Publicidad
Ecuador

Sube a 413 muertos el saldo del terremoto de 7,8 en la zona costera de Ecuador

El sábado pasado, Ecuador registró el terremoto más fuerte de las últimas décadas, un temblor de magnitud 7,8 que sacudió la costa del Pacífico, causando daños en la región de Pedernales que se calculan en miles de millones de dólares.

por Reuters y VICE News
17 Abril 2016, 7:00am

Imagen por José Jácome/EPA

Síguenos en Facebook para saber qué pasa en el mundo.

Esta información se irá actualizando a medida que se conozcan nuevos datos.

El sábado pasado, a las 7 de la tarde hora local, Ecuador registró el terremoto más fuerte de las últimas décadas: un temblor de magnitud 7,8 que sacudió la costa del Pacífico y ha causado daños devastadores en la región de Pedernales, zona del epicentro cercana a la ciudad de Guayaquil.

Este lunes por la mañana, el gobierno ecuatoriano actualizó la cifra de muertos elevándola de 350 a 413 muertos y 2.000 heridos. Horas después del desastre natural, el presidente Rafael Correa declaró emergencia nacional e instó a los 16 millones de personas de la nación andina a mantener la calma.

"Durante toda la noche hemos continuado las tareas de búsqueda, rescate y de evacuación de personas. Lamentablemente, tenemos que informar que tenemos 350 personas fallecidas", declaró el domingo por la noche el ministro de Seguridad de Ecuador.

Con réplicas casi cada hora desde el terremoto, autoridades y organizaciones internacionales como la Cruz Roja pelean contra el tiempo para encontrar con vida a cientos de desaparecidos o personas atrapadas en los escombros de los edificios derrumbados.

"Nuestro amor infinito a las familias de los muertos", dijo en Twitter, al tiempo que suspendió su viaje a Italia para regresar a Ecuador y supervisar personalmente las labores de rescate.

Las autoridades instaron a la población a evacuar las zonas costeras por temor a las mareas crecientes. Miles de residentes alarmados se desplazaron al altiplano de Quito por miedo a un posible tsunami.

El gobierno dijo que el número de muertos probablemente irá aumentando, especialmente en las zonas costeras occidentales más cercanas al epicentro del terremoto y a Guayaquil.

El vicepresidente Jorge Glas, señaló que ha sido el terremoto más fuerte en golpear a Ecuador desde 1979.

El temblor se produjo a una profundidad de 20 km (12,4 millas), y se sintió en todo el país.

"Hay pueblos que están totalmente devastados", dijo Gabriel Ruiz, alcalde de la ciudad de Pedernales en la provincia de Manabí, muy afectada por el seísmo. "Lo que sucedió aquí en Pedernales es una gran catástrofe".

Ramón Solórzano, de 46 años, un comerciante de piezas de automóviles en la ciudad de Manta, dijo que se estaba preparando para salir de la ciudad con su familia.

"La mayoría de la gente está en las calles con sus maletas en dirección a las regiones más elevadas", dijo a través de una llamada telefónica por WhatsApp. "Las calles están destruidas. No hay electricidad y los teléfonos no funcionan".

El seísmo también afectó a la zona sur de Colombia.

Refinerías cerradas

Existen numerosas partes de la capital sin electricidad ni teléfono, y muchos se comunican sólo a través de WhatsApp. Fotos en las redes sociales mostraron grietas en las paredes de los centros comerciales.

El gobierno municipal de la capital dijo más tarde que la electricidad había sido restaurada y no hubo reportes de víctimas en la ciudad.

El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico dijo que las olas del tsunami provocado por el terremoto alcanzaban de 0,3 a 1 metros y existía la posibilidad que la marea afectara a algunas zonas costeras de Ecuador.

Las autoridades estatales han dicho que la producción de petróleo de esta nación de la OPEP no se ha visto afectada por el terremoto, pero la actividad de la refinería de Esmeraldas, la más grande del país y ubicada cerca del epicentro, había sido reducida a la mitad como medida de precaución.

Diferentes imágenes en las redes sociales mostraron un puente destruido en Guayaquil y daños menores en la entrada de un hotel, así como imágenes de una torre de control colapsada en el aeropuerto de la ciudad de Manta.

"Al principio se fue la luz, pero duró mucho tiempo y se hizo más fuerte," dijo María Jaramillo, de 36 años, residente de Guayaquil, que describe cómo se rompieron ventanas y piezas que cayeron de los techos.

"Estaba en el séptimo piso y la luz se apagó en todo el sector, y nos evacuaron. La gente estaba muy ansiosa en la calle ... Bajamos descalzos".

Al otro lado del Pacífico en Japón, un temblor de magnitud 7,3 sacudió la provincia de Kumamoto durante las primeras horas del sábado, matando al menos a 32 personas, hiriendo a cerca de un millar y causando daños frecuentes.

Es el segundo gran terremoto que golpea a Japón en poco más de 24 horas. El primero, la noche del jueves, mató a nueve.

Sigue a VICE News en español en Twitter: @VICENewsES