A los hombres se les antoja más la carne cuando ven "imágenes sexys" de mujeres

Según un estudio, esta correlación no funciona en las mujeres.
01 Febrero 2019, 7:00pm
Hombre con playera de rayas sosteniendo bandeja
Getty Images/Westend61

Artículo publicado originalmente por MUNCHIES Estados Unidos.

¿La carne es sexy? En eso se enfocó una nueva investigación en Australia. En un estudio centrado en la "motivación sexual", dos investigadores de mercadotecnia concluyeron que la respuesta es sí: cuando los hombres heterosexuales piensan en sexo, se les antoja más la carne, porque creen que los hace más deseables para las mujeres.

Más de 1,600 participantes masculinos y femeninos de Australia, Estados Unidos y el Reino Unido participaron en el estudio que constaba de tres partes y que involucraba mirar “imágenes sexys” o imaginar situaciones “románticas” y luego elegir entre carne y alimentos que no contenían carne. (Para reducir el número de variables, los investigadores excluyeron a los participantes que no se identificaron como heterosexuales y a todos los que no comían carne).

La investigación fue realizada por Eugene Y. Chan y Natalina Zlatevska, que son profesores de mercadotecnia en la Universidad de Monash y la Universidad de Tecnología de Sydney, respectivamente. La pareja describió sus hallazgos en un manuscrito para la revista Food Quality and Preference.

Seguro te lo estás preguntado, pero las "imágenes sexys" no implicaban ningún desnudo real. Fueron descritas como similares a los anuncios de Victoria's Secret o de Abercrombie & Fitch. Después de que los participantes vieron las imágenes o paisajes, en la primera parte del estudio, eligieron entre carne seca y carne seca vegetariana. Los hombres que vieron imágenes sexys eligieron la carne seca más que los hombres que vieron paisajes. Las mujeres, en general, tuvieron menos probabilidades de elegir carne seca, incluso al haber visto imágenes sexys.

La segunda y tercera parte del estudio proporcionaron resultados similares. Los hombres que participaron en "situaciones sexuales" eligieron la carne más que los hombres que habían visto o imaginado imágenes no sexuales. Las mujeres, sin embargo, eligieron la carne y alimentos sin carne, más o menos igual, independientemente del contenido sexual.

En total, el estudio concluyó que cuando piensan en sexo, a los hombres se les antoja más la carne. Según los investigadores, eso se debe a las tendencias evolutivas: dado que los hombres usan señales de su estatus para parecerle más deseables a sus parejas potenciales, y como la carne siempre ha estado ligada a la fuerza, el estatus y la masculinidad, se deduce que los hombres se sienten atraídos por la carne después de pensar sobre el apareamiento.

"El vínculo entre la carne y el estatus se basa en los impulsores evolutivos del consumo", dijo Zlatevska en un comunicado a MedicalXpress. “Los hombres de las cavernas consumían carne para ser fuertes, sanos y lo suficientemente poderosos como para sobrevivir en el entorno hostil. La realeza y la nobleza también consumían carne porque significaba riqueza".

Mientras tanto, el hallazgo de que las mujeres se sintieron menos atraídas por la carne después de ver o pensar en imágenes sexuales podría deberse a que las mujeres confían menos en el estatus para atraer a los hombres y más en cosas como la belleza y la salud, concluyeron los investigadores.

Dado que tanto Chan como Zlatevska se centran en el marketing, pueden aplicar este trabajo principalmente en anuncios de alimentos. Los anuncios de carne enfatizan la masculinidad y el atractivo sexual, escribieron, lo que fortalece los vínculos entre la carne, el estatus social y la conveniencia.

"Nuestra investigación sugiere una consecuencia involuntaria de los anuncios sexys de hoy", escribió Chan a MUNCHIES en un correo electrónico. "Podrían estimular el apetito sexual de las personas, si así lo desean, y, a su vez, aumentar el gusto de los hombres por la carne, que es extremadamente perjudicial para nuestra salud física y para la sostenibilidad ambiental".

Por lo tanto, dado que el sexo y la carne están tan relacionados, señalaron, los anuncios que utilizan el atractivo sexual para vender la sostenibilidad –o un menor consumo de carne– podrían estar metiéndose el pie. Al confiar en la publicidad cachonda, en realidad podrían hacer que a los hombres se les antoje más... pero la carne.