Zoe Ligon transforma el porno en collages surreales

El arte de convertir porno en poderosas obras de arte.

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21 agosto 2016, 12:00pm

Conozco a Zoe Ligon desde el verano de 2011, cuando las dos vendíamos vestidos de baño de American Apparel. En ese momento ella se dedicaba a hacer carteles para bares de Brooklyn y hablaba de involucrarse en el tema de educación sexual; ambas cosas presagiaban bastante bien su futuro. Hoy en día es la directora general de su propia tienda de juguetes sexuales en Detroit, Spectrum Boutique; tiene más de 45,000 seguidores en Instagram; se convirtió en la ilustradora de la columna de sexo de la versión global impresa de VICE, y ha exhibido varias veces su trabajo de collages con porno.

Todo lo que hace busca promover una actitud más abierta frente a la sexualidad y la autoafirmación. Así que cuando escuché que estaba en Nueva York para una exhibición en solitario, me emocioné y quise conversar con ella sobre qué es lo que inspira a alguien tan inspirador.

VICE: ¿Cómo haces para manejar una tienda de juguetes sexuales y al mismo tiempo dedicarte a tu arte?
Zoe Ligon: La verdad estoy estresada TODO EL TIEMPO. Tengo que estar pegada al teléfono y al correo, y siento que mi cerebro siempre está haciendo malabares con muchas cosas al tiempo. Sólo hasta el último mes aprendí a no enloquecer por cada cosa pequeña que pasa. Sin embargo, tener que estar "activa" todo el tiempo me ha hecho mucho más productiva en general, así que lentamente he ido regresando a mi trabajo con collage. Mi escritura, mi arte y mis negocios se retroalimentan porque todo se relaciona con el sexo. Por ejemplo, voy a sacar un libro de arte con Ain't-Bad en noviembre, y tener experiencia en el campo de los negocios ha hecho que todo el proceso de publicación sea más fácil. Además, escribir artículos me sirve para promocionar tanto mi arte como mi negocio de una forma natural sin tener realmente que promocionarme (lo cual no me gusta porque mi objetivo es simplemente alentar a la gente a explorar su propia sexualidad y placer).

¿De dónde sacas tu material para las piezas?
Voy a una tienda de cómics en los suburbios de Detroit que tiene un montón de porno en la parte de atrás. Sólo entrar a la tienda es una experiencia. El dueño es todo un personaje; me grita para que de vuelta a las páginas con más cuidado, me acusa de robar o me quita una revista de las manos y me dice que no está a la venta. Me encanta lo cascarrabias que es conmigo. ¿De pronto le parezco rara?

Trabajar con porno puede traer consigo todo tipo de suposiciones y estereotipos. ¿Cómo lidias con eso?
Empecé a integrar elementos de la naturaleza a mis piezas para darles a las mujeres de mis imágenes los fondos que merecen. Veo tantas imágenes de mujeres desnudas en entornos como casas de fraternidad, que pienso como, ¡Mierda!, esta chica necesita una puta cascada detrás de ella. Los fotógrafos (que casi siempre son hombres) hacen sus tomas con el objetivo principal de proporcionar una imagen sexual para los hombres. Además de eso, las modelos y actrices casi nunca reciben el trato y la compensación que merecen, así que de alguna forma siento que mis collages son un homenaje a la belleza de las modelos. Desmantelan las intenciones originales del fotógrafo al ocultarlas.

¿Esperas poder cambiar los tabús y prejuicios del imaginario sexual?
Claro que sí, el porno tiene muy mala reputación. Aunque entiendo por qué la sociedad lo ve como un tabú, no es más que una herramienta sexual. Si bien hay mucho porno malo, también hay una gran cantidad de buen porno con un enfoque real en el núcleo, y donde hay un intercambio mutuo del placer (por eso sólo veo videos con Danny Wylde). Pero como dije, la mayoría del porno comercial está dirigido a hombres heterosexuales y les da a los espectadores una representación poco realista del sexo. En un mundo en el que la educación sexual carece de calidad, la gente recurre al porno como herramienta de aprendizaje, así como de excitación. Así que... sí, quiero promover la idea de que el imaginario sexual tiene el potencial para enseñarnos mucho y ayudarnos a superar actitudes tímidas y de vergüenza.

Si pudieras meterle tu estilo de collage a un juguete sexual, ¿cómo se vería?
Wow. Sin duda, recurriría a las puntas afiladas. ¡Un dildo de vidrio de colores! (Estoy molestando, eso no sería seguro para nadie).

¿Qué podemos esperar de esta exhibición?
Tengo alrededor de 60 obras de collage enmarcadas para exhibición, y va a haber música rara interpretada por unos amigos. Creo que es mucho mejor ver los collages en persona, porque es más fácil diferenciar dónde empiezan y terminan las diferentes capas de papel, lo cual les da más profundidad. Además, me encantan las reacciones sumamente físicas de algunas personas. Puede ser una experiencia muy difícil quedarse viendo imágenes explícitas de sexo en un espacio público, aún cuando no te da pena el tema, y ver la forma en la que distintas personas se comportan frente a imágenes explícitas puede ser fascinante.

Zoe Ligon es una artista y educadora sexual de Detroit. Su exhibición fue inaugurada el pasado 18 de agosto en Superchief Gallery, en Greenpoint, Brooklyn. Mira más de su trabajo aquí.

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