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El fracking sí provoca terremotos, según un estudio canadiense

Una investigación, publicada en la revista "Seismologial Research Letter", demuestra que el fracking es responsable del 90 por ciento de la actividad sísmica vinculada a la actividad de la industria energética en dos zonas del Canadá.

por Sheena Goodyear
01 Abril 2016, 10:40am

Imagen vía Canadian Press/Jeff McIntosh

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La gran mayoría de los terremotos que sacudieron la Columbia británica y los territorios de Alberta, en el Canadá, habrían sido provocados por actividades relacionadas con los sectores del gas natural y del petróleo en general, y por las actividades de fracking en particular.

Un exhaustivo informe — publicado por la revista académica Seismologial Research Letter — habría estudiado la actividad de 12.839 pozos de fracking y de otros 1.236 de aguas residuales entorno a la frontera canadiense de Alberta para elaborar su informe.

Las buenas noticias son que solo una pequeña parte de ellos — 39 pozos de fracking y 17 pozos de aguas residuales — estarían detrás de la actividad sísmica.

Las malas noticias son que los pocos que sí han afectado a la actividad sísmica, lo han hecho en casi el 90 por ciento de los casos en que los termómetros de la escala Richter rebasaron los 3 puntos. Los pozos de fracking, de hecho, han sido señalados como responsables del 60 por ciento de esa actividad.

Los terremotos, desencadenados por la actividad humana, no habrían dañado ni perjudicado a personas ni al medio ambiente. Sin embargo, para el principal autor del informe, Gail Atkinson, lo más preocupante es que resulta pensar en que sucederá en breve.

"Tan solo una pequeña parte de los pozos en los que se aplica la fractura hidráulica producen terremotos significativos. Sin embargo, el año pasado se perforaron tantos, que su prospección ha variado de manera muy significativa los riesgos sísmicos en la zona, y representa un peligro para las infraestructuras de los territorios vecinos", explica a VICE News Atkinson, profesor de Ciencias Terrestres en la universidad de Ontario, y experto en peligros sísmicos.

"Se trata de riesgos que hay que tomar con muchas precauciones y que deben de ser regulados de manera escrupulosa para evitar que se produzca cualquier daño", añade.

Ya es oficial: el estado de Nueva York prohíbe el fracking. Leer más aquí.

En realidad, los daños han estado muy cerca de producirse. En enero, un pozo de las inmediaciones de Fox Creek, en Alberta, estaba siendo excavado a través del fracking. De pronto, la actividad sísmica del mismo se disparó hasta alcanzar los 4,6 puntos en la escala de Richter. El pozo tuvo que ser inmediatamente clausurado y desalojado. Por suerte, no hubo víctimas que lamentar, pero los vecinos sintieron el temblor.

Pese a todo, un portavoz de la Comisión de Gas Natural de la Columbia Británica señaló que confiaba en la seguridad de los mecanismos empleados, entre los que se incluyen una mejoría en la monitorización, y la orden de cerrar todas las operaciones industriales cuando la actividad sísmica rebase determinado umbral.

"La Comisión ha adoptado medidas regulatorias aplicables a todos los pozos ubicados en la Columbia Británica. Estas garantizan que no exista ningún riesgo para la seguridad del público", ha comentado Graham Currie.

El motivo por el que tales medidas existen, advierte Currie, es debido a que los hallazgos de los informes no son ninguna novedad. Hay muchos estudios que han relacionado a la industria del fracking con los terremotos.

El año pasado, una prospección apuntalada sobre el fracking desató un terremoto de 4,8 grados en la escala Richter a 10 kilómetros Fort St. John, también en la Columbia Británica. Se cree que podría tratarse del mayor terremoto registrado en todo el mundo por culpa de la fracturación hidráulica del suelo.

Y lo cierto es que no se trata del primer estudio que relaciona a los terremotos con el la controvertida fracturación hidráulica, un fenómeno que ha provocado un auténtico boom energético en Canadá y Estados Unidos durante la última década, a pesar de las constantes denuncias que ha desatado entre los conservacionistas y entre algunos países del primer mundo, donde la práctica del fracking ha sido prohibida. Sin embargo, los nuevos hallazgos suponen una de las exploraciones más completas sobre el estado del suelo en la industria del gas líquido al oeste del Canadá.

Y lo que es más importante, el informe traza de manera inconfundible el vínculo definitivo que existe entre los movimientos del suelo y el fracking, un proceso que consiste en inyectar agua y productos químicos en las profundidades del suelo, con el objetivo de reventar las rocas y liberar el petróleo y el gas natural que estaría contenido en su interior.

Se trata de una afectación distinta a la registrada en Estados Unidos, donde la mayoría de los terremotos han sido relacionados con la eliminación subterránea de los materiales desechados por el fracking.

Para hacernos una mejor idea de cómo equilibrar los riesgos medioambientales y los beneficios económicos del fracking, la investigación asegura que es necesario determinar por qué el fracking tiene distintas consecuencias al oeste del Canadá, de las que tiene al sur de su frontera, en Estados Unidos. Y además es preciso responder a la pregunta de por qué son solo unos determinados tipos de pozo los que parecen desencadenar la fracturación hidráulica.

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Mientras tanto, el Partido de los Verdes de la Columbia Británica ha reiterado su llamamiento a la moratoria para interrumpir el fracking en la provincia. Pese a la petición de los ecologistas, la industria del gas natural líquido se encuentra en plena elaboración de su estrategia para seguir expandiéndose por un territorio cuyo suelo está preñado de millones de dólares.

"Quiero hacer un llamamiento tanto al gobierno como a los partidos de la oposición para que se unan a mí y exijan que se declare una moratoria en contra del fracking horizontal en la Columbia Británica", ha proclamado el líder de los Verdes, Andrew Weaver, a través de un comunicado.

"En otras jurisdicciones, como Quebec, Nueva York, New Brusnwick o Nova Scotia, la práctica del fracking ya ha sido suspendida, a la espera de que sea denunciada".

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