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Médicos de Melbourne incendian por accidente el pecho de un paciente durante una cirugía

Los médicos estaban utilizando un dispositivo conocido como electrocauterio, que utiliza calor para quemar o cortar el tejido.

por Gavin Butler; traducido por Álvaro García
06 Junio 2019, 10:30pm

Imágenes vía Wikipedia (izquierda) y Public Domain Pictures (derecha)

Artículo publicado originalmente por VICE Australia.

Hay una razón por la que los cirujanos del corazón ganan 287,000 dólares al año. Sus trabajos son estresantes; las apuestas son altas. Cuando estás en el quirófano y la vida de alguien está en tus manos, las cosas pueden... ponerse candentes.

Imaginen estar realizando una cirugía a corazón abierto en una persona cuando su cavidad torácica se incendia repentina e inexplicablemente. Imagínenlo. ¿Sabrían qué hacer en esa situación? Yo no. De ninguna manera sabría qué hacer en una situación en la que estoy tratando de realizar una cirugía cardiaca para salvar la vida de una persona y su pecho se incendia.

Esto sucedió en un hospital en Melbourne el año pasado. La doctora Ruth Shaylor y sus colegas de Austin Health —donde tuvo lugar el incidente— se presentaron en el Congreso de Euroanestesia en Viena durante el fin de semana para presentar el caso de un hombre de 60 años que sufrió un incendio en su cavidad torácica durante una cirugía de corazón de emergencia.

Según se reportó, el hombre necesitaba una reparación de emergencia de una disección aórtica ascendente, es decir, un desgarre en la capa interna de la pared de la aorta en el tórax. Sin embargo, cuando los cirujanos le abrieron el esternón y comenzaron a operar, notaron que el pulmón derecho del paciente estaba pegado al esternón subyacente: un problema causado por varias ampollas infladas y llenas de aire en el tejido pulmonar del hombre; crecimientos comúnmente asociados con la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

Los cirujanos intentaron desprender el tejido pulmonar del esternón, pero al hacerlo perforaron accidentalmente una de las ampollas y causaron una "fuga de aire sustancial" en el pulmón. Luego, para evitar que el paciente sufriera problemas respiratorios, los médicos aumentaron el flujo de gases anestésicos a 10 litros por minuto y la proporción de oxígeno al 100 por ciento.

Tomemos un momento para evaluar rápidamente los factores en juego. En este punto, hay oxígeno puro por todas partes, incluido el que se está filtrando por un orificio en el pulmón roto del paciente. Para llevar a cabo la operación, los médicos están utilizando un dispositivo conocido como electrocauterio, que utiliza calor para quemar o cortar el tejido. Teniendo en cuenta las clasificaciones del peligro de incendio, era una situación casi catastrófica.

Poco después de cambiar el aire del paciente, una chispa del electrocauterio encendió el paquete quirúrgico —un kit que se utiliza para llevar instrumentos quirúrgicos esterilizados, que estaba cerca del torso del hombre— y por consiguiente prendió fuego a su cavidad torácica. Los médicos informaron que habían extinguido de inmediato el incendio sin que el paciente sufriera ninguna lesión, y que "el resto de la operación transcurrió sin incidentes". Según afirmaron, la reparación fue todo un éxito.

Sin embargo, al dirigirse al Congreso de Euroanestesia, la doctora Shaylor reflexionó con franqueza sobre las condiciones peligrosas que finalmente llevaron al incendio en la cavidad torácica, y solicitó más capacitación en los procedimientos de incendio en el quirófano para evitar que tales incidentes causen daños graves en el futuro.

"Si bien solo hay unos cuantos casos documentados de incendios en la cavidad torácica, tres con cirugía torácica y tres con injerto de derivación coronaria, todos implicaron la presencia de paquetes quirúrgicos secos, un electrocauterio, el aumento de las concentraciones de oxígeno inhalado y pacientes con EPOC o una enfermedad de pulmón preexistente", señaló. "Este caso resalta la necesidad continua del entrenamiento contra incendios y las estrategias de prevención e intervención rápida para prevenir lesiones cuando se utiliza el electrocauterio en entornos enriquecidos con oxígeno.

"En particular", agregó, "los cirujanos y anestesistas deben ser conscientes de que pueden ocurrir incendios en la cavidad torácica si un pulmón está dañado o si hay una fuga de aire por cualquier motivo, y que los pacientes con EPOC presentan un mayor riesgo".

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