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HRW denuncia el 'injustificable' infanticidio de niños chiíes a manos de soldados nigerianos

El ejército nigeriano podría ser responsable de crímenes de guerra y de incontables atrocidades dirigidos contra la población musulmana que habita gran parte de los territorios del norte del país.

por VICE News
24 Diciembre 2015, 1:56pm

Imagen por Jossy Ola/AP

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Cientos de miles de nigerianos, entre los que se contarían decenas de niños, han sido víctimas de despiadados ataques y asesinatos, mientras que muchos millones más han sido sistemáticamente privados de sus derechos humanos bajo la dictadura del terror infligida por la organización yihadista nigeriana Boko Haram. Claro que, según han denunciado esta semana sendas organizaciones humanitarias, el gobierno nigeriano también habría violado y asesinado de manera igualmente arbitraria, a civiles inocentes, en su desenfrenada contraofensiva contra el grupo de radicales musulmanes.

Se estima que son ya 20.000 los muertos que ha dejado a su paso la sublevación armada emprendida por Boko Haram contra el ejército nigeriano hace ya seis años. Desde entonces, la organización terrorista antioccidental ha sembrado el terror en el país africano. Pero si bien Bokio Haram ha atentando contra colegios y ha orquestado ejecuciones en masa, ahora un informe de Human Rights Watch (HRW) responsabiliza al gobierno nigeriano de muertes y de abusos de idéntica naturaleza.

El último informe indica que el ejército nigeriano no se ha limitado únicamente a erradicar a Boko Haram, sino que se ha dedicado a aniquilar cualquier asomo de amenaza sin contemplaciones. Según relata el texto, el ejército nigeriano habría desplegado varias redadas en tres localizaciones distintas de Zaria, una ciudad del norte del país, durante los días 12, 13 y 14 de diciembre. El informe detalla que las fuerzas armadas nigerianas habrían abatido a más de 1.000 ciudadanos chiíes, y que habrían disparado a discreción contra montones de niños (la mayoría de los musulmanes nigerianos son suníes, mientras que los chiíes son una minoría entre la mayoría musulmana del norte. El sur del país, a su vez, es mayoritariamente cristiano).

El ataque se produjo después de que el ejército denunciara que el Movimiento Islámico de Nigeria (MIN) intentara asesinar al general del ejército Tukue Buratai.

HRW, sin embargo, asegura no tener constancia de que el MIN estuviese implicado en atentado alguno, y que la respuesta del ejército nigeriano ha sido "completamente injustificable".

"Resulta casi imposible comprender como algo que arrancó como una barricada callejera de jóvenes enfadados, haya podido desembocar en los asesinatos de cientos de personas. En el mejor de los casos habría que concluir que se trató de una reacción brutal y completamente desproporcionada; claro que, un análisis un poco más pormenorizado y menos complaciente, concluiría que se trató de un atentado coordinado y planeado contra la población chií", relata Daniel Bekele, director de HRW en África.

Boko Haram es una organización terrorista nigeriana de confesión suní, que el pasado mes de marzo proclamó su fidelidad a la causa yihadista de Estado Islámico (EI).

Los nigerianos chiíes son, en su mayoría, seguidores del líder del MIN, Sheikh Ibrahim Zakzaky, cuya doctrina está inspirada en la revolución islámica de mayoría chií emprendida en Irán en 1979 por el ayatolá Ruhollah Jomeini. El MIN nigeriano ha promovido establecer una república Islámica en el estado de Kaduna, situado al norte de Abuja, la capital de Nigeria.

Se estima que alrededor del 40 por ciento de los nigerianos son cristianos.

Docenas de muertos en un ataque del ejército nigeriano a una secta chií que idolatra a Jomeini. Leer más aquí.

Uno de los múltiples ataques ejecutados en diciembre por el ejército nigeriano fue dirigido contra una mezquita. Los testigos presenciales han relatado a HRW que los soldados empezaron a disparar a discreción contra la gente mientras salía pacíficamente del templo. Nada invita a pensar que las tropas del ejército fueran provocadas. Se da la siniestra circunstancia, de que, en el momento del ataque, el interior de la mezquita estaba lleno de niños que asistían a clase.

Paralelamente, las tropas nigerianas desplegaron un ataque contra la residencia de Zakzaky, que fue alcanzado por cuatro balazos, según ha relatado su familia.

El pasado mes de junio, Amnistía Internacional ya publicó otro demoledor informe que revelaba que más de 7.000 niños y adolescentes han muerto en centros de detención militar desde marzo de 2011, mientras que al menos 1.200 personas habrían sido ejecutadas arbitrariamente desde febrero de 2012. Amnistía aseguró entonces haberse entrevistado con más de 400 nigerianos para elaborar el informe, entre quienes se contarían testigos oculares, víctimas y veteranos miembros del ejército.

La desorganizada y errática ofensiva del ejército nigeriano contra Boko Haram, ha llevado a la detención, desde 2009, de más de 20.000 personas, en su mayoría jóvenes y niños, algunos de ellos de apenas 9 años de edad. La investigación señala que las torturas y los maltratos están a la orden del día, y que los encarcelados viven privados de manera sistemática de agua, comida o de prestaciones médicas básicas.

El último informe de HRW se publica un día después de que Naciones Unidas haya anunciado que la insurgencia armada de Boko Haram ha obligado a más de 1 millón de niños a abandonar sus estudios escolares. Se calcula que la organización terrorista ha clausurado ya más de 2.000 colegios en Nigeria y en los países vecinos.

"El conflicto ha supuesto un revés terrible para la educación escolar en la zona. La violencia ha dejado a miles de niños sin clases durante más de un año. Muchos de ellos no volverán a las aulas después de esta interrupción", explica a AP Manuel Fontaine, director regional de UNICEF en el África Central y Occidental.

La organización humanitaria ha relatado que al menos 600 profesores han sido asesinados y que varias escuelas han sido saqueadas e incineradas por miembros de la organización terrorista.

El problema de que los niños no estén asistiendo a sus colegios es que el absentismo escolar multiplica el riesgo de que sean maltratados o reclutados por los distintos grupos armados que recorren el país, han contado fuentes de la organización.

Mira el documental de VICE News La guerra contra Boko Haram (Dispatch 1):

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