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Gran Bretaña

Putin habría ordenado el asesinato de Litvinenko según una investigación judicial británica

Casi una década después de la muerte del ex agente del KGB, Alexander Litvinenko, una investigación judicial británica considera que hay una "alta probabilidad" de que el gobierno ruso estuviera detrás del asesinato.

por Sally Hayden
21 Enero 2016, 4:25pm

Photo par Sally Hayden/VICE News

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Casi una década después de que el ex agente del KGB y ciudadano británico Alexander Litvinenko muriera tras una larga y dolorosa agonía acusando en el lecho de muerte al gobierno ruso del envenenamiento que acabó con su vida, una investigación oficial del gobierno inglés confirma su versión de los hechos.

El informe, de 328 páginas y que se hizo público el jueves, señala que existe una "alta probabilidad" de que el FSB, la actual agencia de inteligencia rusa heredera del KGB, ordenara a dos personas que envenenaran a Litvinenko en Londres y que ésta operación fue "probablemente" dirigida por el jefe del FSB Nikolai Patrushev y por el propio presidente ruso, Vladimir Putin.

La investigación, presidida por el juez Robert Owen, también descarta el suicidio y el envenenamiento accidental como la causa de muerte del ex agente y confirma a Andrei Lugovoi y Dmitry Kovtun, que hasta el momento eran los principales sospechosos, como últimos responsables de su asesinato.

El documento también asegura que Litvinenko fue envenenado dos veces, y que la dosis mortal de polonio 210 radioactivo se la administraron en el Bar Pine del Hotel Millennium el 1 de noviembre de 2006.

También descarta que Lugovoi y Kovtun tuvieran motivos personales para asesinar a Litvinenko y en este sentido, considera que los supuestos autores materiales lo habrían matado en beneficio de terceros. "El hecho de que el señor Litvinenko fuera envenenado con polonio 210 producido en un reactor nuclear sugiere que el señor Lugovoi y el señor Kovtun estaban actuando a las órdenes del estado y no en nombre de una organización criminal", sostiene el informe.

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La investigación sugiere, además, que Rusia tenía razones para desear la muerte de el ex agente, y añade que existían "desavenencias personales en la relación antagónica" entre Litvinenko y Putin. El documento concluye que: "La operación del FSB para matar al señor Litvinenko fue probablemente aprobada por el señor Patrushev y también por el presidente Putin."

La investigación recuerda que el hecho de que Lugovoi fuera condecorado por el estado ruso en marzo de 2015 — mientras el suceso aún estaban siendo investigado — podría ser interpretado como "un gesto deliberado por parte de Putin para demostrar el apoyo público del que gozaba Lugovoi", algo que podría demostrar que el gobierno eslavo aprobó el asesinato de Litvinenko o, "al menos, que quiso significar su aprobación del mismo de manera pública".

Página 178 de la investigación donde se muestra una imagen del análisis del pote de té que contenía el polonio radioactivo. (Foto por Sally Hayden/VICE News)

El documento final fue enviado a la secretaría del Interior británica el martes pasado, pero su contenido permaneció en secreto hasta hoy.

En declaraciones realizadas tras la publicación del documento, Marina, la viuda de Litvinenko ha asegurado estar "satisfecha de que las últimas palabras que mi marido pronunció en el lecho de muerte, cuando acusó al señor Putin de su asesinato, hayan sido probadas en los tribunales británicos siguiendo los más altos estándares de independencia y justicia".

Ahora, explica, está luchando para reclamar sanciones económicas contra diversas de las personas que habrían estado implicadas en el asesinato de su marido como el mismo Putin y Patrushev, así como para conseguir la expulsión de todos los miembros de la inteligencia rusa que operan en Gran Bretaña. Marina también asegura que ha recibido una carta de la secretaria del Interior, Theresa May, en la que se compromete a tomar acciones de mayor calado en el asunto.

En unas declaraciones realizadas en la Cámara de los Comunes, May ha asegurado que Gran Bretaña va a congelar los activos que Kovtun y Lugovoi tienen en el país. Las órdenes de arresto internacional contra ambos siguen vigentes, ha añadido, al tiempo que se refirió al asesinato como una "desvergonzada e inaceptable violación de los principios más fundamentales de la ley internacional y del comportamiento civilizado".

La policía metropolitana de Gran Bretaña ha hecho público un comunicado, donde asegura que van a tomar en cuenta detenidamente el contenido y las conclusiones de esta investigación. El comandante Duncan Ball, que lideró la investigación policial, considera que se trata de "un concienzuda y meticulosa investigación".

"Es importante destacar que pese al significativo interés que ha suscitado este caso, se trata de una investigación sobre un asesinato de un hombre en las calles de Londres", asegura. "Marina y Anatoly Litvinenko han mostrado una inmensa valentía y dignidad desde la muerte de Alexander y nosotros seguimos comprometidos en llevar estos hechos ante la justicia".

Página 201 del informe donde se muestra una camiseta enviada al oligarca ruso exiliado Boris Berezovsky en julio de 2010, aparentemente por Lugovoi. (Foto de Sally Hayden/VICE News).

Por su parte, Serguéi Lavrov, el ministro de Asuntos Exteriores ruso desautorizó el contenido del informe asegurando que no se trata de una investigación imparcial y que las conclusiones ya estaban predeterminadas.

En declaraciones, Maria Zhakarova, jefa del departamento de prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores afirma que "lamentamos que un caso puramente criminal haya sido politizado y haya oscurecido y embrutecido la atmosfera que envuelve las relaciones bilaterales".

Zhakarova también considera que la decisión de iniciar una investigación estuvo "políticamente motivada".

En un comunicado, publicado tras haber recibido una citación por parte del ministerio de Asuntos Exteriores el embajador ruso, Alexander Yakovenko, define la investigación como "inaceptable" y dice que Rusia "no aceptará nunca nada que llegue clandestinamente y basado en evidencias no comprobadas en una corte ordinaria, tal y como marca la ley".

"Esta gran provocación de las autoridades británicas no va a ayudar a las relaciones bilaterales entre ambos países", afirma añadiendo que el retraso para llegar a conclusiones sobre el caso Litvinenko es un buen indicativo de como se intenta "esconder la incompetencia de los servicios de inteligencia británicos".

En la misma línea, Lugovoi y Kovtun también han negado reiteradamente las acusaciones de asesinato.

La investigación se desarrolló entre enero y julio de este año. Incluyó 34 días de vistas, 62 testimonios orales, montañas de documentos, y evidencias escritas por parte de un significativo número de testimonios.

Una declaración realizada por Litvinenko antes de morir fue leída por su amigo Alex Goldfarb fuera del University College Hospital, en Londres. El contenido de la misma era una acusación directa contra Putin por su implicación en su asesinato y una referencia a su sicario definido por el ex agente como "bárbaro y sin modales".

Protestas a lo largo y ancho del planeta harán que el nombre de Putin "resuene en vuestros oídos por el resto de vuestras vidas", concluye el documento.

La policía de Washington investiga la muerte del fundador de Russia Today. Leer más aquí.

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