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“De 'perrito', no hagan ruido y terminen rápido”: Cómo coger en la oficina

Críticos de arte, doctores, licenciados en finanzas, productores de eventos: todos han cogido en en sus oficinas y nos aconsejan cómo hacerlo.

por Diego Urdaneta
08 Agosto 2018, 2:00pm

Capture vía Naughty America.

Artículo publicado por VICE México.

Nunca tuve un amorío de oficina, pero recuerdo que un compañero sí: se tocaban las puntitas de los pies por debajo de la mesa, se daban pequeños besos en la boca e incluso me contó mi amigo que en el ascensor del edificio se tocaban antes de que abriera la puerta en el piso al que se dirigían. Y claro, siempre salían a comer juntos. Siempre.

Durante una fiesta en la oficina —llena de alcohol y drogas— cogieron en uno de los baños y todos nos dimos cuenta. El ambiente después de eso no fue igual y mi amigo renunció para evitar problemas. “El peor error fue haber cogido en el baño, podíamos haber ido a un hotel pero no lo pensamos”, me confesó.

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Como buenos godínez, todos hemos pensado en tener relaciones sexuales en la oficina: ¿Cómo lo haríamos? ¿En qué parte? ¿Con quién? ¿Nos correrían? Solamente los elegidos que lo han hecho pueden aconsejarnos. “Trabajaba en un escuelita que daba talleres, realmente no fue muy difícil coger ahí. El lugar era nuevo y estaba sola casi siempre, iba de lunes a jueves y los martes no había ninguna clase”, cuenta Carina, de 20 años. “Yo tenía llave, entonces ponía el seguro y ya. Cuando no llegaban los alumnos los profesores se iban. En ese entonces tenía un novio que era mucho mayor que yo y no me dejaban salir con él. El espacio de mi trabajo resultó perfecto para coger. Elijan bien el horario para no arriesgarse, esto es vital. Yo tuve que ser puntual porque antes de cerrar llegaba la mamá de mi jefa para guardar su auto. También tienen que coger con alguien que realmente guarde el secreto porque pones en riesgo tu chamba”, concluye Carina.

Sé que han visto la sala de juntas como un lugar perfecto para coger. Normalmente tienen persianas, luces, y quedan alejadas de los demás salones de trabajo. José Luis, de 36 años y Licenciado en Finanzas, es uno de los héroes que logró tener sexo en la sala donde normalmente se decide el futuro de nuestra chamba. “Me sentaba junto a una chava que me gustaba y yo también a ella. Cuando la gente se iba a comer, nos besábamos y cosas así. Un día llevó vestido y nos fijamos que en la sala de juntas se podía. Checamos que no se viera nada, le levanté el vestido y cogimos como diez minutos. Ella salió primero y cerró la puerta. Yo salí cinco minutos después”.

Los consejos de una persona que logró tener sexo en la sala de juntas más importante de una empresa son valiosos, y José Luis regala algunos: “Primero, la persona [con la que tienes sexo] tiene que sentirse cómoda y no existir mucha probabilidad que los descubran. Si coges con una mujer, preferiblemente que lleve vestido. Y lo más importante de todo: ¡ventilar el área después de terminar de coger!” Tomemos nota.

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Ahora, la posibilidad de que nos encuentren cogiendo en la oficina es gigantesca. Monstruosa. Alejandra, una crítica de arte de 23 años, tuvo la mala experiencia de ser encontrada en el acto dentro de un museo. “Me cogí al tipo de sistemas en mi oficina. Desde que entré al museo siempre nos mirábamos hasta que un día tuvo que ir a chambear directamente conmigo y ahí se puso tensa la situación. De repente me vi con mi mano en su pene y empecé a desabrocharle el pantalón. Le hice una mamada que ni disfruté la verdad, porque me puse paranoica de que en cualquier momento podría llegar alguien. Luego me puso encima de una mesa y me cogió. Duró como seis minutos y pasó lo que tenía que pasar: llegó un compañero de oficina y nos encontró cogiendo. Por suerte, se hizo como si no vio nada y nunca tuvimos algún tipo de contacto con él”.

Coger en la oficina no queda exento de las enfermedades de transmisión sexual. Es difícil tener preservativos en la oficina. O sea, ¿quién lleva condones a la oficina? Pero Alejandra tuvo una experiencia que debería servirnos de ejemplo y siempre tener condones en la oficina: “Siempre lleven preservativos encima. Estén donde estén. Nunca saben dónde pueden coger. Obviamente el tipo con el que cogí no tenía condones, y lo hicimos 'a pelo' y yo acabé con candidiasis”.

En la serie Grey's Anatomy todos los doctores se daban con todos. Y al parecer en la vida real es algo parecido. Andrea, médico general de 25 años, cuenta su experiencia sobre coger en hospitales. “Coger en los hospitales para los estudiantes de medicina, residentes o para los médicos en general es algo muy 'normal'. Estar en el hospital casi 24/7 lo hace un poco más fácil, los hospitales son como moteles gigantes para nosotros. Y pues los residentes obviamente se aprovechan que estamos chiquitas y calientes y siempre se quieren coger a la interna, a las estudiantes o a las pasantes”.

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Recuerdo que en Grey's Antomy una de las excusas de Karev, era que pasaban mucho tiempo dentro del hospital y por eso, “podía haber tensión sexual entre todos”. Andrea confirma a Karev: “Como no hay tiempo de salir a comer a tu casa ni nada, literal vivimos dentro del hospital. Y pues si tienes ganas de sexo, el hospital tiene los mejores lugares para esconderte y coger. Lo mejor de todo es que nadie te juzga. Cuando yo quería coger, sólo pedía que alguien vigilara y nadie te juzgaba por esto. Una vez me estaba dando a un anestesiólogo, ese güey iba y me visitaba a mi consultorio, llegaba de escondidas a ponerle seguros a la puerta y echábamos pasión bien rápido. También en el cuarto de médicos y en los vestidores de quirófano. Le da un toque de adrenalina, pero si te cachan te metes en pedos. En los hospitales hay una cogedera diaria y es gracioso que nadie toca ese tema”.

Por último, Andrea habla de la importancia del tiempo a la hora de coger en el hospital: “El tiempo es muy importante, hay que calcularlo. Es algo que los dos tienen que tener bien presente para hacerlo rendir. Ya sean cinco minutos o hasta 15. Que los dos tengan bien presente la hora para evitar ser descubiertos”.

En toda situación en nuestra existencia, hay momentos en que podemos elevar el perfomance y pertenecer al olimpo sagrado. ¿Qué hay más elevado y cercano a la inmortalidad que coger en la oficina de tu jefe? ¡Nada! Es el Santo Grial de las relaciones sexuales en un ambiente de trabajo. Coger donde tu jefe se sienta puede generar una especie de liberación que ningún tipo de meditación puede igualar. Vanessa, de 30 años y productora de eventos, logró colarse en el Santo Grial del sexo en las oficinas. “Donde trabajo, las fiestas de fin de año se hacen en la oficina. El desmadre empezó desde las 2:00 PM hasta las 4:00 AM. Eran las 10:00 PM y ya estábamos muy, muy pedos. Agarré a un güey y lo metí en la oficina de mi jefe, ya que el área dónde trabajamos parece una ratonera y no hay ventanas. Tiramos todo lo de su escritorio. Como en las películas. Hasta escuchábamos a nuestros compañeros afuera de la oficina de nuestro jefe recoger sus cosas. Hubo demasiada adrenalina”.

¿Qué puede salir mal de coger en la oficina de tu jefe? Todo. Vanessa concluye unos consejos para que al menos todo no salga mal: “Primero, relaciónense con personas de su chamba que solo busquen lo mismo: sexo y aventuras, porque si no se va a complicar y no podrán experimentar o algo saldrá mal. Además, por favor, ¡no cometan la estupidez de grabarse en las instalaciones de la oficina! Nunca lo hagan”.

Hagan caso. Si cogen en sus oficinas, tomen todos estos consejos. Nunca es bueno perder la chamba y queremos que ustedes sigan felices en ella.

Puedes seguir a Diego en Instagram y hablar de Grey's Anatomy con él.