con mis pinturas pero, ¿qué te da miedo a ti?, porque el arte es un reflejo. A mi se me hace muy difícil pintar ojos ¡pero me encanta!, porque como dicen: los ojos son el reflejo del alma.

Quiero que la gente se vea hacia el interior, que encuentren algo de sí mismos. ¿A qué venimos?, a hacer una búsqueda, tienes que ser humano primero antes que ser un dios, aprender a sufrir, a perrearla, a querer, a sacrificar, a perdonar.

Quiero que las mujeres se vean reflejadas en mi obra, que tomen fuerza y poder, que la mujer migrante tome fuerza al ver uno de mis murales en el muro fronterizo, la fuerza para valorarse y respetarse.

Nos despedimos de Glow, es casi de noche, y la noche en San Diego se apega a las normas, pero en Tijuana la noche no sólo es fiesta hasta el amanecer, sino inspiración, en Tijuana se vive y construye una ciudad diferente de noche.

A través de los muros y la noche de Tijuana conocimos a Paola Villaseñor, Panca, una de las muralistas más jóvenes y efervescentes de la escena del muralismo contemporáneo en la frontera, y así como sus muros, ella es fronteriza de nacimiento, de padres mexicanos radicados en los Estados Unidos, de crianza chicana en el barrio de Chulavista en San Diego, mexa en Estados Unidos y pocha en México.

"En la frontera hay muchos cambios, desigualdad, nuevos grupos sociales llegando todo el tiempo. Mucho de lo que estamos pintando los muralistas fronterizos es sobre nuestra experiencia de vida transfronteriza. En el muro están escritas historias de personas que viven con mucha desesperación pero también con mucha esperanza. Aquí es donde truena la ola.

En un inicio empecé a hacer arte callejero por la intención de llevar el arte a las calles y mostrarlo a la gente que nunca iría a una galería o a un centro cultural. Pensé que la ciudad podría tomar un carácter urbano más chido con el mural. Hoy para mi eso ha cambiado, hoy el arte transfronterizo también se usa como una forma de protesta inteligente y fuerte, aunque sea algo ya muy "cheesy", el arte puede ser un arma."

Fotografía de Saulo Cisneros.

Fotografía de Saulo Cisneros.

Panca se reconoce como una niña rara en un contexto lleno de conductas normalizadas, con hermanos mayores que le mostraron todas las películas de terror posibles desde los 4 años, le dicen Panca por su carácter de " party girl", y fue la fiesta el contexto que la llevó a conocer Tijuana y a otros artistas en la escena underground del arte fronterizo.

"Viví de ambos lados de la frontera, Tijuana vive mucho más cerca del muro. He trabajo en call centers con deportados y he escuchado sus historias, el no tener esa facilidad de ir y venir, me inspira. A veces son recuerdos de mi infancia en San Diego recuerdos muy simples como una bola de helado, a veces son temas sociales, políticos o noticias del momento. Puedes vivir a 10 minutos de la frontera y nunca voltear para Tijuana, pero si eres una persona que vive entre los dos países las cosas se complican un poco más, es como una sala de espera, porque la frontera no se siente como el resto de México."

A varios kilómetros de la frontera Tijuana- San Diego hay otra ciudad que también ha sido pulsante en el arte y las historias de migración, de vida, de amor y muerte; Cd. Juárez, Juaritos como le dicen con cariño los nacidos en este territorio fronterizo, en el 2003 inició en Juárez un movimiento artístico que transformaría la forma de percibir y de hacer arte en la frontera Chihuahua-Texas; EL COLECTIVO REZIZTE, un grupo de artistas y amigos que tuvieron la necesidad de tomar las calles a través del arte y lo llevaron hasta sus últimas consecuencias. Hablamos con David Flores “Mambo”, uno de los miembros del colectivo.

"La calle siempre fue nuestra plataforma, la intención con el colectivo no era exponer sino trabajar la calle. Nuestro primer nombre como colectivo fue "Mascara 656 contra la justicia ciega", porque pretendíamos ser estos luchadores sociales de la gráfica y enmascarar la cara fea de la ciudad y mostrar una cara mágica, atractiva. Creciendo en este entorno, yo considero que tenemos una cultura rica hecha como un mosaico de otras culturas, es como un mural de mosaicos, hecha de otras culturas, filosofías, etc. Mi ciudad es una ciudad llena de problemáticas sociales, políticas, económicas, de violencia que es lo más conocido, yo creo que ese estigma es con el que quisimos trabajar desde el inicio con el COLECTIVO REZIZTE.

"La palabra rezizte viene de la ciudad en decadencia, desde aquel entonces veíamos camiones de soldados que bajaban con su rifle en ciertas colonias, era muy sospechoso, nunca habíamos visto a los soldados por la ciudad, desde entonces empezaron a encontrarse muchos cuerpos, la violencia que se iba a detonar años después. Cuando ya estábamos organizados como colectivo empezamos a buscar espacios y a funcionar como gestores culturales por necesidad, si nadie le entra le vamos a tener que entrar nosotros.

Así fue como iniciamos con el colectivo, con la intención de intervenir la calle, luego eventos culturales, luego galerías, luego museos, lo chido es cuando empezaron a relacionar a Rezizte con Juárez, antes que los feminicidios, el narco, la violencia, algo que nunca hemos negado."

Un espacio de tolerancia y diversidad entre el público y los artistas locales, la poesía callejera y la lucha libre podían convivir en un mismo espacio. El Colectivo Rezizte se convirtió en uno de los principales referentes para la escena cultural de Cd. Juárez, del colectivismo frente al individualismo, un canal de comunicación entre el talento del barrio, los estudiantes y los entusiastas hacia los ojos de los intelectuales, gobiernos y gestores culturales.

“Hulibaldo Delgadillo cronista de la ciudad alguna vez nos dijo que el gran acierto de nuestra generación es trabajar en colectivo, después del 68 en México con grupos de arte, grupo suma, proceso pentágono, arte akano, muchos colectivos que empezaron a surgir después del 68, y a partir de los 80 lo que queríamos era sobresalir como artistas individuales.”

REZIZTE logró tirar los muros y construir puentes entre fronteras, hoy su trabajo también es el de polleros culturales, colaborando y creando festivales de arte binacional y expandiendo la frontera a través de su obra y la de otros artistas de El Paso, Texas.

Fotografía de Ariel Ojeda.

"Porque más allá que ser un movimiento gráfico se ha convertido en un antecedente de arte y movimiento social, un despertar en los chavos, hoy hay una escena activa en Juárez, el colectivo cumplió su función. Así que vamos a hacer una bonita pachanga en Juárez para celebrar nuestra quinceañera el próximo 19 de noviembre y exponer gráfica nueva.

De esta chamba uno se retira hasta que se muere, tengo la fortuna de dedicarme a lo que más me apasiona en la vida: pintar, y trabajar no solo en galería o en museo sino en la comunidad, seguir tallereando con la comunidad, ser educador comunitario, utilizar el pretexto de la gráfica y el mural para unir a las personas y aprender, establecer estos puentes."

México, más allá del complejo capitalino y centralista, en la creación artística, podría considerarse como uno de los países con mayor diversidad en la escena artística del mundo, el mestizaje y las fronteras, las vidas binacionales nos hacen ser ese mural hecho de diferentes influencias y formas, el país de los soñadores y las pesadillas, la luz que mira hacia adentro y la oscuridad que nos hace tener miedo una noche militarizada en las calles de cualquier México. Un muro fronterizo que amenaza con cambiar nuestro paisaje y un grupo de muralistas fronterizos dispuestos a hacer del muro de Tijuana hasta Piedras Negras un lienzo para la creación y la construcción de la identidad nacional.


Más muralistas contando la frontera a través de sus muros son Rod Villa, Enrique Chiu, Fernando Méndez Corona, rosko, Teak y Néstor Spel.

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