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ESPAÑA

Nueve puntos para entender cómo España combate — y no combate — la trata de personas

Esta lacra que mueve en España 1.800 millones de euros no cuenta con una ley específica. El congreso ha aprobado un nuevo plan de trata, ¿Una ventana abierta a la esperanza o la decepción de una ley que se quedó por el camino? Analizamos sus puntos...

por Beatriz Lucas
20 Octubre 2015, 7:50am

Imagen por Leonhard Foeger/REUTERS

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Mueve más de 1.800 millones de euros al año en España, según Europol. Un lucrativo negocio cuya mercancía son mujeres y niñas a quienes violan, venden y deshumanizan suprimiendo su voluntad, identidad y libertad. De abril de 2013 a diciembre de 2014 se detectaron 11.751 víctimas potenciales.

"Hemos avanzado. Se ha incluido el delito en el código penal, se han introducido artículos en la Ley de Extranjería para que las víctimas puedan acogerse al periodo de reflexión. Pero vamos mucho más despacio que las redes criminales y al final las víctimas son las que salen perdiendo", explica a VICE News Evelyn Recinos, abogada de Women´s Link.

Este año, la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados abordó el segundo Plan de Trata para combatir esta lacra. Sus conclusiones se expusieron a inicios de octubre después de que 32 ponentes — ONG, fiscalía o Policía Nacional, entre otros — participaron en la elaboración de este segundo plan.

Lo que para el Partido Popular es "una ventana abierta a la esperanza" para algunas ONG, como Women´s Link es "la decepción ante una ley que se quedó por el camino". VICE News ha analizado las fuerzas y debilidades del nuevo Plan contra la Trata con la diputada del PP y presidenta de la Comisión de Igualdad Carmen Quintanilla, con la ONG en defensa de los derechos de las mujeres, Women´s Link, con la profesora y jurista Itziar Gómez Fernández, de la Red contra la Trata y con fuentes policiales de la Brigada Policial que lucha contra la trata. Éstas son sus conclusiones.

De la violación a la patera: así utilizan a los bebés las redes de la trata en España. Leer más aquí.

Cuatro puntos para combatirla

1. La trata en la agenda política
El lado positivo es que el tema esté sobre la mesa, según señala a VICE News la profesora de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III, Itziar Gómez Fernández: "Que se haya creado una comisión de estudio en el Congreso de los Diputados y que el gobierno haya tenido en cuenta las conclusiones de la Comisión del Congreso para elaborar el plan, así como su discusión en el parlamento es una iniciativa magnifica. Es el principio para que eso se traduzca en políticas futuras", apunta.

Para la presidenta de la comisión de Igualdad en el Congreso, la diputada del PP Carmen Quintanilla, ha sido un logro "poder escuchar a más de 32 ponentes en el Congreso hablando sobre esta forma de esclavitud". Fuentes policiales añaden que la clave ha sido que "por primera vez se reconoce la importancia del estudio del fenómeno para su lucha y se da la importancia que merece a la implicación de la sociedad civil como elemento clave para su erradicación".

2. El primer paso para una ley
La diputada del PP señala a VICE News que este plan ha puesto de acuerdo a muchos actores en la necesidad de crear una ley específica sobre la trata, tanto con fines de explotación sexual, laboral, tráfico de órganos o mendicidad y que ataje el delito internacional que hay detrás. Aunque Quintanilla asegura que en esta legislatura que ahora concluye se han dado pasos muy relevantes en las modificaciones legislativas para poder luchar contra la trata como la creación del Estatuto de la víctima que amplía a 90 días el periodo de reflexión y retracto, el plazo con el que cuenta una víctima para decidir si colabora con la justicia y acogerse al sistema de protección, en ese caso y también se protege a los menos víctimas con la ley del menor. "Pero sobre todo se ha creado una conciencia social y política sobre la trata que antes no había", explica.

Desde Women´s Link coinciden en que se ha avanzado mucho pero alertan de que no es suficiente. "Es cierto que se ha incluido el delito en el código penal y que se han incluido artículos en la Ley de Extranjería para proteger a las víctimas pero avanzamos mucho más despacio de lo que se mueven las redes criminales y al final las víctimas son las que salen perdiendo", señala la abogada Evelyn Recinos.

3. Coordinación internacional y administrativa
El plan insiste en la necesidad de abordar más a fondo el problema en los países de origen. "Reconoce una falta de armonización legislativa internacional", explican fuentes policiales, que reconocen que es fundamental para seguir mejorando.

"Este delito se genera en los países de origen y hay que actuar para evitar que esas mujeres tengan que salir de sus países, engañadas con la promesa de un futuro mejor. Por eso hay que seguir implementando acuerdos con los principales países emisores de trata en la misma línea que se trabaja hoy con Paraguay o República Dominicana", apunta también Quintanilla. Para trabajar en este sentido hace falta reforzar también las embajadas en los países de origen con programas en la prevención del delito, con ayudas al desarrollo en estos países y con planes policiales conjuntos.

La letrada Itziar Gómez valora también la insistencia del plan en que se coordinen las administraciones españolas porque las políticas asistenciales dependen de las comunidades autónomas y hay que unificarlas. "No puede ser que las víctimas reciban un trato diferente según la Comunidad Autónoma en la que estén", asegura.

4. Pioneros en financiar ONG con decomisos de las redes
El plan propone también modificar el artículo 127 del código penal para crear un fondo con los decomisos incautados a los tratantes de personas y financiar con ello las ONG que trabajan con las víctimas para darles una mayor dotación económica para que sigan luchando y enfrentándose a la trata. Esto supondría ingresos cuantiosos para estas organizaciones ya que Quintanilla recuerda que gracias al plan policial contra la trata en las últimas inspecciones realizadas en burdeles y casas de citas se han recaudado 35 millones de euros en el último año.

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Las mujeres y los niños son los principales afectados por la trata. (Imagen por Jesus Blasco De Avellaneda/REUTERS)

Cinco puntos a mejorar

1. No es una ley, sólo hace recomendaciones
Para algunas organizaciones, como Women´s Link, la historia de este plan es la crónica de una decepción porque "no se ha concretado en una ley de obligado cumplimiento y se limita a hacer recomendaciones que pueden quedar en papel mojado. Es política, no es derecho". Y no se ha dado el paso definitivo hacia una ley, según esta organización internacional, porque "la trata no es una prioridad política, y hacer una ley supondría dictarla de recursos económicos que en el actual panorama no se quieren dedicar a esto", concluyen.

2. Iguala trata a prostitución
Quintanilla asegura que la trata está vinculada en muchos casos al proxenetismo y considera que hay que seguir haciendo modificaciones legales para seguir avanzando en esta lucha. "Tenemos que mejorar el tratamiento penal de la explotación sexual y el proxenetismo", señala. Precisamente para Itziar Gómez y Women´s Link ese es otro de los errores del plan, que focaliza demasiado en la explotación sexual y la prostitución y deja aparte otros tipos de trata en los que apenas incide, como con fines de explotación laboral, mendicidad o tráfico de órganos.

"Este plan intersecciona las políticas de trata con las de prostitución, cuando no son sinónimos. Como no hay una política nacional respecto a la prostitución ni un criterio claro de si hay que perseguir al tratante, a la prostituta o al cliente el problema de la trata se considera inabordable", explica Itziar García. Desde Women´s Link Evelyn Recinos alerta: "La trata con fines de explotación sexual es la más visible pero no la única".

3. La educación y la sensibilización
Aunque el plan insiste en la necesidad de sensibilizar a la sociedad y buscar un compromiso con los medios de comunicación para erradicar los anuncios de contactos, como ya hicieron los periódicos Público y La Razón, las organizaciones que trabajan combatiendo la trata creen que uno de los aspectos pendientes es invertir en Educación y atajar la trata desde las escuelas para generar un desprecio social hacia esas prácticas igual que se ha hecho con la violencia de género.

Quintanilla también reconoce que es uno de los asuntos pendientes: "Los niños deberían saber que detrás de una empleada del hogar explotada puede haber una víctima de trata y que detrás de una relación sexual en un prostíbulo, también puede haberla y despreciar este tipo de explotación. Nos falta concienciar a la sociedad y que quede claro que tras la oferta existe la demanda y que el cliente que consume ese producto está contribuyendo a que existan los esclavos en el siglo XXI".

4. Foco en el crimen internacional en vez de la protección a la víctima

Para la abogada de Women´s Link uno de los principales problemas de este plan es que no garantiza la protección de los derechos humanos de la víctima ni se ha realizado con una perspectiva de género. "El enfoque es policial, centrado en la persecución del crimen organizado internacional y las redes y la protección de víctimas ha quedado en un segundo plano. Porque si las víctimas se sienten protegidas es más fácil que colaboren y que el éxito policial sea también mayor, y la intervención de las ONG en el proceso es a voluntad de la policía sin que haya un protocolo común", asegura Recinos.

Los datos le dan la razón. Según fuentes policiales, en 2013 se ofrecieron a las víctimas 700 periodos de reflexión y retracto (colaboración con la investigación a cambio de protección) y solo 133 lo aceptaron "tienen miedo y vuelven con el maltratador o a la red una vez son devueltas a sus países", explica Quintanilla, donde frecuentemente son retraficadas, como suele ocurrir en los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) cuando deportan a víctimas de trata sin haberlas identificado adecuadamente.

Desde esta organización son partidarias de que en el primer abordaje a las víctimas estén presente las organizaciones sociales que trabajan con ellas además de la policía. Desde abril de 2013 la policía asegura que se ha contactado en 3.379 ocasiones con ONGs e instituciones, que acogieron a 774 víctimas. Pero las ONG creen que no es suficiente. "El plan contra la trata tiene un enfoque de derechos humanos sobre el papel pero en el día el enfoque es la persecución del delito. La policía es quien hace el primer abordaje con un enfoque es netamente criminal buscando datos para desarticular una red criminal y es normal que las víctimas, que en ocasiones vienen aleccionadas o atemorizadas, desconfíen y la identificación no se haga adecuadamente. No tanto en las grandes ciudades donde hay más formación, sino en las provincias, donde la formación policial no es la adecuada", explica Recinos.

Además, Itziar Gómez alerta de que se sigue criminalizando a la víctima y el plan ese aspecto no lo aborda. "Es incoherente que mientras se promueve este plan, el gobierno aprueba la Ley Mordaza que permite multar a las prostitutas, y entre ellas a las víctimas de trata, que acaban revictimizadas", señala la jurista. "Además de víctimas son perseguidas por el Estado por inmigración irregular, o por otros delitos cometidos bajo extorsión. Eso no puede ser y debería recogerse en el plan", explican desde Women´s Link.

5. Menores
El último de los aspectos que no se ha abordado con suficiente contundencia es el de los menores víctimas de la trata y los bebés al que las redes utilizan para extorsionar a sus madres (https://news.vice.com/es/article/violacion-patera-asi-utilizan-bebes-redes-trata-espana).

Carmen Quintanilla asegura que no se ha incluido en el plan porque ninguno de los 32 ponentes lo ha pedido. "Hay suficiente información tanto de la fiscalía como del Defensor del Pueblo como para incluir este tema en el plan, concluye la letrada Itziar Gómez.

Sigue a Beatriz Lucas en Twitter: @beitalucas