Publicidad
guerras y conflictos

Rebeldes apoyados por EEUU luchan para frenar la ofensiva de ISIS en el norte de Siria

Las fuerzas rebeldes están en graves aprietos tras el corte de la línea de suministro a causa de la ofensiva de Estado Islámico. Ahora se ven en la disyuntiva de escoger entre los yihadistas y la coalición liderada por los kurdos.

por Sam Heller
30 Mayo 2016, 11:40am

Combatiente de Jaish al-Izzah, parte del Ejército Libre de Siria, hacen ejercicios militares durante una ceremonia de graduación en la provincia de Hama, en Siria, el pasado 28 de mayo. (Imagen por Khalil Ashawi/Reuters)

Síguenos en Facebook para saber qué pasa en el mundo.

En las dos últimas jornadas, rebeldes apoyados por Turquía y Estados Unidos en el norte de Siria han luchado por su superviviencia en contra del autoproclamado Estado Islámico (EI).

Con apoyo de Turquía y de la coalición liderada por EEUU, incluyendo bombardeos transfronterizos y cobertura aérea, los rebeldes en la provincia norteña de Alepo han peleado durante meses para expulsar a Estado Islámico de su territorio, la última conexión del califato con la frontera turca.

El viernes Estado Islámico asestó un gran golpe a los rebeldes en el norte de Alepo, cortando una ruta de suministro clave hacia Turquía en la ciudad de Marea. De esta forma, han quedado aislados de su conexión de suministros y refuerzos procedentes de la norteña ciudad fronteriza de Azaz, que está al lado del paso fronterizo de Bab al-Salamah con Turquía. Desde el pasado viernes, Estado Islámico ha lanzado varias oleadas de ataques contra los embarrados rebeldes de Marea y otras áreas del norte.

En entrevistas mantenidas en Turquía y a través de las redes sociales con personas de dentro de Alepo, oficiales occidentales y combatientes rebeldes de esta ciudad y civiles; todos coinciden en achacar las victorias de Estado Islámico a las disfunciones de los opositores y al insuficiente apoyo foráneo, y hasta a una conspiración antirebelde internacional.

Un periodista sirio y de Alepo establecido en la ciudad turca de Gaziantep cuenta que aquellos que apoyan a los rebeldes desde el exterior les han ordenado que sostengan una lucha condenada al fracaso para recuperar el mismo puñado de ciudades que los rebeldes han tomado repetidas veces a Estado Islámico pero que han sido incapaces de mantener.

EXCLUSIVA: Cómo explosivos 'Marca España' pudieron acabar en manos de yihadistas sirios.

"[Los rebeldes] han recibido la orden de 'Salid, os apoyamos'", cuenta el reportero sirio bajo condición de anonimato. "Turquía les ayuda, así, bombardeando, y [los rebeldes] entran en los pueblos. Daesh [acrónimo árabe de EI], mientras tanto, retira inmediatamente a sus tropas de la localidad cuando empiezan los ataques turcos y estadounidenses. Una vez que las liberan los rebeldes, dos días después, Daesh ataca y las recupera".

En Alepo, el enfado que ha ido creciendo en la batalla ha llevado a algunos sirios a creer que están al servicio de agendas exteriores, y que el único resultado tangible parecen ser más rebeldes heridos y muertos.

"Hay una gran frustración", afirma el periodista. "[Los residentes del norte de Alepo] están rodeados y abandonados a su suerte".

Los rebeldes han estado estancados alrededor del paso fronterizo de Azaz y Bab al-Salamah desde febrero, cuando las fuerzas sirias del régimen cortaron la carretera que conectaba la frontera con el resto de territorio tomado por la oposición en el norte de Siria. De forma simultánea, las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) en el enclave vecino de Afrin se han apoderado de otras tantas ciudades controladas por los rebeldes, dejándolos atrapados entre las FDS y EI.

Las FDS están lideradas por las kurdas Unidades de Protección Popular (YPG en kurdo), la filial siria del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), aunque también incluyen a otros grupos más pequeños como Jaish al-Thuwar. Las FDS controlan buena parte de la frontera siria con Turquía, y este gobierno quiere evitar a toda costa que esta coalición les arrebate más terreno, incluyendo la parte de Alepo controlada por Estado Islámico, debido a su aversión porque los kurdos expandan su influencia.

En cambio, Turquía y la coalición liderada por EEUU han apoyado a los rebeldes árabes y turcomanos de Azaz y alrededores y confían que podrán capturar las zonas controladas por EI en la provincia. Los bombardeos regulares de EI en la ciudad turca de Kilis desde Alepo tan solo ha apremiado más el apoyo al impulso rebelde.

Los rebeldes locales se han coordinado en una "sala de operaciones" conjunta en la ciudad fronteriza de Hawar Kilis, de acuerdo al coronel Ahmed Uthman, comandante de la facción Firqat al-Sultan Mourad. Hablando para VICE News en una oficina en la ciudad turca de Gaziantep, Uthman detalla que la sala de operaciones está dividida en tres bloques rebeldes, cada uno de ellos responsable de una sección de la provincia del norte de Alepo. Cada bloque incluye unidades incrustadas que se formaron en los programas de "entrenamiento y equipamiento" y que son responsables de coordinar los ataques aéreos con la coalición internacional.

El alto el fuego en Qamishli permite a los kurdos controlar más territorio en el norte de Siria. Leer más aquí.

"Estas facciones entrenadas — como [Liwa] al-Mutasem y [Firqat] al-Hamzeh — están coordinadas, pero no están capacitadas para actuar solas, es por eso que se necesita a al-Sultan Mourad", afirma Uthman. "No tienen muchos hombres. También le pasa lo mismo a al-Sultan Mourad, que es una fuerza sobre el terreno. Por lo que al-Mutasen y al-Hamzeh organizan la cobertura aérea, y nosotros nos coordinamos estrechamente con ellos".

Turquía también ha facilitado el movimiento de refuerzos rebeldes hacia la provincia norteña de Alepo a través de territorio turco, asegura Uthman.

Este oficial y otros aseguran que las fuerzas internacionales que les apoyan no les han dado los recursos que necesitan.

Estado Islámico, sostienen, ha sembrado las ciudades que deja a los rebeldes con explosivos improvisados (IEDs en inglés), algunos de ellos hechos con botellas de plástico para no ser descubiertos por los detectores de metal. También habrían dejado atrás a células combatientes "durmientes" entre los civiles en las localidades recuperadas, utilizando dispositivos de visión térmica y nocturna, lanzando ataques durante la noche sobre los rebeldes. Además, Estado Islámico ha diezmado posiciones rebeldes con coches suicidas.

Los rebeldes afirman que necesitan gafas de visión nocturna, vehículos para limpiar minas y minas antitanque que puedan destruir los coches bomba a distancia.

"Todas las áreas en este territorio de Alepo están repletas de granjas, y estos cultivos pueden tener más de un metro de alto", cuenta Nasser Bilal, portavoz de la unidad entrenada por el Pentágono Liwa al-Mutasem. "Esto y la falta de gafas de visión nocturna del Ejército Libre de Siria permite a Daesh escurrirse".

Uthman destaca que sus pedidos de vehículos de limpieza de minas han sido rechazados bajo el pretexto americano de que están considerados "armas letales" y rechazan proveerlos.

"Nos dieron buscadores de minas [manuales], que no hacen su trabajo", explica. "Con uno de esos, puedes rastrear IEDs en una habitación o dos, en una área pequeña. Pero en una área más grande como un pueblo no lo puedes hacer".

"Tengo a más de 180 mártires, y el 80 por ciento de ellos son por culpa IEDs", relata Uthman.

En imágenes: así era el barrio kurdo de Alepo antes que islamistas y régimen lo bombardeasen. Leer más aquí.

Portavoces de la coalición internacional y del Ministerio de Exteriores turco no han respondido a las llamadas de VICE News.

A pesar del apoyo internacional, más de 30 facciones rebeldes que operan con sus escasos fondos han sufrido también problemas de esta índolde.

Los residentes de Alepo enfatizan en la idea de que las facciones rebeldes combaten a Estado Islámico de forma honorable. Pero otros, de acuerdo a fuentes locales y a publicaciones de sirios enfadados en las redes sociales, han descendido en la criminalidad y la disfunción. Una de las mayores facciones, cuentan los entrevistados, estaba tan preocupada por sus fisuras internas que ha desistido de combatir a EI.

La incapacidad de los rebeldes de echar a Estado Islámico de los alrededores de Marea ha significado que el flanco de la ofensiva rebelde en la frontera quedara fatalmente expuesto, y que sus impresionantes logros colapsaran. Otras facciones combatientes han vuelto a sus casas por la noche des del frente, dejando sus posiciones indefensas ante EI.

"Para muchos de los comandantes de estas facciones esto es sólo un trabajo", escribe el clérigo establecido en Azaz Yasser Abu Omar en Twitter. "Ellos vienen de Turquía por la mañana y se van de noche, y no les importa que el área caiga o no".

"Vosotras facciones que combatís a Daesh en el norte, vosotras nos habéis dividido y habéis echado a perder la reputación del Ejército Libre de Siria", escribe el activista Mahmoud Hassanou en Twitter. "Habéis hecho que la gente se disgustara con la revolución y los revolucionarios".

Aunque Hassanou y Abu Omar mayormente culpan a los apoyos internacionales del fracaso de los rebeldes. Ellos y otros sirios son profundamente conscientes de que los rebeldes de Alepo están siendo mesurados contra las FDS.

"Aquí la gente entiende que América quiere que el área caiga en manos de Daesh, de manera que puedan destruir Azaz y estos terroristas del PKK puedan avanzar y tomar el área", apunta Abu Omar.

La provincia del norte de Alepo "ha sido un campo de matanzas, pero ha sido necesario", afirma el periodista. "Porque si dejas tu puesto y no luchas contra Daesh, entonces las facciones kurdas lo tomarán, y Siria será partida gracias a ellos".

La batalla por Alepo delata el fracaso de la estrategia de EEUU en Siria. Leer más aquí.

Las FDS en la vecina Afrin están observando los sucesos en la provincia norteña de Alepo de cerca, asegura un comandante de esta coalición.

"Sólo nos implicaremos si lo tenemos que hacer", cuenta Ahmad al-Sultan, líder de las FDS y comandante de una gran facción árabe de la organización. "Ahora mismo estamos defendiendo nuestros frentes. En este momento Daesh está apunto de entrar en Azaz. Si lo hace, no permaneceremos de brazos cruzados".

"Las facciones en los territorios del norte han fallado de forma clara en todos los aspectos, y a pesar del volumen del apoyo logístico [que recibieron]", continúa Sultan a través de la aplicación de mensajería WhatsApp.

Preguntado por si alguna facción de Alepo se ha unido a las FDS, Sultan contestó que ya se están coordinando con algunas de ellas, pero ha declinado nombrarlas. El sábado las FDS informaron de que facilitarían el movimiento de los rebeldes en Marea a cambio de controlar la ciudad.

Si los rebeldes del norte de Alepo son derrotados, sus padrinos internacionales no tendrán más remedio que apoyar a las FDS contra EI en la provincia de Alepo.

"La facción que [Turquía] apoyó eran mercenarios que no fueron competentes a la hora de lidiar con esta misión", concluye Sultan. Con ellos fuera, afirma, "los turcos no tendrán ninguna justificación para oponerse a nosotros".

Sigue a Sam Heller en Twitter: @AbuJamajem

Sigue a VICE News En Español en Twitter: @VICENewsEs

Tagged:
VICE News
YPG
Siria
sdf
Estado Islámico
kurdos
Ejército Libre de Siria
oriente medio