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guerras y conflictos

Así es como el ejército italiano entrena a los kurdos en Irak

La delegación italiana fue una de las primeras en llegar a Siria y sus soldados instruyen a los combatientes kurdos de Irak. Pero el ejército transalpino teme que su tarea de formación sea en vano sino se acompaña de la reconstrucción del tejido social.

por Sara Manisera
12 Septiembre 2016, 7:30am

Foto di Arianna Pagani

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La sala en que se imparte la primera lección de ayuda está llena de mujeres. Es un aula desnuda y luminosa enclavada en el interior de las instalaciones del Centro de Coordinación de Formación del Kurdistán, en Bnaslawa, al norte de Erbil, donde la temperatura roza los 50 grados centígrados. Una veintena de mujeres están sentadas de sus respectivos pupitres en una fila ordenada. Asisten a su primer curso de formación.

Todas toman apuntes y atienden a las explicaciones de su maestro, un instructor militar del ejército italiano, tal y como si estuvieran asistiendo a su primer día de escuela; que, de alguna manera, es lo que están haciendo. Claro que no todas saben leer y escribir, como la mayoría de las chicas que escuchan con la cabeza en alto. El resto la tienen volcada sobre sus apuntes.

Casi todas ellas forman parte del grupo Zeravani, una unidad militar perteneciente a las fuerzas de seguridad kurdas, que se encuentran directamente a las órdenes de Marsoud Barzani, presidente de la región autónoma kurda de Irak y máximo responsable del Partido Democrático del Kurdistán (PDK).

Pese a ello, la mayoría de sus alumnas procede de Siria, de destinos como Kobane, Damasco, Qamishlo, Derik o Afrín. Es el caso de Fátima, de 23 años, originalmente procedente de Rojava, en el Kurdistán sirio, y que desde hace tres años reside en Erbil con su familia. Allí decidió alistarse a las tropas peshmerga, las fuerzas de seguridad del Kurdistán iraquí.

Los canadienses que luchan con los kurdos contra ISIS podrían ser acusados de terrorismo. Leer más aquí.

"En realidad quería alistarme a las tropas peshmerga desde que estaba en Siria, claro que es algo que solo he logrado hacer una vez aquí", comenta para VICE News con una voz susurrante, pero determinada. "Quería alistarme para defender a mi país: el Kurdistán, del terrorismo yihadista de Estado Islámico. Y no me importa hacerlo en Siria o en Irak, porque, por encima de todo, yo soy kurda", asegura orgullosa.

Al igual que Fátima, el resto de jóvenes que están participando en el curso de entrenamiento reciben su formación de manos de soldados italianos.

"Estamos felices de estar aquí", relata, "porque estamos aprendiendo nuevas técnicas de defensa y de primeros auxilios. De esta manera estaremos más preparadas para combatir a Daesh [acrónimo árabe de Estado Islámico]".

Para la mayoría de las asistentes este no es el primer curso formativo. Muchas de ellas ya habían sido entrenadas por los combatientes peshmerga. E incluso algunas de ellas llegaron a combatir en Sinjar en 2014. Entonces las tropas de Estado Islámico asediaron la ciudad montañosa del Kurdistán, y provocaron un desplazamiento en masa de sus vecinos; no sin antes dejar un espeluznante rastro de cadáveres.

Sin embargo, el entrenamiento que están recibiendo ahora forma parte de un programa más amplio incorporado en la misión internacional bautizada como Operación de Resolución Inherente. Se trata de la campaña orquestada por Estados Unidos para erradicar a Estado Islámico después de que Irak presentara una solicitud de rescate en Naciones Unidas el 20 de septiembre de 2014.

Imagen por Arianna Pagani/VICE News

El ejército italiano está presente en el Kurdistán iraquí y en Kuwait desde el principio de la ofensiva — a través de la operación Prima Parthica, un nombre que es un tributo a la legión formada por el emperador italiano Séptimio Severo para combatir en Oriente contra los partos.

En el Kurdistán, Italia suministra personal y asistencia militar, y entrena a las fuerzas armadas que están consagradas a preservar la seguridad en lugares públicos como aeropuertos, embajadas y puestos de control.

La misión tiene como objetivo "combatir la amenaza del terrorismo yihadista de la organización Estado Islámico", y ha sido prorrogada hasta diciembre de 2016. A día de hoy, el desembolso autorizado de la misión es de 236.402.196 millones de euros.

Los responsables del entrenamiento (Italia, Alemania, Reino Unido, Hungría, Noruega, Finlandia y Holanda) ya han formado a alrededor de 12.000 militares kurdos. Aunque a día de hoy, habría que atribuir al ejército italiano el 50 por ciento de esa formación.

Mientras los militares peshmerga están tendidos en el suelo, en plena práctica de un curso de primeros auxilios, G.M — el capitán y portavoz del ejército italiano en Erbil — explica a VICE News el porqué de la implicación de Italia en la coalición.

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"La decisión de no lanzar bombas es política. Lo que estamos haciendo aquí no es más importante que el combate, sin embargo es posible que pueda dar mejores resultados a largo plazo", explica el militar italiano. "La creación de un ejército nacional preparado es la manera de sentar las bases para una seguridad continua de cada país, en este caso del Kurdistán".

El ejército italiano está presente en el Kurdistán iraquí y en Kuwait desde el principio de la ofensiva — a través de la operación Prima Parthica, un nombre que es un tributo a la legión formada por el emperador italiano Séptimio Severo para combatir en Oriente contra los partos.

En el Kurdistán, Italia suministra personal y asistencia militar, y entrena a las fuerzas armadas que están consagradas a preservar la seguridad en lugares públicos como aeropuertos, embajadas y puestos de control.

La misión tiene como objetivo "combatir la amenaza del terrorismo yihadista de la organización Estado Islámico", y ha sido prorrogada hasta diciembre de 2016. A día de hoy, el desembolso autorizado de la misión es de 236.402.196 millones de euros.

Arianna Pagani/VICE News

La instrucción que imparten los militares italianos a los peshmerga incluyen distintas actividades. La primera consiste en un entrenamiento básico en materia de infantería; la segunda contempla una formación muy estructurada del pelotón y de su manejo de los morteros, de la artillería y de los misiles antitanque Folgore. Además, también se imparten cursos especializados para los francotiradores y lecciones en seguridad para detectar los explosivos fabricados por los combatientes yihadistas de Estado Islámico.

Italia también ha suministrado material de guerra a las milicias peshmerga, como cincuenta sistemas antitanque Folgore, un millar de misiles de 80 milímetros, tres mil misiles SPG9, un total de 3.200 ametralladoras de distinto calibre y más de un millón de municiones — un destacamento que procede íntegramente de incautaciones de distintos envíos de contrabando provenientes de la Europa del este.

Hasta la fecha se ha contado con 200 entrenadores, aunque el número total del destacamento de soldados italianos en suelo iraquí es de 900 hombres, a los que habría que añadir a 500 que se espera que lleguen a finales de septiembre. Trevi, la compañía que está a cargo de las obras de rehabilitación de la presa de Mosul será la encargada de garantizar la seguridad al personal.

La pregunta es: ¿cuánto durará la misión?

Arianna Pagani/VICE News

"El objetivo no es otro que derrotar a Estado Islámico, así que por ahora no existe una fecha", explica el capitán del ejército italiano. "Italia no solo está aquí bajo el paraguas de la coalición, sino que también lo hace por voluntad nacional, ya que reconoce el sufrimiento y la necesidad del pueblo kurdo. Y de momento todo invita a pensar que Italia continuará con el entrenamiento en el futuro.

Pese a la buena voluntad, la misión no está exenta de preocupaciones. Para Francesco Vignarca, coordinador nacional de la Red Italiana para el Desarme, existe un riesgo de que la presencia de Italia en la zona se perpetúe de manera endémica de la misma manera que lo hizo en Kosovo y Afganistán.

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"Si fuéramos consecuentes deberíamos de apoyar a los kurdos de manera integral, y no solo dedicarnos a su instrucción. Si fuéramos consecuentes iríamos más allá de las instrucciones políticas", sostiene el coordinador militar de la misión en declaraciones a VICE News.

Bajo el cielo ocupado por las fuerzas de la coalición, los combates entre las fuerzas peshemrga, las milicias chiíes y Estado Islámico se están intensificando. Y lo hacen no por casualidad, sino por la proximidad de la ofensiva final orquestada para liberar de una vez por todas a Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, de las fuerzas de Estado Islámico. De tal manera, el futuro de Irak y el de la misión dependerá en gran medida de cómo transcurra la liberación, de quiénes serás sus principales protagonistas y de cuán protegidos estarán los civiles".

"Implicarse en la situación sin tener en cuenta el resto de peculiaridades será poco menos que algo meramente paliativo", continúa Vignarca. "La instrucción y el entrenamiento solo tienen sentido si se acompañan de una verdadera reconstrucción del tejido social y de la sociedad civil, lo cual es un proceso que, a día de hoy, sigue completamente interrumpido".

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